Una pena en lo que se ha convertido este restaurante, no sé si es que ha cambiado de dueño o de política pero es inaceptable. Llevo yendo de hace años, y en mi última experiencia la bajada tanto en cantidad como en calidad es bestial. El caso más alarmante fueron las gambas en tempura que siempre han sido 12 unidades, cual fue mi sorpresa al ver solo 6, de hecho al principio pensé que era un error hasta que me explicaron que ahora son 6, es decir te bajan el producto a la mitad justo, gambas más pequeñas, y mismo precio, es realmente una estafa. También con la tortilla menos cantidad y calidad, es una pena porque nos gustaba mucho pero será por restaurantes, este queda tachado
Fotos
Opiniones
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Carlos Martinez ★☆☆☆☆
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Jorge Gonzalez Herrero ★★★★☆
Servicio y producto justitos: nada sorprende. No recomiendo ni la hamburguesa (carne apelmazada) ni los chipirones (pocos y demasiado hechos). El resto (ensaladilla, alcachofas, tartár de atún y costilla) bien, destacando la postres (dentro de lo que es el local, tarta de manzana y de queso). Está bien ambientado aunque algo frío el salón de la derecha.
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Isa Pérez Pacheco ★☆☆☆☆
Cómo destrozar los clientes habituales de un sitio bajando la calidad y la cantidad a la mitad sin bajar precios … Este restaurante es un ejemplo. Hago un pedido pidiendo lo mismo que suelo pedir y me encuentro la mitad de cantidad, platos hechos con desgana (calidad o ejecución mucho peores) sin embargo el precio sigue intacto. Si se quiere reducir costes se puede bajar levemente cantidades o subir precios de plato pero esto es una broma de mal gusto ya que quien suela ir pidiendo esos platos espera unos mínimos de cantidad , no la mitad de la ración y eso sin meternos con la calidad , la cual ya no merece la pena Una gran decepción de un sitio que nos encantaba al que ya no volveremos Mencionar como positivo la atención recibida que esa si fue buena, el personal muy bien
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Ivan Ganchegui ★★★★★
De los mejores restaurantes que he probado en Madrid. ¡Recomendado al 100%! Un viaje gastronómico donde muchos sabores te hacen cerrar los ojos y transportarte, y en otros, descubres lo cuidado de sus platos y sabores, que hace cerrar los ojos y disfrutar gratamente la comida. Los platos muy bien presentados y con combinaciones originales. (adjunto imágenes) Un salón interior con un decoración muy elegante y con un servicio que fue atento y profesional. El ambiente del restaurante transmite elegancia sin perder la cercanía. El ritmo de los platos, muy agil y atento. En definitiva, es un lugar ideal para disfrutar de una comida que mezcla tradición y creatividad, perfecto tanto para ir en pareja como con amigos. ¡Totalmente recomendable!
