Opiniones

  1. Jesús Garrido Castillo ★★★★★

    La visita al Teatro Romano de Sagunto fue una de esas experiencias que combinan historia, arquitectura y emoción en un mismo lugar. Llegué después de recorrer las calles del casco antiguo, y al ver el teatro integrado en la ladera de la montaña, entendí por qué es uno de los monumentos más emblemáticos de la Comunidad Valenciana. Su ubicación, justo bajo el castillo, le da un aire majestuoso y a la vez íntimo. Al entrar, me impresionó la magnitud del espacio y la armonía entre lo antiguo y lo restaurado. La rehabilitación moderna ha sido objeto de debate, pero en persona el conjunto resulta impresionante: las gradas originales, la escena reconstruida y la acústica, que sigue siendo sorprendente. Me senté un rato en las gradas, imaginando las representaciones de hace más de dos mil años, con el público atento bajo el mismo cielo que hoy lo cubre. El silencio del lugar tiene algo especial; parece que el tiempo se detiene. Desde los niveles superiores se obtienen vistas magníficas del pueblo y del castillo, y es fácil comprender por qué los romanos eligieron este sitio. Además, el teatro sigue en uso para conciertos y obras, lo que le da una vida que trasciende los siglos. Salí con la sensación de haber visitado no solo un monumento, sino un espacio donde la historia sigue respirando a través del arte.

  2. Pablo Sanchez Company ★★★★★

    Muy bonito y bien conservado, vives una experiencia nueva y distinta.

  3. Vicent Gorriz Escriva ★☆☆☆☆

    Visité este lugar el pasado fin de semana, lugar ya conocido al que había acudido en ocasiones anteriores y al que me gusta llamar teatro no-romano, romano-no o simplemente teatro roma-no de Sagunto. Asistimos pues a una prostitución total de la anastilosis, en lo que viene a ser una de las restauraciones más esperpénticas que he tenido el displacer de visitar. Antes que nada debo recalcar que los restos originales visibles constituyen un 15% aproximadamente de la estructura actual. El resto está cubierto por nuevas fábricas o destruido directamente para ser sustituido al completo. Advertido pues el visitante vamos a entrar en detalles: El frente escénico se muestra como una estructura de nueva construcción enteramente, además, sin gusto alguno, tan siquiera tratando de imitar las fabricas originales y sin nada que se asemeje a la fachada de un teatro clásico, por mucho que coloquen en él columnas y elementos de la cornisa encontrados en las excavaciones. Ya en los grabados de Laborde del siglo XIX se veía que el teatro no contaba con frente escénico y en este caso creo que se debió haber seguido el ejemplo del increíble teatro Romano de Cartagena, donde se adecuó y restauró adecuadamente el graderío original y se prescindió de dotarlo de un nuevo frente escénico de nueva fabrica. Pero esque en este caso ni tan siquiera se ha buscado reconstruir con materiales originales la estructura (por ejemplo la anastilosis del teatro romano de Mérida), se trata todo de una nueva construcción, sin gusto ni respeto alguno por la arquitectura clásica. Sin embargo el desagradable espectáculo (nunca mejor dicho) continúa, y asistimos a una verdadera tragedia al contemplar los restos de la cavea (graderío), pues las pocas secciones originales que dejaron por mutilar se muestran hoy totalmente dejadas e invadidas por la maleza. El resto del graderío fue totalmente arruinado con tal de colocar por encima unas nuevas gradas, completando así una acción sacrílega y condenando la preservación de tan importante monumento histórico. Hecho esto con vistas a aprovechar el espacio para nuevas obras de teatro, la sátira se cuenta sola. Y me pregunto yo dónde queda el límite de la funcionalidad de los espacios, si con ello somos capaces de destruir nuestro patrimonio más antiguo y preciado. Al discurrir por los interiores continúa el horror, puesto que los espacios abovedados están todos cubiertos de redes, ya que toda la estructura fue en su día recubierta por un enfoscado de hormigón nuevo, supongo que para dotar de mayor robustez al edificio, hormigón que hoy por culpa de la humedad se está resquebrajando y cayendo, para tal consecuencia se disponen las redes. Irónicamente lo que asoma a la vista por debajo de este enfoscado es la fábrica original que sigue manteniéndose robusta en su sitio, como hace tantos siglos. La única parte donde el enfoscado no ha hecho aguas, se parece más a un búnker de la guerra civil que a un corredor de un teatro romano, las imágenes hablan por sí solas. No puedo sino concluir volviendo a denostar el inmenso horror que siento al contemplar cómo se ha podido llevar a cabo semejante acción. Y es que debo recomendar la visita a este sitio (no puedo llamarlo teatro romano) para incitar a la reflexión, y que el visitante pueda observar todo lo que nunca se debe hacer para preservar un edificio histórico, y que se pregunte junto a mí, en qué medida es lícito que personas sin ningún tipo de formación, conocimiento o amor por este tipo de estructuras, tengan la capacidad para decidir sobre su estado conservación. El teatro de Sagunto debe pervivir como triste ejemplo de algo que pudiendo ser hermoso se convirtió en imagen de lo que nunca se debe hacer con nuestro patrimonio. (Más y mejor contenido sobre la hispania romana en mi perfil de instagram: @viaje_por_la_hispania_romana)

