Ya veo que este restaurante sigue igual o peor que cuando estuvimos la última vez y nos ocurrió un episodio tan desagradable como el que voy a compartir. No esperábamos ni imaginábamos mi familia y yo que un dia que esperábamos agradable en este puente pre-navideño nos íbamos a encontrar tan desagradable sorpresa en todos los sentidos. Todo empezo justo al entrar al local que no tenia facilidades para discapacitados ni para sillitas de bebe, aunque parezca secundario, para los que hacemos uso de las mismas nos resulta muy util; con lo que nos obligo a hacer el esfuerzo de coger en vilo la silla y bajarla por los escalones. A continuacion, a pesar de haber reservado con varios dias de antelación y haber mesas libres, nos tuvieron esperando un buen rato con nuestro bebé de 1 año, hasta que porfin, a los 15 minutos nos dieron mesa. Nosotros continuando en la misma buena sintonia con la que habiamos empezado el día, sin darle importancia a lo anterior, tomamos asiento, haciendonos fotos para captar el momento. Asi estuvimos hasta que a los 20 minutos vino un camarero alto repeinado a darnos la carta sin mencionar en ningún momento el menu por lo que se supone es tan interesante este restaurante, tuve que preguntárselo y él con cara de pena-desprecio y enfado que no se esforzaba disimular, procedió a mencionarlo, con tan poca gracia que al final nos decidimos por la carta. A partir de aqui todo fue a peor, las croquetas pastosas, recalentadas y sin ningún sabor, los huevos sobre patatas panaderas, un plato sencillo y del gusto de todos los estomagos, sin gracia y sin sabor, el ragout de corzo que pidio mi mujer estaba rico pero se les olvido incluir la guarnición, detalle que no olvidaron en mi entrecot, qué, cual fue mi sorpresa al cortarlo, me encontre un pelo de 10 centimetros; pero esa no fue la sorpresa porque es factible que esas cosas puedan ocurrir, la que nos parecio inaudito fue que al comentarle el pequeño incidente al camarero, no hubo disculpa ni respuesta alguna por parte del camarero o dueño simplemente al rato despues de llevarse el entrecot pretendian ponerme otro plato pero con el mismo entrecot; ya en este punto me dirigí a la cocina y, efectivamente, las cocineras/os no llevaban gorro como es norma por la Consejeria de consumo. Después de esto solo nos quedo pedir la hoja de reclamaciones y la cuenta, porfin el dueño se digno con su presencia en acercarse a entregarnosla, en lugar de aceptar el error y ofrecer una disculpa, se dirijio a mi familia y a mi con muy malas formas, especialmente chulo y grosero, intentadonos engañar entregándonos la hoja de reclamación que no nos correspondia rellenar como clientes y consumidores para no poder a posteriori proceder a su entrega en la Consejeria. El resto de comensales alrededor nuestro nos daban la razón y nos apoyaban porque habian sido testigos de todo lo que habia pasado, mostrándose igual que nosotros, estupefactos ante tal situación. Luego ya en la puerta, cuando nos ibamos, intento enmendarlo disculpandose, pero aún sin bajarse de su altanería, por todo pero ya era muy tarde para eso. Jamás volveremos y procuraremos difundir nuestra experiencia en todos los medios posibles para que nadie cometa el mismo error de comer en este restaurante y pasar la experiencia tan desagradable y violenta por la que pasamos nosotros ese día, encima con nuestro bebé. Ni soy bot, ni lo que relato es falso porque todo esto nos ocurrió en este establecimiento. Igual escribo reseñas positivas como otras que no lo son tanto. Si tengo que admitir que ha sido la primera vez y la última que me he visto obligado a rellenar un formulario de reclamación. También es posible que la situación haya cambiado desde esta ocasión, pero yo quería que se supiera lo que nos ocurrió a mí familia y a mí para evitar que le pueda ocurrir a otros clientes.
Fotos
Opiniones
-
Carlos DML ★☆☆☆☆
-
Cristina mouriz llanes ★★★★★
La comida, excelente en calidad, presentación y preparación. El ambiente y la decoración, estupendos. Tienen que cuidar un poco más la limpieza de la indumentaria de la persona que te recibe; iba vestida de negro y estaba llena de lamparones, por lo que la primera impresión no fue muy buena. La atención del camarero, un poco deficiente: nos hizo esperar bastante para tomar la comanda y luego entre plato y plato, igual (personas que llegaron después que nosotros se marcharon cuando aún no nos había traído el segundo plato). No fue nada simpático. Se salva por la cocina, merece la pena ir a comer ahí, enhorabuena al chef.
-
Jesús Fernández Sebastián ★★★★★
Fuimos para tomar un vermut, pero volveremos para comer porque el sitio y la carta tenían muy buen aspecto. El lugar es acogedor y la atención fue buena, aunque llegamos un poco antes de la hora de apertura. Tomamos un vermut (generoso) con unas estupendas aceitunas, y nos pusieron, como extra, unas ricas rosquillas a base de patata.
-
Sandra ★★★★★
Precioso restaurante a las afueras de la zona de bullicio. Trato y servicio excelente. La comida increíble nos sorprendió por no ser las típicas raciones al uso; muy elaboradas y de calidad. El mejor tinto de verano que he probado. Sin duda repetiremos. Gracias a Gastón por sus recomendaciones y su trato amable
-
adela Nieto Ruiz ★★★★★
Un sitio que conocía de hace tiempo pero al que nunca había entrado y nos hemos encontrado una atención que no se ve fácilmente en otros restaurantes y la comida está riquísima. Pedimos un carpacio de pulpo que nos sorprendió muy gratamente por su frescura. Las croquetas buenísimas, nos las pusieron variadas y las de zanahoria y puerro simplemente increíbles. No se puede dejar pasar probar el tinto de verano simplemente el mejor que he probado, tal cual. Volveremos seguro!!!
-
Alba Martin ★☆☆☆☆
Hemos estado esperando 1h y media para dos entrantes croquetas y tempura de berenjena. La comida es decente pero el servicio muy muy mejorable. No se puede esperar 1h y media y que el camarero esté hablando en la barra con sus amigas y solo haya 1 persona en la cocina. Además una de las personas es celíaca y cuando traen el plato no saben si tiene gluten.
-
Bruno González ★★★★★
Excelente trato y la comida muy buena y original. No entiendo como ciertas ratas de dos patas se quejan. De todo tiene que haber el la vida. Lo recomiendo encarecidamente. No os defraudará
-
Hilda Hund ★★★★★
La verdad es que nos sorprendió un montón. El personal fue superamable desde el primer momento. Nos recomendaron un vino que nos encantó y estuvieron preocupados por explicarnos cada plato con detalle, ya que no sabíamos qué pedir. Les hicimos caso y fue todo un acierto, especialmente las alcachofas confitadas con yema de huevo (increíbles) y los bombones de merluza con risotto de setas (volveré pronto para pedirlo otra vez). El servicio fue rapidísimo y muy atento. Recomendadísimo para pasar un rato agradable y comer platos deliciosos hechos con mimo. De lo mejor de la sierra de Madrid.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Restaurante Zalea?
Restaurante Zalea está ubicado en la calle Calle España, 57, 28411 Moralzarzal, Madrid, España
¿Cuál es el número de teléfono de Restaurante Zalea?
Puede contactar con Restaurante Zalea al +34 918 57 76 46
¿Cómo se puede llegar a Restaurante Zalea?
Puede llegar a Restaurante Zalea a través del siguiente enlace