Pedir perdón y dar las gracias. Cuando repito en un restaurante que no está cerca de mi residencia, lo hago por dos motivos, el primero es por la calidad de la comida (materia prima y elaboración) y el segundo por la atención que recibo. En Mallol las dos cosas están muy cerca del sobresaliente. El motivo de pedir perdón, es porque tenía una reserva para el martes para una comida familiar. El lunes para mi desgracia me tocó acudir de urgencias por un problema estomacal. La idea era llamar el martes a primera hora para anular la reserva.....Y SE ME OLVIDÓ. Por eso pedir perdón. Y dar las gracias, porque recibí la llamada de la mujer (lamento no saber su nombre) responsable de las reservas que con gran educación y tacto me preguntó por la reserva. GRACIAS, por entender lo sucedido y por la buena actitud mostrada. A los dos motivos que dije al principio para repetir en éste restaurante, le sumo un tercero, la amabilidad de la señora que me atendió ayer.
Fotos
Opiniones
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José Muñoz ★★★★★
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Yhoan Chatilva ★★★★★
Gracias Jaime y todo su equipo de Trabajo ha sido una experiencia buenísima un placer para el paladar, el Exquisito Cordero al Horno con esa receta que por años han laborado, la atención, el Lugar, ambiente 10/10 Lo recomiendo a Todos mis Amigos y conocidos a darse ese buen gusto en Mallol
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JuanFra ★★★★★
Una verdadera experiencia, hay felicitarles no sólo por la cocina si no por la elección de la materia prima. Ya desde el pan con alioli la cosa apuntada bien. Comimos una ensalada con queso de cabra , una chuletas de cordero, de las mejores que he tenido la suerte de probar y un solomillo que estaba más que tierno y jugoso. Cómo colofón, un tiramisú casero que es un puro espectáculo. Nos obsequiaron con un chupito de vino moscatel buenísimo. Pero sinceramente lo mejor ha sido el servicio, la predisposición y amabilidad con la que nos han atendido. Totalmente recomendable bajo mi humilde opinión.
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Ángel Luis Dávila ★★★★★
Íbamos a otro restaurante pero al estar cerrado dimos con este por casualidad y fue toda una sorpresa. Calidad comida excelente y un buen servicio y con mucha amabilidad. Lástima que no pudimos probar la pierna de cordero que es la especialidad de la casa (solo por encargo) pero tenga por seguro que volveremos para probarla. El tiramisú excelente, hacía tiempo que no probaba uno tan bueno, en su punto justo el bizcocho emborrachado con café y amaretto. Y la carne cocinada en su punto justo. Volveremos. 100% recomendable
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Iris Alarcón ★★★★★
Encontramos este restaurante en google maps y vimos que tenían muy buenas reseñas y decidimos ir a la aventura sin tener reserva ni nada. Llegamos a las 13,10h (abren a las 13h) y gracias a eso conseguimos mesa. Cuando nos sentamos y miramos alrededor vimos que todas las demas mesas estaban reservadas. En internet vi que hacia menú, pero al llegar preguntamos y nos dijeron que no tenían. Pedimos de picar unos calamares a la romana y unas croquetas de jamón y luego un arroz del senyoret… estaba todo riquísimo… y yo me pedí de postre un sorbete de mojito que me pareció espectacular!!! El trato de los camareros muy agradable y la relación calidad precio buenísima tambien…
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Camilo Rodriguez ★☆☆☆☆
Fue un gran error venir a este lugar. Pedimos un entrante y tres principales, todo iba bien hasta que llegó uno de los platos principales: una carne(solomillo). Después de comentarlo entre nosotros llegamos a la conclusión de que no nos gustó la carne, a ninguno de los integrantes de la mesa, y se lo comunicamos a la persona que estaba en la sala en ese momento (la que luego supimos era dueña). Nos dijo que no podíamos devolver los platos por “capricho” con un tono inapropiado sin preocuparse por nuestro veredicto en ningún momento, parecía muy molesta y fue muy desagradable. Como profesional del sector de la hostelería que soy, JAMÁS he visto o he recibido un trato así y jamás actuaría de esta manera con un cliente AUNQUE EL NO TUVIESE LA RAZÓN , (que NO es el caso). Desde aquel momento el resto del personal empezó a tratarnos mucho peor, con sarcasmo, a cuchichear y refunfuñar en voz alta entre ellos. Inaceptable. Nuestra opinión sobre esta carne fue honesta. No pretendíamos ofender a nadie, dijimos lo que como clientes tenemos derecho. Sólo queríamos comer bien en Altea.
