Opiniones

  1. Michele Werneck ★★★★★

    Estoy muy contenta de haber llevado a nuestros gatos a esta clínica. Atención cat-friendly; la veterinaria es eficiente, encantadora y tiene una mano increíblemente suave para poner la vacuna. Nuestros gatos estuvieron súper bien atendidos hoy en la consulta con la doctora Elisa. Muchas gracias! ☺️

  2. Nicolas Aira ★★★★★

    Tanto las vetes como las auxiliares que cuidaron a Luca me hicieron sentir que estaba en las mejores manos. Siento que lo han tratado como si fuese su gato, con muchísimo amor y paciencia. Luca ahora seguirá su tratamiento desde casa pero no dudaré en llevarlo de nuevo si hace falta. Gracias!!

  3. Julie M.F. ★☆☆☆☆

    EDITO CON UNA CONTESTACIÓN A LA RESPUESTA DE LA CLÍNICA: Cuando te visitan, cuando después de contar lo mal que está tu gato, que ha ido comiendo menos a lo largo de los meses hasta no comer nada, dices no puede continuar así y te dicen que te lo pueden establilizar, piensas que podrías tenerle unos días más y no mencionas eutanasia. Luego llamó y dijo que los valores estaban mejor y hasta dijo que se podría hacer una biopsia, pinchándole el higado !!! Proponía ir a buscarlo el día siguiente para pasar el fin de semana en casa y el lunes llamaría para hablar de cómo había ido. Consentí. Como lo sacamos del transportin al cabo de dos días (no uno como dijo) era INHUMANO, no me lo imaginaba en comparación con como entró en la clínica (independiente). Sabiendo el estado en que estaba, ¿por qué dijeron que podíamos ir a buscarle? Hay que proponer la eutanasia, yo no sé como está. En cuanto a su comentario "quería terminar hablando en general, de quienes utilizan las redes para juzgar o dañar" nosotros no tenemos intención de juzgar o dañar: hemos contado la verdad. ................................................... Mi hija ya ha hecho una reseña sobre lo ocurrido con nuestro gato Leo de 17 años, pero quisiera contar lo que yo vi porque fui yo quien lo llevó a la clínica. Llevaba meses comiendo cada vez menos y al llevarlo (de urgencia) el jueves 30, llevaba casi 4 días sin probar nada. Estaba en los huesos: de 6 kgs. y pico pasó a 3 kgs. y pico y estaba muy débil. Habíamos contemplado ya la eutanasia en otra clínica, donde se negaron, y en otra clínica hace año y medio le vieron un problema en el higado, que dijeron podría ser un tumor. En Clínica Felina, donde fuimos de urgencia, conté a la dra. lo mal que llevaba comiendo desde meses, cada vez menos, y que hacía 4 días que no comía. Ella preguntó si vomitaba y tenía diarrea, que confirmé, y supongo que ella ya sospechaba que era hepático. Estaba deshidratado y dijo de ingresarlo para estabilizarlo e intentar que comiera y más tarde, me llamó por teléfono y confirmó que estaba mejor del pulso y temperatura, que el día siguiente podría ir a casa para pasar el fin de semana y a ver qué tal. El día siguiente, viernes, fuimos a buscarlo pero nos dijeron (sin avisar antes) que no estaba bien, que seguía deshidratado y que se tenía que quedar. El sábado por la mañana, llama una chica diciendo que estaba más activo, que había comido 3 veces (!!), unos 40 gramos de mousse y que luego llamaría la doctora. Llamó por la tarde diciendo secamente que ya lo podíamos ir a buscar si queríamos y al preguntar si comía, dijo que no !!!! Confusos ante información contradictoria sobre la comida, decidimos ir a buscarlo. Al llegar, le intentaron dar churu, que se negó a lamer y ya me daba mala espina. Al llegar a casa y sacarlo del transportin, vimos su estado con horror. Estaba sentado encima de dos pañales, uno encima de otro, mojados de pipí, tenía las piernas y culete todo mojado y tenían un extraño color marrón como si se le hubiera echado algo. Le lavamos y secamos. Lo peor fue que no podía andar, tenía las piernas como paralizadas y se arrastraba por el suelo. Obviamente en todo el tiempo de ingreso había estado en el transportin con dos pañales: el primero lo habíamos metido nosotros. Estuvo una hora y pico algo alerto, luego se quedó quieto y atontado. No probó la comida. Fuimos a la cama, dejándolo en el suelo en una manta. Al levantarnos el domingo antes de las 8, estaba totalmente estirado en el suelo sin poderse mover, gimoteando y se había hecho pipí. Llamamos a la Clinica Felina para una eutanasia urgente y la chica que contestó dijo que la veterinaria no llegaría hasta las 8.30. (¿no hay veterinarios por la noche para urgencias?) No entiendo cómo se les ocurrió mandarlo a casa en este estado, y aún así, tenían que proponer una eutanasia mucho antes cuando veían que no comía. En total, el domingo llevaría casi 7 días sin probar bocado. Un desastre que no podemos sacar de la cabeza.

