Update de reseña: Hola. Agradezco vuestra respuesta porque me permite aclarar la realidad de lo sucedido, ya que parece que habéis decidido mezclar conceptos para justificar una gestión ineficiente. Voy a responder punto por punto a vuestras acusaciones: Sobre la comida (El punto más importante): Os invito a releer mi reseña con atención. En ningún momento he dicho que la materia prima fuera mala; de hecho, puntúe que la calidad de la comida es buena. Por eso nos la comimos y por eso pedimos las sobras, porque el producto merece la pena y lo hemos pagado. El "atentado" fue el servicio y la logística: los platos tuvieron que entrar y salir de la cocina 2 y hasta 3 veces por errores vuestros, descoordinación y platos fríos o equivocados. Que el plato vuelva limpio no significa que el servicio haya sido bueno. La llegada y el parking: Si hubo un malentendido con la valla, se puede decir con educación. Justificar una "mala cara" y una actitud hostil durante todo el servicio basándose en un error de aparcamiento inicial demuestra poca profesionalidad. El cliente puede equivocarse, el hostelero no debería perder las formas por ello desde el minuto uno. Aún asi, el incidente fue porque íbamos con un señor de 86 años en silla de ruedas. La mesa: No exigimos abrir un salón entero por capricho. Simplemente, la logística que mencionáis falló. Si indicas que es la misma mesa de siempre, entonces el restaurante podríais cambiar de restaurante por chiringuito. La encargada: Reírse ante una queja de un cliente (sea de la situación o del cliente) es una falta de respeto. No es una "estrategia" nuestra para dañar vuestra imagen; somos un grupo de clientes habituales decepcionados. Si 11 personas coinciden en que el servicio fue lamentable, quizás el problema no sea de los 11 clientes, sino de la autocrítica del restaurante. ---------------------------------------------------------------------------------- Si el objetivo de este restaurante era amargarnos la comida de Año Nuevo, ¡enhorabuena!, lo habéis conseguido con creces. Llegamos con la ilusión de una comida familiar para 11 personas, atraídos por un local que, en apariencia, promete: buena decoración, música jazz y blues de fondo... todo un disfraz para ocultar una gestión nefasta y una falta de profesionalidad alarmante. La experiencia ha sido un insulto desde que cruzamos la puerta recibiendo malas caras y "bocas" por parte del personal. El "comedor": Teniendo una reserva hecha, y con un salón entero VACÍO y cerrado, decidieron hacinarnos en mesas de terraza completadas con una mesa plegable del Carrefour. Literalmente, parecía un picnic de tercera categoría o una fiesta de cumpleaños infantil mal organizada, no un restaurante de esta supuesta "categoría". Estábamos tan apretados que los manteles se solapaban; no cabía ni nuestra propia comida, mucho menos disfrutarla. Pedimos amablemente que abrieran el otro salón o movieran mesas de verdad, pero prefirieron tratarnos como ganado antes que trabajar un poco más. La "comida" (si se le puede llamar así): Un atentado culinario. * Las hamburguesas llegaron con el pan helado. * La carne pedida al punto estaba tan cruda que parecía que acababan de sacrificar a la vaca en la cocina. * El pescado tenía trozos que seguían CONGELADOS. Servir comida fría o congelada no es un error, es dejadez y falta de higiene. El servicio y la dirección: Mientras intentábamos comer en esas condiciones lamentables, las camareras estaban más ocupadas en su tertulia y mirando el móvil que en atendernos (tuvimos que suplicar para los postres). Pero la guinda del pastel fue la encargada. Cuando le expusimos las quejas, lejos de disculparse o buscar una solución, se rio de nosotros en nuestra cara. Esa risa burlona es lo que define vuestro nivel: cero educación y cero respeto por quien os da de comer. Es lamentable que un sitio con tanto potencial estético esté dirigido con tal arrogancia e incompetencia. No volveremos, y me encargaré de que mis conocidos tampoco lo hagan. Espero que esa risa os dure cuando veáis el salón vacío.
