Espectacular, único, sin duda hace honor a su nombre. En la falda del Anboto, donde el silencio se oye. Montañas majestuosas, caserío imponente, huerta propia de una hectárea. Simpatia y alegría contagiosa del chef, fusión japo vasca original, todo muy cuidado pero sin pretensiones, varios platos memorables, servicio impecable y motivado. mobiliario, iluminación, espacio....experiencia redonda. Salgo pensando en volver!!!
Fotos
Opiniones
-
Natalia Uribe ★★★★★
-
Pérgolas BARCELONA PGL-BCN ★★★★★
Muy buena experiencia , nos ha gustado mucho el entorno, las explicaciones de cada plato, al igual que su presentación y la gran calidad del producto que nos han puesto. Empezamos ruta automovilística y gastronómica con un muy buen sabor de boca. Un lugar recomendable en un paisaje de vista, es increíbles .
-
Iñaki A ★★★★☆
Experiencia gastronómica, que a mi particularmente me pareció algo justa en lo que respecta a la parte de Experiencia ( Me esperaba algo más , le falta uno o 2 escalones en lo que respecta a sorprender al.comensal ) TIene muy buena puesta en escena recinto pequeñp.para máximo 30/ 40.comensales invitación por parte del chef a la.cocina y explicación de cada uno de los.platos que se sirven , abierto a cualquier co sulta acerca de su elaboración Pero creo que por el tiempo de antelación que hay que esperar para obtener reserva y precio de cubierto, me esperaba un algo nuevo o diferente que me hubiese sorprendido en sabores Esto no quiere decir que todo lo que saquen este malo ni poco elaborado pero aunque toda la materia prima sea de su huerta propia creo que debía de darle un par de vueltas al menú y buscar ago qué llege a sorprender o fuera de lo esperado
-
Olivia Tres ★★☆☆☆
Maravilloso servicio y ambiente … amabilidad y trato exquisito Lamentablemente no opino lo mismo de los platos … los realizados a la brasa, correctos … el resto, realmente una maravillosa historia que contar sobre su elaboración, pero el resultado en boca sin llegar a emocionar y algunos incluso realmente “regulares”…. Para mí, lamentablemente los platos no están a la altura de un menú de 275 eur ( sin bebidas ) ni de restaurantes de un nivel semejante por mucha literatura que se añada a su proceso de elaboración e ingredientes….
-
Guillermo Ruiz Andrio ★★☆☆☆
Lo cierto es que el sitio es muy bonito y, tanto el chef como el personal, son extremadamente amables. Se visita la cocina y, a lo largo de la comida, el chef da explicaciones personales sobre la elaboración de cada plato, que son muy interesantes. El problema es la comida. Ningún plato reseñable, sabores ni sabrosos ni especiales, ningún "uau". Si les quitas la explicación y el entorno, estoy seguro de que esos platos serían un fracaso en cualquier restaurante o hasta barra de pinchos. Lo único que se salvaba era lo que no necesitaba apenas elaboración: el caviar, las gambas y la txuleta, estupendos. En fin, que pasamos un día agradable, pero la comida fue muy, muy decepcionante. De todos los restaurantes Michelin en los que he estado, es el que más me ha decepcionado la comida. Una pena porque el equipo y el entorno son inmejorables.
-
Mr Atrium ★★★★★
En este sitio al menos tienen la decencia de contestar a las reservas y ser amables. Luego se quejan los del Etxebarri de este restaurante, pero allí sí no eres uno de sus “elegidos” no vas a poder comer en la vida y no se dignan nunca a contestar a los emails ni solicitudes de reserva, muy poco profesionales. Bravo txispa!
-
Aitor Elkoro Fernandez ★★★★★
Me ha gustado mucho pero me hubiese gustado que tuviese una carta de vinos mas asequible.
-
Aitor Talledo Olmos ★★★★★
Muy buena atención y comida excelente, producto de calidad máxima. Nos sentimos como en casa, pudiendo movernos tranquilamente por la cocina y hablando con Tetsuro abiertamente el cual salía en persona a explicarnos cada plato que íbamos a degustar. Mención especial también a la repostera Saia la cual hizo un esfuerzo por comunicarse con nosotros en castellano a pesar de que tanto ella como los demás cocineros son Japoneses y no hablan nuestro idioma. Pero también muy importante los postres que nos preparó, nos sorprendieron mucho, casi de lo que más del menú. Para mi la única pequeña cosa negativa es que el precio del menú está por encima de la experiencia que he vivido.
