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Opiniones

  1. jmanxxi 42014 ★★★★☆

    La cueva de S. Millán es el lugar donde la tradición dice que el Santo edificó un pequeño oratorio cuando vino a vivir a este monte. La subida desde el lugar donde se tiene que dejar el coche dura unos 20 min (para una persona a paso normal), y tiene repechos bastante empinados. Al doblar el último recodo rocoso aparece ante nuestros ojos la pequeña ermita. Suele estar abierta la puerta, y permite así dedicarle una oración al bueno de S. Millán.

  2. Sandy ★★★★★

    Es una ermitilla pegada a la roca, a la que subes por un camino estrecho, empinado, entre bosque muy bonito y agradable. Hay muy poca gente por allí.

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  1. Marina Brocca ★★★★★

    Un paseo increíble por bosques, pequeños arroyos, un sendero lleno de encanto que sube hasta la cueva, con unas vistas de infarto, una experiencia imprescindible para todo el que acerque a la zona.

  2. Angel Sanz ★★★★★

    Un lugar maravilloso con vistas espectaculares donde es fácil imaginar a San Millán en plena meditación. Lo que no acabo de entender es la diversión que encuentran ciertas personas (que no merecen dicho nombre), en vandalizar hasta la misma naturaleza. San Millán llegaría allí huyendo y orando de y por la misma gentuza que hoy llega con sus navajas y rotuladores a destrozarlo todo.

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  1. Javier Viloria ★★★★★

    Ruta apta para todos los públicos y de escasa lungitud. Si que decir que tiene una parte de cuesta pronunciada, pero a un ritmo lento se puede hacer perfectamente. Una vez llegamos a la edificación, podemos observar tanto las vistas exteriores como la propia cueva.

  2. Angel S.B. ★★★★★

    Ruta muy bonita, que transcurre bajo una senda cubierta de árboles, lo que proporciona un agradable ascenso por la sombra. El camino ofrece unas vistas maravillosas del valle y del pico San Lorenzo. La Cueva del Santo está abierta al público, ya que la puerta no tiene llave. Importante dejar el sitio como lo hemos encontrado.

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  1. Santos Sastre ★★★★★

    San Millán estuvo buscando un espacio donde retirarse para vivir. Entre la Demanda y San Lorenzo encontró ese lugar: la Cueva del Santo. Llegas a los Monasterios de Yuso y Suso, continuas la carretera hasta el poblado del Lugar del Río, y algo más, hasta el área recreativa de Urre. Allí puedes dejar el coche y andar el camino que te indica la propaganda. Treinta o cuarenta minutos por un buen camino, disfrutando sin agobio del paisaje. Es apto para todas las edades. Llegas a este lugar donde el santo se retiró. Y seguramente que no te defrauda.

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