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Opiniones

  1. Set Contreras ★★★★★

    El rey navarro García III era muy devoto de San Millán. Como acababa de fundar el gran monasterio de Santa María la Real de Nájera en esta ciudad que era corte del reino, quiso llevarse allí los restos mortales del santo, que estaban enterrados en el monasterio de San Millán de Suso. El 29 de mayo de 1053. colocaron los restos del Santo en una carreta tirada por bueyes y así emprendieron el viaje, con gran descontento de los monjes que allí quedaban desolados por la pérdida de su patrono. Cuando llegaron al llano, cerca del río, los bueyes se detuvieron y ya no quisieron volver a andar; no hubo forma de obligarlos. El rey y toda la comitiva comprendieron que aquello era un milagro, que San Millán estaba imponiendo su voluntad de no pasar de allí y ser enterrado de nuevo en aquellos lugares. Fue entonces cuando el rey mandó construir el reciente monasterio, al que se llamó Yuso (abajo), en contraposición con el de arriba (Suso). Hasta al menos el año 1100, coexistieron los dos monasterios, el de arriba, Suso, y el de abajo, Yuso. El primero permanece fiel a la tradición: regla mozárabe y carácter dúplice de doble comunidad masculina y femenina. El segundo, reformado con la regla benedictina. A partir del siglo XII solo hay una comunidad de monjes, la benedictina, con una casa principal, la de Yuso (abajo). Los siglos X y XI son los de mayor esplendor en lo espiritual, religioso, artístico y cultural. El monasterio fue construido en estilo románico, como correspondía a la época. Es demolido en su totalidad y reconstruido en el siglo XVI, en estilo herreriano, de los siglos XVII y XVIII. Se accede al interior por una puerta barroca del siglo XVII que lleva columnas corintias y un relieve de San Millán a caballo. Es obra del arquitecto Pablo de Basave y del escultor Diego de Lizarraga. Desde el vestíbulo se entra al Salón de los Reyes. Recibe este nombre por los cuatro lienzos de reyes bienhechores del monasterio. Los escudos de la Escalera Real son los de la Abadía y los de Castilla. Están fechados en 1697. Es la última gran construcción de los abades benedictinos. En esta sala se encuentra la reproducción del códice 60 y del folio 72 recto en el que están escritas las Glosas Emilianenses. El claustro de la planta baja también se conoce por el nombre de procesional. Comienza su construcción Juan Pérez de Solarte en 1549. Es renacentista con bóvedas góticas. Arcos apuntados, doblados, entre contrafuertes rematados por pináculos góticos con ganchos, poco esbeltos y de labra tosca. La puerta que comunica con la iglesia, decorada al estilo manierista, es obra del italiano Andrés de Rodi. Está fechada en 1554 y nos da una idea de la decoración que tenían pensada para el resto del claustro bajo, y que no llegó a ejecutarse. El de la planta alta es clasicista. Columnas toscanas, adosadas a pilares, con friso de triglifos, metopas y capiteles adornados con tres rosetas y molduras de ovas en el equino. Está decorado con veinticinco cuadros de José Bejes que narran los distintos milagros de San Millán, según la biografía de San Braulio, obispo de Zaragoza. La iglesia es de tres naves, con bóveda estrellada y un bonito cimborrio. Se comenzó en 1504 por mandato del abad Fray Miguel de Alzaga y se termina treinta y seis años después. Gótico decadente. La iglesia era para uso de los monjes, por eso la parte delantera, desde el coro central, pasando por el presbiterio hasta el relicario, estaba destinada solo para ellos. La parte trasera, desde el trascoro hasta la puerta, era la zona que usaba el pueblo cuando éste podía acceder al templo. Son dos espacios litúrgicos dentro del mismo edificio. La sillería del coro bajo fue realizada por un tallista flamenco, Matero Frabricio, en torno a 1640, siguiendo las trazas y modelo diseñado por un monje de San Juan de Burgos. Tiene un retablo del siglo XVII con pinturas también de fray Juan Ricci; el cuadro central representa a San Millán en la batalla de Hacinas (Burgos) contra los moros.