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Raul Camacho Gómez ★★☆☆☆
Volver a un restaurante al que uno ha ido con buen recuerdo siempre implica una mezcla de ilusión y expectativa. En esta ocasión, decidí regresar a La Canica, un local que solía destacar por su cocina moderna y cuidadosa, para comprobar si seguía manteniendo ese nivel. Lamentablemente, la experiencia dejó bastante que desear, especialmente si la comparamos con visitas anteriores. Comenzamos la comida con un entrante que, a priori, prometía: alcachofas con pesto sobre cama de salmorejo. La combinación era original y el plato resultó sabroso, aunque las alcachofas tenían una textura demasiado dura, lo que restó bastante disfrute al conjunto. El pesto aportaba el punto aromático justo, y el salmorejo hacía de base interesante, pero la cocción de la verdura fue un fallo difícil de ignorar. Después, pedimos unos huevos rotos con gambas rojas, plato que debería ser sencillo y resultón, pero fue lo más decepcionante de la comida. Las gambas no eran frescas, ni en sabor ni en textura, lo que arrastró el plato por completo. Esa falta de calidad en el producto se notó desde el primer bocado, y no hubo condimento ni presentación que pudiera compensarlo. En un restaurante con aspiraciones, este tipo de errores no deberían pasar. Como platos principales, elegimos dos opciones. Por un lado, el lomo de rodaballo con patatas, que fue absolutamente insípido. El pescado estaba correctamente cocinado, pero no destacaba en nada, y las patatas que lo acompañaban eran funcionales, sin aportar ni sabor ni carácter. Un plato que podrías encontrar en cualquier sitio sin identidad. Por otro lado, el tartar de atún rojo con base de arroz crujiente fue una propuesta fallida. El atún era mediocre, tanto en sabor como en calidad del corte, y la base crujiente de arroz, que pretendía añadir textura, resultó ser demasiado compacta y algo seca, creando una sensación rara al comerlo. La mezcla no funcionaba, ni en boca ni en presentación. Es una pena, porque era uno de los platos que más curiosidad me generaba. En resumen, la calidad general ha bajado considerablemente respecto a hace unos años. Se nota en el producto, en la ejecución y en la falta de mimo en los detalles. Si bien el servicio fue correcto y el local sigue siendo agradable, nada de eso compensa una cocina que ya no emociona ni convence. Una visita que me deja con la sensación de que La Canica ha perdido su chispa. Tal vez en el pasado brilló por ofrecer una propuesta original y cuidada, pero hoy parece vivir más del recuerdo que de la realidad de sus platos. No es un sitio al que me apetezca volver pronto, al menos no mientras no haya una mejora visible en la calidad del producto y la elaboración.
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Juanjo Moreno ★★★★★
Cocina moderna y exquisita. Una atención muy ágil y amable. Buena selección de platos con raciones generosas. Ambiente agradable. Recomendable. Para volver y probar más cosas. Excelente el falso risotto de boletus, la hamburguesa de wagyu y los postres, sobre todo la tarta de lima. Zona amplia con facilidad de aparcamiento.
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Sandra Martinez ★★☆☆☆
Soy vegetariana y fui con un grupo a cenar y no nos gusto mucho el sitio. El risotto estaba saladisimo. La tortilla de patata en tempura era un frito de patata que no nos acabó de encajar, y las alcachofas estaban buenas pero sin mas… no creo que volvamos porque no me ha llamado la atencion ningun plato ni la elavoracion. El lugar es bonito y los camareros correctos.
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miguel vallina ★★★★★
El mejor de la zona sin discusión, tanto para picar como para comer/cenar al uso. Buen ambiente, buena atención, buen local y la comida riquísima. Carete, pero merece la pena por la calidad que ofrece. Recomendables las alcachofas y la torrija.
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Irene G ★★★★☆
Me ha gustado mucho este restaurante. Variedad en la carta, precios acordes a la cantidad y calidad, y local agradable. Tiene una terraza muy grande y bien decorada. Sin duda repetiré
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Antonio S ★★☆☆☆
Fuimos porque nos lo recomendó un amigo pero aparte de los entrantes no nos ha gustado. Para compartir las croquetas, muy ricas, le sobra la salsa de pistacho que sabe un poco a mayonesa. Las setas shiitake ricas aunque escaso. De segundo lasaña de rabo de toro, muy seca, falta bechamel, demasiada carne, no hay equilibrio. Las costillas secas, nada jugosas. La hamburguesa, la carne pastosa, el bacon poco frito, lo más rico las patatas fritas. El pan y aperitivo, unas tristes aceitunas, a 1,90 por persona, lo ponen sin preguntar. No volveremos
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de La Canica?
La Canica está ubicado en la calle Avenida de los Andes, 25, 28043 Hortaleza, Madrid, España
¿Cuál es el número de teléfono de La Canica?
Puede contactar con La Canica al +34 913 20 15 03
¿Cómo se puede llegar a La Canica?
Puede llegar a La Canica a través del siguiente enlace