  1. Karen ★☆☆☆☆

    AÑADIDO: En referencia al comentario dejado en mi reseña. Si la única conclusión que sacáis es que lo que buscamos es hacer daño, entonces veo que no hay voluntad de reflexión. No pongo en duda vuestro compromiso con los animales. Pero en toda esta historia nadie se responsabiliza de nada. El primer centro al que acudieron mis padres no se responsabiliza de no haber mirado la historia clínica del gato. Vosotros no os responsabilizáis del estado empeorado del gato. Tampoco les quito responsabilidad a mis padres, quienes tomaron malas decisiones y fueron ingenuos. El comentario es duro, pero más duro fue ver a mi gato sufrir y pedir ayuda (desde hacía tiempo). Lo único que pido es que 1) no deis de alta a un animal terminal por la noche y 2) no prolonguéis lo improlongable. --- Seré plenamente sincera y aclaro que yo soy una tercera persona. Soy discapacitada física y fueron mis padres los que llevaron a nuestro gato a la clínica. Pero sí tuve que ver cómo sufría el pobre animal en casa. Desde luego aquí hay una lección para ambas partes. Para el gremio de veterinarios: por favor, dejad de ofrecer tratamientos inútiles para animales (gatos, en este caso) mayores y/o terminales. Sólo prolongáis el sufrimiento. De verdad, ¿qué miedo hay en mencionar que la eutanasia es una opción cuando el animal está sufriendo y no hay nada más que hacer? Para los dueños de animales: que no os engatusen. Nosotros sabemos cuando nuestras mascotas lo están pasando realmente mal, y cuando no hay nada más que hacer, no lo prolongáis. Nunca vale la pena. En fin, el caso reciente: Llevamos a mi gato Leo de 17 años en estado muy grave. Nos confirman lo que ya sabíamos: es el hígado y no hay solución. Lo ingresan igualmente. Al día siguiente nos informan que todavía no está estable. Mala señal, pero ya nos lo esperábamos. Empezamos a considerar la eutanasia. Al segundo día nos informan que ya está mejor, más activo y que ha comido. Presión arterial normal, temperatura normal, hidratación buena. Podemos llevárnoslo a casa a ver cómo progresa. ¿En qué estado nos lo traen? Madre mía... Para empezar, en el transportín habían metido al gato con los pañales absolutamente empapados en orina. En los dos días que estuvo ingresado no lo limpiaron ni una sola vez. (Esto es falta de personal. Diego, contrata a más gente.) Luego en casa su estado era claramente PEOR. Estuvo un tanto alerta alrededor de una hora, pero a partir de ahí fue para abajo. De comer, nada, y estaba prácticamente parapléjico, arrastrándose por el suelo y sin poder dormir. Empeoró rápidamente a lo largo de la noche, orinándose encima, y a la mañana siguiente estaba medio MUERTO. Lo llevamos corriendo a la clínica otra vez para que le practicasen la eutanasia. El ojo clínico fue muy superficial. Nos lo devolvieron en un estado lamentable. Que un animal tenga los ojos abiertos y/o la cabeza levantada no significa que esté bien -- está sobreviviendo. Le forzaron Churu en la boca para demostrar que comía aún cuando el gato no tenía ningún interés. Un infierno y un pastón para solo acabar torturando al animal, y no es la primera vez que nos pasa, aquí y en otro sitio con otros animales. Como ya dije antes, parece un patrón. Lamento la dureza, pero hablo desde la más profunda tristeza.

