Un excelente menú degustación a un precio justo. Buena carta de vinos. Por decir algo, no nos dejaron dividir la cuenta alegando que que deberíamos de haber avisado antes del momento del pago, algo incómodo teniendo en cuenta los importes por comensal.
Fotos
Opiniones
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lvan Saldago ★★★★★
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LT1970 Rider ★★★★★
Atención exquisita, pedimos el Menú Ikaro, platos muy bien elaborados, cocina riojana y ecuatoriana llevada a un nivel alto de innovación. Buen maridaje, carta de vinos amplia Aconsejable 100%.
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N ★★★★★
Lugar acogedor y servicio excepcional. Pedimos menú Ikaro, todo maravilloso, los alimentos con mucho sabor y cuidan mucho la presentación de cada plato, muy divertido. Merece la pena pagar cada euro del menú por probarlo, recomiendo. Fue una experiencia inolvidable. Muchas gracias!.
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Antontxo Ego ★★★★☆
Uno entra en Íkaro con una promesa ya servida: la de un viaje entre La Rioja y Ecuador, entre la técnica y la tierra, entre el equilibrio y el riesgo. Un menú degustación que se anuncia como mestizaje, como memoria reinterpretada. Y sin embargo, al terminar la velada, lo que queda no es el vértigo de la sorpresa, sino la suavidad de una ejecución que no se permite resbalar. Todo —y no es exageración— está bien hecho. Cada plato está trazado con disciplina quirúrgica: crocantes que ceden con precisión, salsas en su punto exacto, texturas que conversan entre sí sin alzar la voz. Pero esa misma compostura que impresiona, a veces también enfría. Como si Íkaro, en su afán de control, olvidara el estremecimiento. La secuencia de bocados comenzó con delicados juegos de presentación. El crujiente de cangrejo estilo Guayaquil, por ejemplo, apareció como una miniatura teatral: bonito, sabroso, contenido. No ofendía, no emocionaba. Era como leer una carta bonita sin encontrar una frase para subrayar. Algo similar ocurrió con los rollitos de calamar, vestidos de negro y presentados sobre piedras blancas. Su sabor era claro, salino, sin distracciones. Un bocado correcto en una escenografía que prometía más de lo que dio. Pero de pronto, Íkaro se permitió hablar en voz más propia. El humilde plato de patatas con chorizo, transformado en triángulo crujiente y acompañado de una cuchara de caldo, fue un momento de inteligencia y respeto. Allí, el restaurante dejó de citar a la alta cocina para recuperar su infancia. Fue un guiño sincero. No sólo gustó: conmovió. Y entonces llegaron las migas de pastor. Vestidas con una celosía comestible que parecía hecha con compás y paciencia, crujientes y ahumadas, con un fondo profundo que olía a fuego lento y a monte bajo. Fue ese plato el que verdaderamente conectó con algo más que la lengua: con la memoria. Con la tierra. Con la mesa de otro tiempo. Uno no viaja a una borda del Pirineo esperando geometría comestible… y sin embargo, allí estaba. Fue, sin duda, el instante más honesto del menú. El resto del recorrido mantuvo el mismo pulso: ejecución precisa, platos bellos, sabores definidos. Pero escasos sobresaltos. Íkaro camina con paso firme, sí. Pero rara vez corre. Y correr, a veces, es necesario para alcanzar lo inolvidable. Íkaro es un restaurante que domina el lenguaje de la alta cocina, pero que aún parece elegir cuidadosamente cada palabra antes de dejarse llevar por la poesía. Y eso, aunque admirable, a veces sabe a poco.
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José Buján Rodríguez ★★★★★
Un local con cocina de fusión, vasca, riojana y ecuatoriana. Los platos tienen mucho sabor, se aprecia el trabajo, dedicación y mimo que han impregnado a cada plato. El servicio es muy amable y atento.
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Álvaro Fernández ★★★★★
Merecida estrella Michelin, la combinación de comida Fusión Riojana, Vasca y del Ecuador sin duda es un acierto para los gustos y el sentido. Tanto el personal de sala como de cocina estuvieron impecables. Si quieres darte un capricho estando en Logroño, este es tu sitio…!!!
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Jose Pombo ★★★★★
SUBLIME! Equipazo a los fogones y en sala! Diversos menús con una materia prima y un maridaje de escándalo. Para repetir una y mil veces y darse ésos caprichos que te pone la vida por delante… Cocináis con mucho amor y cariño. Volveremos!
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Ma Carmen M ★★★★★
Genial. Tienen 1 estrella pero con la calidad de los platos y el servicio no sé por qué no tienen 2, nos ha encantado. Íbamos a ir a Marqués de Murrieta pero hubieron problemas que no merece la pena comentar, y afortunadamente hemos ido a Ikaro. El precio nos ha sorprendido, esperábamos pagar más, ya que lo merece. Nos han encantado los entrantes (matrimonio riojano, la cecina con la grasilla...), la fusión ecuatoriana y vasca, el plato de la gamba roja, viva la abuela de Carolina, qué bueno el plato, el salpicón de setas, los calamares... Totalmente recomendable! Iñaki y Carolina, a tope con vosotros!
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Nerea Mohino Farré ★★★★★
Simplemente excelente desde que entras por la puerta. Tienen en mucha consideración tus alergias e intolerancias, algo que no siempre se tiene en cuenta. Además, fuimos por mi cumpleaños y tuvieron un bonito detalle. Los platos riquísimos, basados en la fusión de Ecuador, La Rioja y País Vasco, gran explicación de todos los platos y los vinos del maridaje. 100% recomendable. Muchas gracias.
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Nuria Ruiz-Alejos Tejada ★★★★★
La comida espectacular, una fusión de sabores de La Rioja, País Vasco y Ecuador. La atención y el trato excelente. Menú degustación con entrantes, platos y postres. Muy recomendable
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Restaurante Ikaro | Cocina personal | Logroño?
Restaurante Ikaro | Cocina personal | Logroño está ubicado en la calle Avenida Portugal, 3, 26001 Logroño, La Rioja, España
¿Cuál es el número de teléfono de Restaurante Ikaro | Cocina personal | Logroño?
Puede contactar con Restaurante Ikaro | Cocina personal | Logroño al +34 941 57 16 14
¿Cómo se puede llegar a Restaurante Ikaro | Cocina personal | Logroño?
Puede llegar a Restaurante Ikaro | Cocina personal | Logroño a través del siguiente enlace