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Harold Sebastián Pareja Giraldo ★☆☆☆☆
Ni en los peores sitios, en los que el servicio ha sido pésimo, se han atrevido a tanto. Un día plácido y la aparente fortuna de haber encontrado el único restaurante en la zona disponible para comer dibujaba una tarde maravillosa… o eso pensábamos. Lo que comenzó siendo una experiencia agradable en un restaurante normal, acabó siendo un espectáculo dantesco por parte de la dueña en un intento vergonzoso de intentar humillar a un cliente. Pedimos una ensalada de bonito, dos doradas y un solomillo al punto. Cuál fue mi sorpresa cuando al primer bocado noté un sabor extraño. Raro. No dejándome llevar por mi impresión, le pedí asesoramiento al resto de las personas que me acompañaban a la mesa: había algo regular. Pequeño problema, pero solventable: Muy a mi pesar, tendría que avisar al servicio y pedir que un cambio de plato. Dio la casualidad de que la persona que en ese momento estaba en la sala era la dueña y su actitud aparentemente simpática, cambió de forma drástica y repentina en cuanto le hable el plato. Ya no sólo la actitud a la hora de recibir la petición, sino escucharla a dos metros como me “parafraseaba” con retintín y desdén al ir a comentarlo con cocina. Vino, ya envalentonada, a mostrarme una pieza de carne que a mí ni fu, ni fa. Vino a “enseñarme lo que era la carne”. Gracias, era mi primera vez en un restaurante y no sabía lo que era un solomillo hasta que me lo explicó ella. Yo entre atónito e indignado. No podía concebir lo que estaba sucediendo. Toda los comensales flipando. No teniendo suficiente con las alusiones a mi mal gusto y a mi falta de conocimiento, hablando de los otros “buenos clientes” o de la experiencia del camarero “en restaurantes de Nueva York o Suiza” (sic), tiene la desfachatez de alegar que los platos no se cambian “por capricho”. Qué triste es que alguien con el ego tan frágil regente un local así, pues antepone su fragilidad y soberbia al interés del cliente. Una verdadera lástima, pues la experiencia había comenzado muy bien. Nunca, pero nunca en mi vida, me habían tratado tan mal en un restaurante. Esa sensación de que más que cliente, vas a que te perdonen la vida. Huelga decir que seguiré visitando esta región que tan buena cocina siempre ofrece. Pero a ese gallinero con ínfulas de restaurante “de bien”, ni a deshacer mis pasos.
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Mikel Fernández de Cormenzana ★★★★★
Después de una buena ruta en moto, acabamos en el conocido Mallol. Reconocer que siempre vamos a comer su famosa pierna de cordero, pero esta vez que fuimos, probamos su fideuá… como siempre, salimos encantados. Para empezar, su pan con alioli y tomate, un pan espectacular. Entrantes, espencat y ensalada de tomate, cebolla y bonito. Nunca fallan, calidad en cada producto. Como plato principal, ya comentado, fideuá, muy muy buena, para repetir. Sabrosa y con un sabor intenso y bien cargada de “tropezones”. En el postre, una tarta de chocolate y Tiramisú, cada cual mejor que el otro.
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Ana Pulido ★★★★★
El servicio fue estupendo y los camareros súper amables con nosotros. Todo estaba riquisimo, los platos abundantes y la calidad genial. Fueron 240€ y comimos 10 personas, merece la pena!! Un placer
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Marta Torrecilla ★★★★★
Fuimos a comer de Menú (18 euros sin bebida incluida) y nos quedamos muy sorprendidos. Los platos abundantes y de buena calidad. Pedimos de primeros las croquetas de jamón y el pescadito y estaba muy bueno. Pero los segundos eran aun mejores, la paella del Señoret estaba buenisima y las chuletas de cordero mas de lo mismo. Los postres eran bastante grandes, en comparación a otros restaurantes que no te da tiempo ni a saborearlo. Los camaremos muy majos y el sitio muy bonito, si teneis la oportunidad comed fuera, nosotros tuvimos suerte y nos pilló un dia nublado y con airecito (ideal en mitad de agosto). Sin duda volveremos, nos quedamos con las ganas de probar el cordero. Todo un acierto si estás por la zona
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Restaurante Mallol?
Restaurante Mallol está ubicado en la calle Calle Carretera -V, 80, 03599 Altea la Vieja, Alicante, España
¿Cuál es el número de teléfono de Restaurante Mallol?
Puede contactar con Restaurante Mallol al +34 965 84 80 47
¿Cómo se puede llegar a Restaurante Mallol?
Puede llegar a Restaurante Mallol a través del siguiente enlace