  2. Almudena ★★★★★

    Mi gato Orson fue un gato problemático en sus primeros años, y me costó encontrar una clínica que entendiera las dificultades de comportamiento que tenía y me ayudara con su caso. En la clínica hace años ya me ayudaron mucho con el servicio de su etóloga. En sus últimos años siempre recibí un servicio y seguimiento cercano de sus dolencias. Tuvo que estar ingresado en más de una ocasión y el trato con él fue excelente. Desgraciadamente no superó la enfermedad, ya que también era mayor, pero en todo el proceso de tratamiento, eutanasia y demás, la profesionalidad y cercanía de todos en la clínica me hicieron sentir segura de que mi gato estaba en las mejores manos y, gracias a sus instalaciones, el momento de la despedida fue muy íntimo y bonito. Os doy las gracias por todo ello.

  3. Gabriela Pintor ★★★★★

    Tengo más de un año llevando a mis gatas, y estoy muy contenta con la atención. Las veterinarias que nos han atendido son muy amables, tratan con cariño a los gatos, son muy profesionales y pacientes. También todo el personal trata muy bien a los dueños. Mi gata ha estado más de una vez internada, y la atención y el seguimiento que tienen sobre el gato, es increíble. Me han llamado días después para preguntar sobre la evolución de mi niña. Sin duda la recomendaría.

  1. Maria Calderon ★★★★★

    El servicio de etología es excelente, con Claudia, tras 8 largos meses, nuestros dos gatos han podido por fin convivir en paz! Tiene mucha paciencia y siempre estaba atenta del progreso todo el tiempo. 100% recomendada! Loki y Coco también envían las gracias!

  2. Eva Fernandez ★★★★★

    Hace poco descubrí esta clínica especializada en felinos y decidí llevar a Bambu para su revisión anual. Desde el momento que llamé me parecieron super atentos. El día de la visita pude comprobar que era así, desde la chica de la entrada (Andrea) a la veterinaria que nos atendió, Elisa. La revisión fue muy completa y es la primera vez que le hacen una analítica a Bambu sin necesidad de pelarlo. Bambu es alérgico ambiental así que le hicimos tratamiento de cortisona para que mejoraran sus picores, Elisa se ha interesado mucho por como iba el tratamiento tanto por teléfono como en la visita de seguimiento. Sobre los precios he de decir que me han parecido muy correctos y no intentan "meterte" cosas que realmente tu gato no necesita. 23/11/10 Hace unas semanas Salem también se ha unido a la familia y por supuesto se ha visitado con Elisa. Al ser un bebé hemos tenido unos problemillas de "parásitos" que gracias a la paciencia y el saber hacer de Elisa hemos superado enseguida. Sólo tengo palabras de agradecimiento por lo bien que nos ha tratado tanto en las visitas como por email. Como detalle, hoy en la 1era vacuna de Salem, Elisa lo ha pinchado en una pata, por lo tanto están actualizados en las técnicas de vacunas para no pinchar en el cuello y poder crear así posibles tumores en la zona. La verdad, estoy muy contenta. Recomiendo que si tienes gatos los lleves, se nota que saben tratarlos y cuidarlos.

  3. Maria Teresa Roca ★★★★★

    En estos momentos tan duros que estoy pasando tras perder a mi gato, no encuentro palabras suficientes para agradecer vuestra humanidad y profesionalidad en vuestro trato con nosotros. Como siempre, habéis sabido estar ahí, a nuestro lado: y es todo lo que se puede pedir. Mil gracias.

  1. Nati Tejada ★★★★★

    Hace exactamente un año me derivaron a la Clínica Felina Barcelona desde mi centro veterinario. Llegaba con el corazón en un puño tras 3 días complicados con mi gato Star de 9 años. Se quedó ingresado un par de días y tras tenerlo en observación y hacerle varias pruebas (biopsia incluida) acabó llegando un diagnóstico que a nadie le apetece escuchar: linfoma gastrointestinal. A partir de aquí, llegaron todas las explicaciones sobre la enfermedad y el tratamiento a seguir. El trato por parte de Elisa siempre fue excelente, tanto en la primera toma de contacto como en todo el seguimiento que hemos tenido a lo largo de todo este año. Estoy segura de que si no hubiera venido derivada aquí a día de hoy Star ya no estaría conmigo, así que por mi parte solo puedo recomendarlo al 100% y dar las gracias a todo el equipo, en especial a Elisa.

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