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Opiniones

  1. Sergio P.B. ★★★★★

    Qué duro se hace escribir estas palabras un día como hoy, cuando todavía tenemos el corazón roto y no hemos conseguido recuperarnos del mazazo que ha supuesto que Zara se haya ido tras estar con nosotros tan poquito tiempo. El martes un pedacito de nosotros se fue con ella, y no he tenido fuerzas hasta hoy para escribir esta reseña, algo tan importante en un mundo donde todo se mueve por rankings, puntuaciones y por comentarios, en muchos casos anónimos. Pues aquí está el mío, sin filtros, tanto para valorar este magnífico hospital como, disculpadme si no es a lo que venís, desahogarme. Traer a Zara a este hospital ha sido mi tabla de salvación para no ahogarme en la culpa, porque lo han intentado todo hasta su último aliento. Llegamos el viernes 19, derivados de nuestra clínica veterinaria de toda la vida, a la que hemos llevado a todos nuestros peludetes, que nos dio esa alternativa como la única que podría hacer algo por ella. Nada más entrar en las instalaciones, sentí la sensación de estar en un sitio en el que Zara podría tener una oportunidad. Por fin una buena noticia después de una semana de idas y venidas al veterinario, y de recibir malas noticias una detrás de otra. Puchol se convirtió en el clavo ardiendo donde agarrarse. Desde el principio la atención fue fantástica, y Yerai estuvo explorando a la gatita, que incluso se puso a ronronear mientras la exploraba (recuerdo que lo comentó). Hubo que dejarla ingresada, y hacer pruebas para confirmar el pronóstico que temíamos. Durante su estancia en el hospital, tanto Nuria ese fin de semana, como Héctor (mil gracias) el lunes, nos estuvieron informando sobre su estado, y durante las visitas nos atendieron de manera impecable, sin filtros ni medias verdades. Finalmente no pudo ser, y el martes de madrugada nos llamaron para decirnos que el corazón de Zara se había parado y que estaban tratando de reanimarla. (Esto último es un gran consuelo para nosotros, porque tenemos la certeza de que Zara no estuvo sola en sus último aliento, estuvo con profesionales que lo intentaron todo hasta el final). Llegué al hospital y tuve mi momento para despedirme de ella, con un trato impecable. Lo siento, no recuerdo los nombres de quienes me atendieron, porque en esos momentos me encontraba totalmente en shock, y no recuerdo casi nada de ese momento. Sólo tengo palabras de infinita gratitud para todo el personal que estuvo cuidando de Zara, tanto para los que he nombrado a lo largo de la reseña, como para los auxiliares que no paraban de moverse por allí, preocupados de que todo siguiera en orden incluso durante la hora de las visitas. Sinceramente no tengo nada que reprochar, tan sólo darles ánimo para seguir adelante, pues detrás de esa sonrisa, si uno mira a los ojos, percibe esa nota de preocupación y sufrimiento que estoy seguro que muchos se llevan también a casa. Mucho ánimo, hacéis una labor fundamental, y sin vosotros no habría esperanzas, porque muchos de nuestros peluditos salen adelante gracias a vuestro trabajo. Ahora viene la queja, que nada tiene que ver la reseña, por lo que podéis dejar de leer: Zara dio positivo a FeLV y tenía síntomas compatibles con PIF, una enfermedad mortal, pese a que actualmente tratamiento si se coge a tiempo, tratamiento que en España está prohibida la comercialización, por lo que los centros veterinarios no pueden prescribirlo ni aplicarlo. ¿Por qué? Lo desconozco, pero es injusto, y muy posiblemente de haber estado regulado, lo podrían haber prescrito desde el principio, nada más tener sospechas de la enfermedad, y esta reseña habría tenido un final más feliz. Dejo esto último a modo de reflexión, pues tras la polémica aprobación de la Ley de Bienestar animal, no puedo entender como no se pone remedio a esta situación y en casos como este ese bienestar sea real, y no sólo una palabra vacía sobre el papel. Tampoco entiendo como es posible que los gastos veterinarios sigan tributando un 21% de IVA, aunque imagino que será para que los animales no se sientan menospreciados y piensen que su salud y su bienestar es un artículo de lujo.

  2. Ana María Martínez ★★★★★

    Quiero agradecer de todo corazón al equipo del Hospital Veterinario Puchol por el cuidado increíble que han brindado a mi perrita Mora. Tras una pancreatitis muy grave, una complicada flebitis, múltiples transfusiones y diversas complicaciones, gracias a su profesionalidad, dedicación y buen hacer, Mora podrá pasar felizmente la Nochebuena en casa, rodeada de su familia. Cada uno de los profesionales que la atendió mostró una entrega admirable, especialmente todo el equipo de la UCI, cuyo trabajo, atención constante y humanidad han sido fundamentales durante los momentos más críticos. Quiero hacer una mención especial a Gloria Cerviño, quien se ganó el corazón de Mora y se convirtió en parte de su “manada”. También queremos agradecer a Amalia del Río, Paula, María Martín, María Teno, Jorge Prados y Ana Bermejo, entre otros, que han velado en todo momento por el bienestar de Mora con un trato cercano, humano y lleno de cariño. Quiero destacar igualmente al personal de recepción, que siempre nos recibió con una sonrisa y una palabra amable en momentos difíciles, así como al servicio de neurología y al servicio de cirugía, por su profesionalidad y el excelente trabajo realizado. Gracias por vuestra paciencia, compromiso y sensibilidad; no solo salváis vidas, sino que también dais consuelo y esperanza a quienes confiamos en vosotros. Sin duda, os recomiendo al 100%. ¡Sois los mejores!

