Opiniones

  1. José Ignacio Piqueres ★★★★☆

    El servicio deja bastante que desear. La camareros parecen echarte la culpa de tener que estar allí trabajando. El día que fuimos (hemos estado varias veces para tomar algo los domingos por la tarde) había música en directo muy agradable.

  2. Egoitz Osaba ★☆☆☆☆

    Antes de nada puntualizar q a pesar del nombre el camarero nos comentó q no usan brasa (a pesar de q se puede observar segun entras al local a mano derecha) y q los platos serian en sarten a la plancha. En cuanto a la comida diré q para el precio q tiene, q podria ser medio/alto, la calidad o elaboracion de los productos no es acorde al mismo, en general los platos pasados de sal, pero bueno, tampoco los calificaría como catastroficos. El servicio es quizas lo q me motiva a poner esta reseña, desde un primer momento un camarero muy corpulento no parecía tener buen dia, con gestos y comentarios no muy amigables, dando las opciones fuera de carta de manera muy caotica... Y claro, luego pasa lo q pasa, q faltan comandas y demas desbarajustes varios, esperas excesivas injustificadas... No puedo decir nada mas, no volvere.

  3. Marisa Alises ★☆☆☆☆

    Fuimos en familia 4 personas y los 4 estamos de acuerdo que no podemos dejar que no se sepa nuestra experiencia y todos lógicamente vamos a escribir. Nos atiende una señora que iba muy mal vestida, todos coincidimos en ese detalle y muy mal educada desde el primer momento, nos atendía en plan chulesco y con los brazos a las caderas. Todavía nos preguntamos que hicimos mal para merecer un trato tan malo, si me lo cuentan, no lo creo. Luego nos enteramos que era la dueña del restaurante. En fin si eso era la dueña, que mas se puede esperar. Esperamos a que nos tomaran nota casi media hora y según íbamos pidiendo nos decía que no tenía nada y, según ella, el pescado solo se hace de una manera, pues será en tu restaurante que no tiene clase ninguna, el pescado se prepara de muchas maneras muy diferentes. Un detalle muy feo y que ya resumía lo que iba a acontecer. Después de mas de una hora tuvimos que reclamar lo que habíamos pedido, al menos la entrada, lo trajeron, un Txangurro preparado que ya tenían según ella que es frío pero que no pudo sacar en una hora, y unas almejas bastante malas, todo, muy malo, el centollo preparado sin ganas, las almejas insípidas. Después de dos horas sentados nos comunican que mi primo iba a tener que comer los chipirones a la plancha, los pidió encebollados porque no tenían en su tinta (otra cosa que no tenían, tinta de chipirón) a lo cual nos levantamos y nos fuimos pidiendo la cuenta de lo que ya habíamos consumido, nos pareció impresentable que vengan a decirte una hora después de tomarte la comanda que no tenían algo, lo que sea, pero es que, además. los chipirones se pueden encebollar...si tienen cebolla claro...nos pareció un insulto y que no había ningunas ganas de trabajar en ese restaurante. Experiencia desastrosa, ni con un palo se acerquen.

  1. Javier Pardo ★☆☆☆☆

    Dicen que la primera impresión es la que cuenta. Una pena no haber salido corriendo nada más sentarnos. La experiencia es la peor que he vivido en toda mi vida y conozco muchos restaurantes. Lo primero es que nos atiende una señora que iba vestida echa un desastre, desde luego hubiera sido vestida igual para trabajar en un bar de quinta categoría, lo peor, es que luego nos enteramos que era la dueña del restaurante. Nos atiende después de 15 minutos sentados y tras otros 20 minutos nos toma la nota de la comida. No tenían la mitad de los alimentos que íbamos solicitando. SE me ocurrió preguntarle como hacían el pescado a lo que me contestó muy impertinentemente que “como iban a hacer el pescado, pues como se hace en el País Vasco”, ¿perdón?, no sabía que en el País Vasco no se puede hacer a la sal, a la plancha, al horno… no sé. Me callé y no le seguí el juego. Nos teníamos que haber levantado e irnos ene se momento para ahorrarnos el disgusto siguiente. Total que pido unos chipirones en su tinta que no tenían (no tenían tinta, tampoco, en un restaurante vasco para los chipirones…) bueno pues los pedí encebollados. Llevábamos ya sentados una hora y cuarto de reloj y no llegaba nada. Habíamos pedido un centollo preparado, el cual teóricamente ya lo tenían listo y eso que es frio tampoco llegaba. A todo esto, ya nos habíamos fulminado 1 botella de vino lógicamente. Por fin nos traen el centollo que estaba fatal preparado, había más cáscaras dentro que lo que habían desechado para la basura, un desastre y las almejas de frescas no tenían nada. Ya llevábamos casi dos horas sentados y vino el camarero, la otra impresentable ni se atrevió a acercarse, a decirnos que no había chipirones encebollados pero que nos los podían hacer a la plancha. O sea una hora y cuarto después de pedirlos nos comunica que no tienen ¿que? ¿Cebolla? Lógicamente nos pareció una tomadura de pelo que no se puedan encebollar unos chipirones por lo que decidimos pedir la cuenta de lo consumido hasta el momento e irnos. Por cierto que nos cobró hasta el pan. Por supuesto las dos botellas de vino que ya habíamos pedido después de dos horas sentados. Yo recomiendo huir de este lugar y que esta señora vaya a una escuela de restauración a aprender como se lleva un restaurante y, sobre todo, modales, por que hasta su posición atendiéndonos, son un brazo en jarra, dejaba mucho que desear. Espero cerréis pronto para siempre este lugar. Una vergüenza para el País Vasco donde se come muy bien y gente como ésta sobra.

  2. Ainhoa Prieto ★★★☆☆

    Comida bien-Servicio nefasto-Sitio idílico Muy complicada la comunicación con el restaurante. Dejamos nota para que nos llamara la encargada varías veces porque teníamos un bautizo contratado y al final nos hemos tenido que desplazar varias veces para dejar nota ya que nunca encontramos a la encargada y a la tercera nos llamó. Concretamos el menú y una mesa auxiliar para poder decorar, nos desplazamos el día del bautizo por la mañana y la mesa no estaba preparada, nadie sabía nada, gracias al personal del hotel que comentaron que no era la primera vez que pasaba esto nos ayudaron a organizar todo. Cuando llegamos, nadie nos indicó en qué mesa debíamos sentarnos, la encargada o no apareció o no se presentó, a día de hoy no hemos visto su cara. La comida buena, el servicio muy mejorable, entre plato y plato tardaron mucho, era notable la falta de personal. Al terminar la comida, nadie nos preguntó cómo había ido el día y nos costó encontrar a alguien para poder pagar, ya que no había nadie en la sala.

  3. Lo Compartimos ★★★★★

    No entiendo algunas reseñas negativas, si por mi fuera le daría 10 estrellas. El entorno excepcional. El trato aparte de correcto, super profesional, te tratan como a un príncipe. Los platos excepcionales, a destacar los pescados, y si te gusta la carne, el Solomillo de 10, el mejor que he degustado nunca en un restaurante. Los postres están a la altura, probamos cuatro diferentes y sin palabras.

  1. Gaizka DC ★★★★☆

    Es la zona como fisna del Igeretxe. Menú a 30 plomos + IVA. Servicio y atención excelentes y comida decente. Me sorprendió la cantidad del segundo, que agradecí.

  2. DM ★☆☆☆☆

    Cocina bien, buen producto aunque un poco caro. Sala desastre y maleducados. Hay gente que se ha equivocado de trabajo.

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