-
Fernando Muñoz Calvo ★★★★★
Una vez más, una visita a Donosti debe incluir los desayunos en Txipa. Buena calidad, servicio rápido buen ambiente y te atienden en todo tipo de idiomas...
-
josemaría de churtichaga ★★★★★
ATXONDO ETXA TXISPAS... Pero la presencia del Amboto ilumina también a Tetsuro, quien ha querido ser de Axpe por decisión propia, porque uno es de donde decide ser y no de donde nace, aunque las distancias sean muy cortas y los caminos se crucen...Él quiere traernos el umami de los paisajes de Atxondo, encontrar el camino más corto y sencillo a costa de cualquier técnica... El comienzo...unos minúsculos guisantes, sin más, sin humo, que acaban de venir de la huerta, crocantes, al dente, sosos y sublimes, que traen la primavera sin intermediarios. ¿Se puede decir más con tan poco? ... Acompañado de un caldo del mejor regalo, las xixas, en un o-choko, el vaso de sake; tremendo, impecable, concentrado y limpio, sopas que solo Japón sabe hacer. Sigue un paisaje increíble octogonal. Una croqueta de conejo de textura casi de leche frita, una anguila kabayaki a la parrilla... Ni la parrilla resalta en exceso ni la técnica de marinado kabayaki domina. Se trata de dejar sola a la anguila con técnicas que la potencien, pues en eso consiste mucha de la cocina japonesa, en un sofisticado y decantado proceso de resalte. La anguila suculenta, sutil y templada, como templada es la langosta kobujime, con ese método de curar el pescado entre capas de kombu para potenciar con neutralidad, sin afectar al sabor...una langosta calentada en parrilla casi imperceptible para levantar la dulzura y como desmembrada a mano, para atacar las papilas de la lengua con mas superficie de contacto...rematado por la reina cantábrica, la antxoa enrollada a un berro de frescor primaveral. Sobre mantelería shibori llega el caviar omnipresente en los menús de postín mundial, y aunque este brillaba solo y delicioso con ese fondo misterioso, quizá despiste de los objetivos del argumento de hoy, que son celebrar la tierra sin acordarse uno de los precios... Y la ostra si, la ostra no duró ni las explicaciones simpáticas y de risa contagiosa de Tetsuro ni la foto de rigor, tan solo quedó un fondo vegetal de sisho quizá picado en jugos también misteriosos. Aparece la vaca con su lengua en su paisaje de helechos, florecillas y espárragos silvestre, el entorno y la temporada recreado en la mesa, todo equilibrio de dentes y temperaturas y donde la parrilla está al servicio de otra cosa...consiguiendo en las brasas de Tetsuro algo inusual de textura y firmeza. Y llega la prueba...Gambas...muchos sabemos lo que hay detrás de ellas...tan profundas como las aguas donde se pescan son las razones para ponerlas y mirar de tu a tu sin tutelas a la parrilla mundial...jamás se ha visto esa profundidad de jugos que disparan la gula de chupar y chuparse los dedos...porque la sabiduría aquí viene de oriente. Sigue un plato guisantes apabullante de técnica, conocimiento y sencillez... a estos guisantes sublimes Tetsuro les ha quita una cosa...la oxidación si se recolectan demasiado pronto, y les añade otra a la que también le quita...un caldo de ibérico sin grasa para que lo rancio no arruine al guisante, tremendo. De Kanazawa, cuidad natal de Tetsuro, es el Nodoguro, pescado con delicadeza de blanco y la profundidad de sabores del azul, y el besugo es el Nodoguro cantábrico que la txispa de Txispa necesitaba para hacerlo perfecto, piel crujiente y carne suculenta, y con dos acentos de alcachofa que envuelven la parrilla besuguera y la redondean con salsa de ¿cardo? La Txuleta es la prueba definitiva, cruce de Frisona y Rubia gallega perfecta de edad, corte, grosor, grasa entreverada, sal y delicadeza...el principio de un camino que ya es propio y que una ensalada fresca de acideces desengrasa, con berro delante y otra cosas misteriosas detrás. Llegan postres con contrapuntos, de fondo negro y blanco...helado casi salado de laurel con leche de oveja, aceite de oliva y lima, mantecoso y punzante, y delicadísimo flan de flor de cerezas sakura. Un café de Tanzania nos recuerda que Txispa es una suerte para Atxondo y para los glotones del mundo, y que veremos crecer y agigantar su cocina entre sus risas, txispas y su profundo amor e esta tierra.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Txispa?
Txispa está ubicado en la calle 48291 Atxondo, Bizkaia, España
¿Cómo se puede llegar a Txispa?
Puede llegar a Txispa a través del siguiente enlace