  2. Ignacio Diaz Triviño ★★★★★

    Patrimonio de la Humanidad: Tanto el Monasterio de Yuso como el cercano Monasterio de Suso (el de "arriba", más antiguo) fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Cuna del Castellano: El Monasterio de Suso (el original, situado más arriba) es considerado la cuna de la lengua castellana, ya que allí se encontraron las primeras palabras escritas en esta lengua (las Glosas Emilianenses). El Monasterio de Yuso se construyó posteriormente para albergar a la comunidad monástica, de ahí su nombre de "Yuso" (abajo). El itinerario de la visita guiada incluye las siguientes estancias: Salón de los Reyes: Es el punto de inicio del recorrido. En él se encuentran las lápidas conmemorativas del Milenario de la Lengua Castellana y Vasca, así como una réplica del famoso Códice 60, que contiene las Glosas Emilianenses (las primeras anotaciones escritas en romance y euskera). Claustro Procesional: Un hermoso claustro de estilo renacentista en su piso inferior (aunque con bóvedas góticas) y clasicista en su piso superior, con una rica decoración plateresca. Iglesia Catedralicia: Construida entre 1504 y 1540. En su interior destaca el Retablo Mayor del siglo XVII, el púlpito plateresco y el coro. Sacristía Barroca: Considerada una de las más bellas de España. Es famosa por su suelo de alabastro (que ayudó a conservar los frescos del techo) y por las pinturas sobre cobre que alberga. Biblioteca del Monasterio: Una de las más importantes de España. Aunque no por la cantidad de volúmenes, sí por el valor y la antigüedad de sus manuscritos y libros. Podrá ver una impresionante colección de Cantorales, gigantescos libros con partituras y texto. Arcas Relicario: Se exhiben las réplicas (o en ocasiones, el original en la iglesia) del arca que contiene los restos de San Millán y el arca de San Felices, dos piezas fundamentales del arte riojano.

  3. Fernando Hernandez Oliva ★★★★★

    Ofrece visita guiada con muy buena explicación. Se conserva muy bien y posee libros de enorme valor histórico. Shay aparcamiento público gratuito justo enfrente. Dentro hay tienda de regalos y aseos. La visita esuy recomendable.

  1. JOSÉ MANUEL LÓPEZ GARCÍA ★★★★★

    Tenía idea de que era muy interesante, y me quedé corto. Una preciosidad y una pieza fundamental del español y el euskera. La visita guiada fue un poco rápida, pero muy, muy bien relatada. Para grupos numerosos conviene comprar entradas con anticipación.

  2. itziar saez martin ★★★★★

    Bonito monasterio, justo al lado de la hosteria. Fuimos a las 10:00 cuando abren las taquillas y ya había unas 10 personas en la cola. Tras comprar las entradas en taquilla había que esperar hasta las 10:20 cuando comenzó la visita guiada. Visita a mensaje, bien explicada y viendo muchos puntos del monasterio. 100% recomendable

  3. David Rojas ★★★★★

    La entrada, el pueblo en general y este monasterio son preciosos para visitar. Ideal echar la mañana visitando este pueblo. Volveré para indagar todas sus esquinas.

  1. Angel ★★★★★

    Monumento protegido por la UNESCO sin duda visita obligada si estás por la zona. Impresionante tanto la historia como el legado que dejaron los monjes Benedictinos, donde se pueden ver libros y escrituras del comienzo de la lengua castellana. Preciosa visita.

  2. Eva M glez ★★★★★

    Visita obligada junto con el monasterio de Suso. Entradas , 7€. Un guía te explica el recorrido y la historia tanto del lugar como de lo importante que es de forma muy entretenida. Se tarda sobre 1 hora. Ves bastante del monasterio: Diferentes salas, sacristía, iglesia,capilla, claustro. Me gustó la forma que está construido sin restauración ninguna. Y los cantorales. El paisaje es muy bonito. Hay varios restaurantes para comer. Parking en la entrada y uno más grande bajando. Lo indica.

  3. Lión Puga ★★★★★

    Hay parking gratuito al lado del monasterio. Uno de lo monasterios más impresionantes de España. Un aura única al pisar en su exterior. La fachada es de un lujo a la vista al verla en su máxima expresión desde la subidita que hay detrás. En conjunto es una belleza arquitectónica digna de visitar. El interior no merece la pena.

  1. Daniel Seller ★★★★★

    Una experiencia muy interesante y poco comentada. Los documentos de tantos siglos atrás que confirman el origen de nuestra lengua, una de las más habladas en el mundo. Además, la presencia de las reliquias de San Felices y San Millán aportan un colofón final espectacular. Debería conocerse más. Todo muy cuidado, acompañado por la guía de manera magistral, hace una visita obligada a tan solo 30 km de Haro. Merece la pena.

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Nueva opinión

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la dirección de Monasterio de Yuso?

Monasterio de Yuso está ubicado en la calle Calle Prestiño, 8, 26326 San Millán de la Cogolla, La Rioja, España

¿Cuál es el número de teléfono de Monasterio de Yuso?

Puede contactar con Monasterio de Yuso al +34 941 37 30 49

¿Cómo se puede llegar a Monasterio de Yuso?

Puede llegar a Monasterio de Yuso a través del siguiente enlace

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