Experiencia nefasta. Todo empezó con nuestra llegada (con reserva), había cinco mesas al llegar ocupadas por otros clientes (no vinieron más), nos atendieron nada más llegar y nos sentaron en una mesa que prometía mucho. Las vistas son sensacionales pero lo que estaba por llegar arruinaría toda experiencia. Antes siquiera de sentarnos estaban preguntando que queríamos beber, a lo que respondimos dos Coca-Cola Zero y una botella de agua fría. Al sentarnos quitaron un plato y mantel del comensal que sobraba y lo dejaron en otra mesa al azar, ahí se quedó todo el el servicio. El agua resultó ser una botella rellenada del grifo, dudo que estuviera filtrada ya que tenía un sabor a cloro como la del grifo. Los refrescos tardaron nada más y nada menos que 50 minutos en llegar, a pesar de las reiteradas ocasiones (3)en las que pedimos a los camareros dichas bebidas.. Quiero recordar que con nosotros había seis mesas ocupadas por clientes. Trabajando en la terraza había seis camareros, los cuales iban como "pollo sin cabeza", sin tener asignada una mesa para cada uno. Los platos nos los trajo cada vez uno de ell@s. El suelo estaba muy sucio, colillas de cigarros por todos los sitios como muestra una de las imágenes. Al pedir la comanda de comida preguntamos por algunos de los platos ya que había personas alérgicas e intolerantes a ciertos productos. Nos informaron de manera errónea y al pedirlo resultó que sí que tenían esos productos y no podíamos comerlos. También erróneamente nos trajeron un plato de cogollos de lechuga qué no habíamos pedido. Una vez está bien pero cuando nos los trajeron cuatro veces después de haber preguntado por todas las mesas si eran de ellos... En fin Pedimos también tortilla de patatas a un coste de 10 €, qué podría haber sido algo súper rico pero resultó ser algo súper frío también. Tortilla muy poco cuajada, sin sabor. Lo mismo sucedió con las patatas bravas, que resultan ser unas milhojas de patata minúsculas sin salsa pero con brotes y tres gotas de algo que no supimos que era. Las croquetas llegaron templadas y no estaban mal, pero eran muy normalitas. Los caballitos que se esconden con otro nombre, llegaron fríos literalmente. Por supuesto pedimos que nos los cambiaran y al llegar llegaron templados. El problema es que los productos salen de uno y otro lado de la terraza con el consecuente enfriamiento de los mismos al atravesar la misma y ofrecer a todos los clientes pensando que era de ellos. El descontrol del servicio fue descomunal. Nos ofrecieron varias veces platos de carne que eran para la mesa de al lado y viceversa. Como plato principal pedimos arroz de gamba roja, con tallarines de calamar, el cual puso en una mesa muy apartada de la nuestra y se fue a atender a otros clientes dejando que el arroz se quedara frío. Cuando por fin llamé su atención para que nos lo sirvieran nos retiró los platos y cubiertos y se fue a buscar otros platos nuevos a saber dónde. Una vez servido el arroz y sin reponer los cubiertos nos trajo en otro plato distinto el arroz sobrante como si fuera una papilla. El arroz en sí no estaba mal,pero estaba frío y no se apreciaban los sabores típicos de ese arroz con gamba roja( que estaba literalmente congelada). Nuestra idea era comer, tomar postres y café y copas allí porque la verdad que el sitio invita a ello. Pero después de esta odisea lo que queríamos era irnos de allí cuanto antes. Cuando nos trajeron la cuenta comprobé que habían añadido un plato el cual no habíamos pedido. Le dijimos al camarero que teníamos prisa que cambiara el plato correspondiente y nos cobrase en efectivo. Pasaron más de 15 minutos hasta que nos trajo la nueva cuenta, y aún así no nos la trajo solo nos dijo la cantidad. Después de esto nos fuimos no sin antes hablar personalmente con el responsable de terraza, a quién le traslade mi enorme descontento y la posibilidad de que mejoren ese servicio tan negativo. Volveremos para ver si si ese día fue un día malo para todos y se trata únicamente de una anécdota terrible. De momento no puedo recomendar este sitio a nadie.
Fotos
Opiniones
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Miguel ALVELAZ ★☆☆☆☆
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Lucia Lopez roca ★★☆☆☆
El sitio es precioso. Pero no sé puede entender que haciendo el calor que hace en Cartagena, no tuvieran ,dentro del restaurante , aire acondicionado. Y fuera en la terraza algo que refresque . Pasamos un calor horrible. Y la comida normalita, nada destacable de lo que nos pusieron
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P ★★★★★
Una experiencia gastronómica de 10/10 Volveremos. No tenemos foto de la marinera pero es un must a pedir ❤️
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maryam charwani ★★★★★
Hemos pasado a comer allí y nos encantó la verdad, nos pedimos marinera,patatas bravas, ensalada de mango y arroz de gamba roja con tallarines de calamar, estaba todo buenísimo aunque el arroz tenía un sabor un poco fuerte la verdad, pero la presentación.. sin palabras sin duda si volvemos por allí repetiremos!
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Trini Guia (Sherpa de las ventas) ★★★★★
He celebrado allí mi cumpleaños y la experiencia ha sido fantástica. Muy profesionales, mucha facilidad para organizar todo. El marco es incomparable a cualquier sitio en Cartagena y la comida riquísima. @MaríaSánchez de eventos lo tenía todo bajo control y eso hizo que la fiesta fuera un éxito de organización. La cocina de Eszencia by @PabloMartínez hizo las delicias de todos. Y por último la fiesta bajo los equalizadores de @DjResidente nos dejó con los huesos desencajados de los temazos que pincho. Muchas gracias por haber hecho de mi fiesta un momento inolvidable
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Tania Alarcón ★★★★★
El sitio es realmente precioso, de estos que tienen encanto nada más verlo. Muchas lucecitas, música tenue y vistas al mar. La comida es exquisita, todo lo que pedimos está muy bueno, con sabores muy originales. El personal súper agradable también y por último el precio no me pareció en absoluto caro. Volveré a ir y por supuesto lo recomiendo
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Antonio Turpín ★★★☆☆
Empiezo por lo bueno, la comida estaba muy rica, el sitio tiene unas vistas genial acompañado con música. Y con camareros amables. Lo malo, el servicio brillaba por su ausencia, una hora y veinte minutos esperando entre los platos entrantes y el principal, y Nadie venía a nuestra mesa a disculparse o darnos una explicación (por cierto en la terraza solo éramos dos mesas). No venían ni a ofrecernos bebidas y teníamos que ir a buscarlos incluso a pedir agua, que por cierto, es agua del grifo rellenada en botella. Un poco decepcionante, seguro que volveré para comprobar que solo ha sido algo puntual de un día.
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Belen Granados ★★★★★
No llegamos a comer , pero tomamos un aperitivo allí . Se estaba muy Agusto .Esta en un primer piso ,con vistas al puerto . Corría la brisa del mar, y la música era muy buena . Los camareros muy agradables y atentos . Volveremos sin dudar
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Qué horario tiene Restaurante Eszencia?
Horario: mar.–jue., dom. 12:00–21:00; vie.–sáb. 12:00–23:00.
¿Qué días cierra Restaurante Eszencia?
Días de cierre: lunes.
¿Cómo contactar con Restaurante Eszencia por teléfono?
Teléfono: +34 968 52 39 59.
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