  1. Elena Medeiros (Lenatravel) ★★★★☆

    Tengo sentimientos encontrados con este monumento, me parece bien que lo hayan restaurado para poder hacer conciertos y obras de teatro porque tiene mucho aforo y una acústica muy buena. Pero la modernidad de esas obras han quitado encanto al original que podía haber sido más fiel a su diseño arquitectónico de la época romana. De todas maneras es una visita obligada si vas a Sagunto.

  2. JUAN Martinez Martinez Tercero ★★★★☆

    Fantástico Teatro Romano totalmente restaurado. De una amplitud grandiosa. Los accesos son a pie mejor por la calle del Ayuntamiento todo hacia arriba. Buenos restaurantes en ella misma calle de subida.

  3. jb garcia ★★★★☆

    Para visitar en el acceso al castillo, restaurado quizás con materiales no adecuados, posiblemente para aprovechar el recinto y realizar actividades, entrada gratuita, no hay paneles informativos, no apto para personas con movilidad reducida, pero merece la pena visitarlo

  1. Mikel Rodriguez ★★★★★

    Es un lugar grandioso y lleno de magia al entrar. Me encantó ver el anfiteatro tan alto enfrente en cuanto entras. Muy bonito es ir por los pasillos para ir accediendo a las distintas zonas de la platea. Lo que menos me gustó fue los asientos de plástico que se han puesto sobre la piedra

  2. astridmm vittoria ★★★★★

    Vale la pena ir con peques para enseñarles básicos como el teatro en si, la acústica, las galerías,... se lo pasarán genial. A los mas entendidos les chocará más la mezcla de estilos de la restauración. Entrada gratuita para todos y baños limpios

  3. Ignacio martin ★★☆☆☆

    Me resultó un poco decepcionante, ya que no se ha respetado la base original y mezcla lo original con demasiada arquitectura moderna. Además estaban montando el escenario y no pudimos verlo bien. Está al lado del castillo y la judería, es gratuito.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la dirección de Teatro Romano de Sagunto?

Teatro Romano de Sagunto está ubicado en la calle Plaza Facundo Roca, s/n, 46500 Sagunt, Valencia, España

¿Cuál es el número de teléfono de Teatro Romano de Sagunto?

Puede contactar con Teatro Romano de Sagunto al +34 962 61 72 67

¿Cómo se puede llegar a Teatro Romano de Sagunto?

Puede llegar a Teatro Romano de Sagunto a través del siguiente enlace

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