Advertisements

Opiniones

  1. Jose Luis ★☆☆☆☆

    NO VUELVO me siento estafado. Comida de muy baja calidad, productos congelados, cubertería deteriorada, menaje del año en que se descubrió América (ver foto) y no dan lo que pone en el menú. NO VUELVO.

  2. María Yolanda ★☆☆☆☆

    Ir a Potes y acabar comiendo en el Mesón Matesanz ha sido como ir a un balneario y caerte en un pozo. Una experiencia “inolvidable”, pero en el peor de los sentidos. Si buscaban una representación culinaria del despropósito, ¡enhorabuena! La han bordado. La comida, escasa y de calidad tan baja que ni la nostalgia la arregla. Nos cobraron 80 euros por lo que parecía más una degustación penitenciaria que un almuerzo montañés. La merluza, dos rodajas (generosos ellos con el plural), secas como una zapatilla abandonada al sol y chamuscadas al estilo “me despisté viendo la novela”. La ensalada… ¡ay, la ensalada! Lechuga iceberg triste y en huelga de sabor, dos espárragos blancos más pequeños que la vergüenza ajena que pasamos, medio huevo duro y tres rodajitas de tomate en miniatura, como para hacer dieta por obligación. Mucho cartel en la puerta, eso sí. Uno espera que detrás haya un restaurante, no una trampa turística. Con razón no había nadie. Nosotros también deberíamos haber seguido el ejemplo… o al menos haber leído las reseñas. Pero no, caímos. Y caímos con todo. Estafa monumental. Una obra maestra del engaño gastronómico. Esto no lo reflota ni Chicote en su versión más motivada. Ni con lágrimas, ni con gritos, ni con reformas. Es un caso perdido, una estrella negra en el firmamento culinario de Cantabria. Nos sentimos estafados. Humillados. Como si hubiéramos pagado por una experiencia gourmet y nos hubieran dado un menú de castigo. Qué triste es ir a un lugar tan bonito como Potes y acabar comiendo así. De verdad, si leen esto: huyan. Ustedes aún están a tiempo.

  3. Rosa A.C. ★☆☆☆☆

    Con lo bien que se come en Cantabria, en este sitio la comida muy escasa, el servicio pésimo, la limpieza todavía peor, telarañas en las lámparas y del baño mejor no hablar. El rabo de toro era todo hueso, la cuajada del súper. Vamos no lo recomiendo en absoluto.

  1. Angelika Blaszkow ★☆☆☆☆

    Preguntamos si podíamos cenar algo y nos ofrecieron albóndigas, tortilla y tabla de ibéricos. Pedimos la tabla de ibéricos y nos puso chorizo y salchichón, cobrándonos 17€ por ello. Le preguntamos al camarero si la tabla de ibéricos era eso; chorizo y salchichón y nos dijo que si. Marchándose al otro lado de la barra para no dar más explicaciones. Por un momento pensé que nos estaba vacilando…Cuando fuimos a pagar efectivamente nos cobró 22,20€ por la “tabla” y dos cervezas. Nos sentimos estafadas, no recomiendo a nadie ir a ese sitio.

  2. Mertxe Serrano ★☆☆☆☆

    Nunca he comido peor, de primero pedí una ensalada mixta y lo que me trajeron era un plato de lechuga iceberg, tomate super verde y cebolla cortada en grandes trozos, por supuesto casi no pude comer ni la mitad. De segundo ponía que había cordero pero ese día solo tenían "chuletillas", cuando me las trajeron eran tan grandes como las de cerdo. Tampoco es que estuviera esperando lechales pero aquello pufff. El postre casi ni se veía en el plato. En fin, un auténtico desastre. No lo aconsejo ni para tomar una cerveza. El servicio deja mucho que desear.

  3. Adrian ★☆☆☆☆

    Lamentable como restaurante, difícil plantearse ingerir alimentos de nuevo con semejante estado de los mismos y servicio de sus empleados pésimo, dejándote los cubiertos "tirados" encima de la mesa y sucios para que tú los coloques. Por supuesto no te preguntan en ningún momento "que tal" o si estaba bueno, ya saben ellos mismos que es mejor evitar ese tipo de preguntas, ni falta que hace.

  1. Álvaro Alonso ★☆☆☆☆

    El peor "restaurante" en el que he comido jamás, de largo. La calidad de la comida brilla por su ausencia, te tiran los cubiertos en la mesa y ocúpate de limpiarlos. Parece difícil venir a Potes y comer mal, pero siempre hay un sitio que te sorprende..... Que a nadie se le ocurra ir salvo que lleve 3 meses en una isla desierta en un estado avanzado de inanición.

  2. Andrea López ★☆☆☆☆

    Una vergüenza que en un pueblo así de turístico se sirva una comida tan mala. Las rabas, apenas rebozadas, sin sabor y duras. Las croquetas eran de la marca La Cocinera que venden en el supermercado. El revuelto de setas, sin sal, con champiñones de bote y la cebolla cruda. El pan chicloso, era del día anterior. La botella de agua 2,50€ y era la de 0,25 céntimos de marca Alteza de Lupa. Nos traen los cubiertos y un tenedor con comida incrustada, asqueroso. Por no hablar de los vasos… Desde luego un sitio al que no recomiendo ir a no ser que quieras algo para comer insípido, de mala calidad y poco higiénico. Muy pésimo.

  3. Americo Ramos ★★★★☆

    Comimos bien El trato bueno y el entorno muy agradable

  1. Alberto Santander Martinez ★☆☆☆☆

    Si tengo que poner un titular, sería "el bar al que sólo entran quienes no miran las reseñas". Lo peor que he visto en mi vida. De primeras te llama la atención la gran variedad de platos de su menú diario y, aunque lo vimos vacío, nos decidimos a entrar. Maldita la hora en la que entramos. Nada más entrar, el camarero que parecía el jefe nos dice que nos sentemos pero que vamos a tener que esperar porque ha entrado todo el mundo de golpe (4 mesas). Nos trae el agua... Esperamos... Esperamos... 20min hasta que nos trae el primer plato. Una tomadura de pelo. Ponen "fabada asturiana" y nos llevan unas judías blancas. Eso sí, no estaban malas. Terminamos... Esperamos, esperamos y esperamos... Otros 15min. Llegan los segundos. Rabo estofado. Frío, insípido, grasiento, las patatas fritas frías y con sabor a pimientos fritos... Y una salsa que era literalmente agua. El pan era al menos de ayer porque eso no había quien se lo comiera. Nos lo comimos, si, estábamos muertos de hambre pero hubo que mojar en esa salsa aguada. Los postes otra vergüenza. Pero esperad al ir al pagar que llega la estafa. Mirad la foto del ticket que adjunto. ¿Desde cuándo 16+16 son 35'20€? Cierto es que fuera en el cartel marcaba 17'60€ el menú. Una auténtica vergüenza la estafa por toda la cara. Y allí todos igual, esperando y unos hasta se marcaron un sinpa porque allí nadie les cobraba. Jamás jamás jamás se os ocurra entrar ahí. Que sanidad o alguien competente haga algo.

Advertisements

Nueva opinión

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la dirección de Mesón Matesanz?

Mesón Matesanz está ubicado en la calle C. Cántabra, 3, 39570 Potes, Cantabria, España

¿Cuál es el número de teléfono de Mesón Matesanz?

Puede contactar con Mesón Matesanz al +34 942 73 00 30

¿Cómo se puede llegar a Mesón Matesanz?

Puede llegar a Mesón Matesanz a través del siguiente enlace

Advertisements