Fuimos a tomar algo y nos quedamos a cenar sobre la marcha. Pedimos llámparas y chipirones acompañados por sidra y nos gustó mucho. Los camareros son muy rápidos y atentos. Sin duda volveremos.
Fotos
Opiniones
-
Cristina Gallardo ★★★★★
-
Mónica Losada Menéndez ★☆☆☆☆
La camarera junto a la de cocina parece que se ríen de la gente, les preguntas que si un revuelto de gambas ajetes y huevos puede venir con los huevos fritos sin romper, tipo sartén, y se ríen en tu cara, encima te quieren dar lecciones de cocina diciéndote como se mezcla entonces la nata, pues un buen revuelto si los productos son de calidad lo último que se le pone es nata señora. Un consejito, la salsa brava se calienta antes de servirlas en las patatas ya que si no se enfrían rapidamente y si además son refritas se ponen aún más rancias. Los mejillones estaban bien eso sí dos de ellos vinieron vacíos y si no aguaseis tanto la salsa sería mucho mejor pero bueno es lo que tiene una cocina mediocre
-
Noemi Garcia ★★★★★
Muy contentos, lugar acogedor, gente amable, nos hemos ido muy satisfechos, pedimos varios entrantes y el plato estrella!!
-
Cristina Pascual Bernabe ★☆☆☆☆
La paella no se podía comer, sabía demasiado al aluminio de la cazuela, con una de acero hubiera estado exquisita, no entiendo que sigan usando ese material con lo perjudicial que es para la salud y el mal sabor que aporta a las comidas. Ya va siendo hora de renovarse
-
Andrés ★★★★★
Vinimos expresamente para comer el cachopo de cecina y queso de cabra, y la verdad que estaba riquísimo, hasta las patatas estaban buenas. Los dos camareros que nos atendieron muy amables y agradables. Me ha quedado un muy buen sabor de boca, tanto del ambiente, como por supuesto del cachopo.
-
Marcos G. García ★☆☆☆☆
Pongo una estrella, porque no puedo poner menos. Un DESASTRE y un verdadero despropósito. Esta experiencia es del domingo 11 de junio de 2023. Que un domingo de restallu una sidrería muy cerca de la playa no tuviers apenas gente comiendo debería habernos servido de alerta. Nos "recibe" un camarero bastante desaseado y horriblemente maleducado. Se conoce que las 15 le debía de parecer muy tarde para dar de comer en un restaurante. Nos gruñe, porque a lo que hizo no se le puede llamar ni preguntar, que si queremos menú. Le decimos que sí y se queda callado con cara de asco. Le pide mi mujer con total educación que si nos recuerda el menú, pone cara de asco de nuevo, y nos dice los entrantes de malísima gana. Ahí ya me quise levantar y pirarme, pero encima mi pobre mujer me convenció. Hubo que pedirle al individuo sucesivamente que nos recordara los primeros y los segundos, porque tampoco estaba por la labor (perdón por no tener memoria fotográfica). Los mejillones a la vinagreta de entrante pequeños y mediocres, pero pasables. El revuelto de setas no estaba malo. Escasísimo, pero bien. Eso sí, yo le hubiera quitado los trocitos de cáscara de huevo que se les quedaron dentro y dan una perceguera del copón, pero bueno. Igual son cosas mías. El arroz muy, muy, muy mediocre. Lo peor llega cuando nos sirven una raja de bonito (no exagero) del tamaño de un platillo de café y un entrecot en evidente mal estado. Mi mujer metió en la boca el primer trozo y lo tuvo que escupir, porque sabía a rancio (yo también lo probé y así era). Por lo menos solo nos cobraron un menú (20 eurazos, por cierto), si bien ese es el equivalente de lo que finalmente comimos, que mi esposa dejó entero el entrecot y yo ni terminé el bonito y no tomamos postre ni café. Eso sí, tampoco creáis que admitieron su error. Con el clásico "pues nadie se ha quejado", resolvieron. Un desastre y un sitio a evitar. Por cierto, nosotros habíamos ido en bastantes ocasiones, pero llevábamos tiempo sin pasar. Obviamente, no volveremos. Y si pensáis que soy un ranciu, mirad mis otras reseñas y veréis que, por regla general, suelo ser bastante comprensivo. Pero lo de este sitio, tanto la cocina como el servicio, es indefendible. Y yo hasta comprendo que en algunos restaurantes sean bordes con clientes maleducados y déspotas, pero cuando te tratan como ganado nada más sentarte, como hicieron con mi mujer y conmigo, por ahí no paso
-
Alberto Varela ★☆☆☆☆
El pasado Jueves reservamos una mesa para comer viernes , le pedimos con antelación una parrillada de carne roja y una parrillada de marisco para las 14.00 viernes llegamos media hora antes tomamos un aperitivo para hacer algo de tiempo le preguntamos por la mesa que teníamos reservada el camarero ni se acordaba de la reserva (después de anotarlo en una libreta el día anterior) nos sienta en una mesa le decimos que queríamos la parrillada de marisco y de carne que hacíamos encargado media hora después nos traen la parrillada de marisco a la que le faltaban las gambas y las almejas que indica en el cartel de la barra Después de terminar nos traen la carne carne disfrazada con mucho sal y trozos de carne que no tenían.muy bien sabor ... Horas después los 4 comensales tuvimos que acudir al médico por dolores de barriga en definitiva algo de los que nos habían dado en este local no estaba correcto ya que nos habia hecho daño no lo recomiendo para nada trato muy mejorable ya que no atienden a los clientes como deberían doy una estrella porque no puede ser menos
-
Frank Castellanos ★★★★☆
Antes de hablar de su maravillosa comida quiero aclarar que a pesar de que el camarero olía muy mal y que sus uñas estaban sucias, y que me cobraron por dos bollos pequeños de pan 2.60€ este restaurante se puede convertir en un referente en mi vida. Y eso se debe a que me comí un cachopo con una carne de vacuno que se sentía fresca y bien maserada, con cecina que pudiera decir que es leonesa en toda regla, y que el queso de cabra era sin duda artesanal. Lo acompañamos con un fundido de setas boletus, densos y muy bien aderezados. Terminando con un arroz con leche con su caramelo bien cristalizado y leche suave que no empalagaba. Es un referente porque no sé si me arriesgue a ir a otro lugar y perder ese tan magnífico recuerdo de este plato tan folclórico de Asturias. La verdad a no ser por el detallito que comenté al principio es en toda regla una experiencia culinaria. Repetible.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Sidrería Miravalles?
Sidrería Miravalles está ubicado en la calle Calle la Playa, 6, Gijon-Este, 33202 Gijón, Asturias, España
¿Cuál es el número de teléfono de Sidrería Miravalles?
Puede contactar con Sidrería Miravalles al +34 985 08 66 16
¿Cómo se puede llegar a Sidrería Miravalles?
Puede llegar a Sidrería Miravalles a través del siguiente enlace