Un lugar apropiado para lavar, pero tienes que venir temprano dado que ni hay muchas maquinas secadora.
Fotos
Opiniones
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José Manuel Vera Barreto ★★★★☆
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Daniel Carpio ★★★☆☆
Lavandería con 3 lavadoras y 2 secadoras. Está bien, es cómoda pero solo se puede pagar en efectivo y en monedas de un euro. Deberían poner para pagar con tarjeta. Me venía de paso por aquí, pero no es para volver. Tiene la radio puesta y eso por lo menos entretiene la espera.
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María Rockstad ★★★★★
Un lugar bien equipado. Todo muy limpio y con todo lo que necesitas para lavar. No está permitida el lavado de ropa de mascotas
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Alejandro Rodríguez ★☆☆☆☆
Llevé mi ropa a lavar y no pienso volver. ¿Dónde se ha visto que lavar la ropa cueste un mínimo de 6 €, y eso sin contar el secado? ¡Un auténtico abuso! Además, el sitio es muy agobiante: está lleno de carteles con normas por todos lados. Tardas más de 15 minutos solo en leerlos todos. Al final, tanta norma lo único que hace es estresar. Para colmo, el local estaba sucio, con pelusas por todas partes, la música altísima y un calor insoportable. Ni siquiera se podía mantener una conversación. Sinceramente, sale mucho más económico y cómodo llevar la ropa a la tintorería de toda la vida, donde te la recogen en casa, la lavan y te la entregan por un precio razonable. Definitivamente, haré mi colada en otros centros de lavado, como el de Calle Cantabria, donde jamás he tenido un solo problema.
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Martina D ★☆☆☆☆
El domingo pasado fui a “Mi Colada Now” con mis tres peques (2, 5 y 7 años), y decir que fue una mala experiencia por el trato recibido es quedarse corto. Después de cargar y encender la lavadora, nos fuimos un rato a un parque cercano, ya que no quería esperar casi media hora ahí con los niños. Volvimos cuando faltaban 7 minutos para que terminara el ciclo. Mi hijo mayor estaba pendiente de la máquina, mi segunda hija sentada, y la más pequeña, que empezó a aburrirse, se puso a jugar un poco con las cestas de plástico que están a disposición de los clientes para mover la colada. Yo la estaba vigilando y vi que simplemente las movía, como si también estuviera haciendo la colada, en ningún momento molestando al otro cliente presente. Solo una vez me pareció que iba a meter un pie dentro, así que la detuve. En un momento, escuché una voz por el interfono, pero entre la música y el ruido de las máquinas no entendí lo que decía. Imaginando que me pedían que mi hija dejara de jugar, la detuve. Tras protestar un poco, ella se fue a sentar con su hermana. Sin embargo, la voz siguió oyéndose, y fue solo cuando las máquinas se apagaron y yo, junto con el otro cliente, comenzamos a sacar la colada, que me di cuenta de que el micrófono estaba abierto y uno de los responsables del local estaba haciendo comentarios insultantes sobre nosotros: que “me llevara a los niños a una guardería” (¿una guardería abierta un domingo?), y que por fin nos íbamos, entre palabras malsonantes. Incluso dijo: “No son sudamericanos”... Todo esto, repetido varias veces, ya cuando la niña había dejado de jugar. Después de haber recogido toda la ropa, me harté. Miré directamente a la cámara de seguridad y le señalé que se le escuchaba, llevándome el dedo al oído. Él siguió con sus comentarios, así que me imagino que no hay micrófono en ese local. El otro cliente se giró a mirarme; quizás no se había dado cuenta de lo que ocurría. Yo ya estaba bastante alterada y solo quería irme lo antes posible, lo cual hice en cuanto terminé, sin pensar en grabarlo (cosa que sin duda debería haber hecho). Antes de irme, volví a decirle y a señalarle que se le oía. Unos veinte minutos más tarde, volví al local con mi marido para ver si podíamos hacer algo, pero fue imposible. Había un cartel que indicaba la existencia de hojas de reclamaciones, pero no encontramos ninguna, solo unas tarjetas con datos de contacto y un buzón para sugerencias. Al llamar al número, saltaba un contestador. No había interfonos para contactar directamente con nadie. Por supuesto, el hombre ya se había dado cuenta de su error y no se escuchaba nada. Tampoco intentó hablar con nosotros al vernos allí dentro. Una experiencia lamentable, sobre todo porque mis hijos lo presenciaron todo. La reacción del hombre fue desproporcionada, grosera y totalmente fuera de lugar. Está claro que no volveremos, y seguiremos contando esta experiencia.
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Alejandra mateo-sagasta ramon ★★★★★
Maravilloso !!! En una hora tienes todo limpio, buen olor , sequito y a casa . Te tomas una café y un bollo en la Panadería de al lado, Caprichito. Tienes revistas y para cargar el móvil . Gracias por estar siempre abiertos !!!
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Maria Angeles ★★★☆☆
Una máquina de las baratas rota. Un escalón a la entrada peligroso cuando estás trabajando en mesa. Falta un carrito con ruedas para trasladar edredones hasta la mesa de trabajo.
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Dhimitri Pero Leka ★★★★★
Todo muy correcto, limpio y bien explicado.
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Carmen Rodriguez ★★★★☆
Le falta una secadora más porque está muy frecuentada y a veces hay que esperar bastante. Por lo demás bien equipada: Máquina de cambio de monedas. Revistas para entretenerse. Música de fondo y barreños para recoger la ropa. Carteles explicativos por todos lados. Local limpio.
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Abel Martinez ★★★★☆
Auto lavandería con 3 lavadoras, una de 15kg y dos de 12kg y 2 secadoras. Las tarifas en junio 2021 son: 6€ la lavadora de 15kg, 5€ las de 12kg y las secadoras 2€ mínimo 20 minutos, 3€ 30 minutos y 4€ 40 minutos. Las máquinas solo admiten monedas de 0,50 y 1€ y hay maquina de cambio de billetes. Zona tranquila y relativamente sencilla de aparcar. WiFi gratis. Yo también le daría 5 estrellas si tuviera otra lavadora de 15kg. Sino lavar 2 edredones grandes se convierte en casi dos horas aquí metidos
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Mi colada now?
Mi colada now está ubicado en la calle Calle Velero, 19C, 28042 Barajas, Madrid, España
¿Cuál es el número de teléfono de Mi colada now?
Puede contactar con Mi colada now al +34 649 81 23 39
¿Cómo se puede llegar a Mi colada now?
Puede llegar a Mi colada now a través del siguiente enlace