María Luisa Cervantes
★★☆☆☆
La calidad de los muebles es muy buena,pero el dueño es un auténtico energúmeno, habla fatal a la gente y resulta bastante desagradable, te trata como si sólo el supiera de lo que habla, muy sobrado. Una pena porque ya digo que la calidad de los productos es buena