Fotos
Opiniones
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Tony Andres Perez ★☆☆☆☆
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Natalia Brihuega Sánchez ★☆☆☆☆
Experiencia decepcionante: comida fría y servicio desinteresado Lamentablemente, mi visita a este establecimiento dejó mucho que desear. Tenía altas expectativas, pero la realidad fue una cadena de fallos que arruinaron la comida. Pedimos varios platos principales y todos llegaron a la mesa fríos. Es inaceptable que en un restaurante de esta categoría no se cuide la temperatura de los alimentos. El sabor, que podría haber sido bueno, se perdió totalmente al estar la grasa solidificada y las guarniciones pastosas. Aunque el local no estaba lleno, el personal parecía más enfocado en sus propias conversaciones que en atender las mesas. Tuvimos que pedir las bebidas tres veces y, cuando mencionamos que la comida estaba fría, no recibimos una disculpa, sino una mala cara y risas y un recalentado rápido que dejó la carne con textura de goma. El tiempo de espera entre platos fue excesivo (más de 40 minutos), lo cual hace aún más inexplicable que la comida llegara fría. Conclusión, una gestión deficiente tanto en cocina como en sala. Por el precio que cobran, podríamos haber tenido una mejor atención
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Margarita Gonzalez ★★★★★
La Bodega "No me acuerdo" en Las Rozas de Puerto Real es un lugar con encanto y sabor auténtico. El servicio es excelente: cercano, rápido y muy amable, hacen que te sientas como en casa. La comida, casera y sabrosa, nos encantaron las croquetas de trufa y boletus y las de jamón ibérico, las tostas son espectaculares, sobretodo la de solomillo y brie, los postres también muy ricos, la tarta de queso templada está muy rica, diferente y el helado de mandarina, buenísimo. Y no hay que olvidar el delicioso vermut de naranja, me encanta. Las vistas a la sierra completan una experiencia perfecta. Ideal para desconectar y disfrutar. Ya había ido, pero llevaba un tiempo sin ir porque han estado muy solicitados todo el verano, mi hijo me leyó alguna de las últimas reseñas y no me gustó nada lo que decían, yo siempre salgo encantada, y lo recomiendo.
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Cesar A. T. ★★★★★
Sitio singular e idílico para pasar una velada a lo grande!!!. La comida, servicio e instalaciones son impresionantes y majestuosas, te hacen sentir como un rey. Precios hacen justicia con la calidad,cantidad y presentación de los platos. Buena carta con opciones de todo tipo, servicio rápido y muy amable. Recome dado!!!!!
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Álvaro Masip (Harmonic Disorder) ★★★★★
Impresionante Bodega, con actuaciones en directo y un ambiente increíble. Muy buen trato y con muchos camareros profesionales a tu servicio. Comida exquisita. Gran Banda: The Latin Ensemble.
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maria jesus chavez muñoz ★☆☆☆☆
Los camareros son simpáticos y amables pero muy inexpertos y no hay maitre por lo que van como pollos sin cabeza. El local es agradable y decorado con gusto aunque las mesas son muy pequeñas, más teniendo en cuenta que la carta practicamente esta hecha por platos para compartir. La carta es corta y los que cenamos no merece la espera de una hora, el tartar es salmón ahumado marinado sin más con rodajas de aguacate, y decorado con una salsa de frambuesa o fresa, soso y nada destacable. Las croquetas congeladas algo más especiales que las del supermercado, los langostinos crujientes ricos porque crujen pero con salsa de soja muy salada y ningún sabor especial. La ensalada de pimientos del piquillo....pimientos de lata con unos trozos de ventresca, unas anchoas muy corrientes y unos trozos de cebolla morada....vaya, abrir latas y poner en el plato. También pedimos tequeños...con una salsa aguada de mostaza dulce. Los postres, tartas de queso y 3 chocolates dulces y ya, porciones muy grandes. Banana split...un plátano abierto a la mitad con una bola de helado de chocolate y nata montada. Las bebidas, 30 minutos para tomar cervezas, coca cola no retornable con los hielos deshechos y pocos. La orquesta en directo muy amena pero ciertamente cenas casi sin poder hablar con los demas cuando empieza la actuación. Aunque es un sitio único en la zona no volvería a reservar para cenar pues ni la carta ni la gestión hacen la experiencia agradable del todo.
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Nata gg ★★★★★
Un local de reciente creación con gran encanto y cuidada decoración, en un enclave natural privilegiado. Perfecto para cualquier evento social,ya sea comida,cena o simplemente tomar algo,ya que cuenta con diferentes ambientes. Su pasarela y escalera de cristal no te dejarán indiferente, sobre todo por la noche cuando iluminan el local. Recomiendo subir a su terraza y disfrutar de las vistas del entorno natural que te ayudarán a desconectar del mundanal ruido. Su personal muy atento. En definitiva, muy recomendable.
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Juan Antonio Ortega ★★★★☆
Lugar de concepto novedoso, que marca la diferencia con el resto de los bares/restaurantes del entorno. El servicio es muy amable, pero en mi opinión está falto de experiencia que suplen con dedicación y entusiasmo. La cocina es lenta en ejecución, aunque la espera merece la pena. Quizás, es parte del concepto y la magia del lugar. Dejarte llevar, sin prisas, sin atropellos del disfrute de las vistas y el entorno mientras saboreas uno de sus vinos. Un buen lugar para disfrutar de la charla en pareja o en compañía de amigos. Estoy convencido que el equipo de la Bodega no me acuerdo, hará recordar grandes momentos a sus comensales.
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