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  1. Jose Luis García García ★★★★★

    Queremos hacer extensivo nuestro agradecimiento a todos los componentes del Hospital Veterinario PUCHOL, por su trato, atención y su profesionalidad, tanto de la Dirección como de sus Veterinarios, esto es una reseña de gratitud y excelencia, si se me permite haré una breve historia de tres días de KUKLA en el Hospital. Llegamos un miércoles por la mañana solicitando un asegunda opinión, llevamos un diagnóstico previo, precoz y realizado con una ecografía rápida y tal vez poco rigurosa, nos habían diagnosticado un tumor maligno, en el hígado y en el bazo de un gran tamaño, con metástasis y sin paliativos, no consideraron medicación, solo a la espera de acontecimientos luctuosos en corto espacio de tiempo, Nuestra KUKLA, (perra híbrida de pastor alemán y madre callejera, (para cumplir trece años desde que fue recogida), se marchaba. Pasamos unos días angustiados y expectantes a un desenlace inmediato. Una amiga nos motivó a buscar una segunda opinión, comentó un caso parecido y nos recomendó el Hospital Veterinario PUCHOL. Nos escucharon y pormenorizaron la situación, (Gracias, Don José Luis, por su dedicación y gestión del problema), De inmediato nos pusieron en contacto con una Oncóloga, (Gracias AnaCris, por tu delicadeza y rigor), horas más tarde con una analítica y un TAC, nos diagnosticó una hiperdisplasia en el bazo, sin metástasis, pero habría que actuar de urgencia, por riesgo de hemorragia interna, tomamos la decisión de operar al dia siguiente. La intervención fue un éxito, (Gracias Gerardo, por tu profesionalidad y calidad humana), al día siguiente, recogimos a KUKLA y la llevamos a casa con nuestros cuidados. Hoy siete días después, KUKLA está convaleciente pero sana, duerme plácidamente y nosotros estamos contentos de permitirle una calidad de vida y aliviados, esperando el tiempo que nos quede junto a ella y lo que su naturaleza le permita vivir. KUKLA, ha vuelto a ser la que era, preciosa, inteligente y cariñosa con todos.

  2. james vukojevic ★★★★★

    Nuestra historia con Hookah y el Hospital Veterinario PUCHOL Hookah no es solo nuestra perra, es nuestra hija. El día en que ocurrió su accidente, en Brasil, todo se detuvo para nosotros. Solo una cosa importaba: encontrar el mejor lugar posible para ella, sin compromisos ni aproximaciones. Buscamos en todas partes. En Estados Unidos, en Francia, en España y en varios otros países. Leímos, comparamos, vimos vídeos, analizamos opiniones y escribimos decenas de mensajes. Cada detalle era importante, porque no se trataba simplemente de una operación, sino del futuro de nuestro bebé. Así fue como descubrimos el Hospital Veterinario PUCHOL. Los testimonios eran extraordinarios, las imágenes hablaban por sí solas y, sobre todo, la respuesta fue inmediata: humana, clara y profesional. Aun así, como cualquier padre preocupado, seguíamos teniendo dudas. Tomar un avión desde Brasil para una cirugía nunca es una decisión ligera. Pero desde el primer momento en que llegamos a PUCHOL, todas las dudas desaparecieron. La acogida, la escucha, la disponibilidad, la pedagogía, la precisión médica y la humanidad de todo el equipo fueron excepcionales. Hookah nunca fue un simple caso clínico: fue tratada como lo que es para nosotros, una vida amada y protegida. También soy consciente de que no soy una persona fácil de tranquilizar. En momentos como estos, la preocupación lo invade todo, y llamé en varias ocasiones para pedir noticias. En cada llamada siempre recibimos respuestas claras, precisas y honestas sobre el estado de Hookah. Nunca un simple “está bien”, sino explicaciones reales, humanas y profesionales, que nos permitieron mantener la calma y la confianza. Queremos agradecer también a la persona encargada de la limpieza del hospital. Pasamos cerca de ocho horas en la sala de espera y la vimos limpiar el suelo constantemente, con una dedicación y un rigor ejemplares. Ese cuidado permanente de la limpieza crea un entorno realmente seguro y saludable para nuestros animales. Queremos agradecer especialmente a la doctora Lola Porteiro, cardióloga, que nos explicó la ecocardiografía de Hookah con una claridad, paciencia y humanidad ejemplares, permitiéndonos afrontar la intervención con total tranquilidad. Nuestro más sincero agradecimiento también a los cirujanos ortopédicos Esther de Lucas Tardio y Daniel Mendoza, cuyo nivel técnico, rigor y serenidad fueron evidentes desde el primer momento, y cuyo trabajo quirúrgico fue simplemente impecable. Gracias igualmente a Maria Mendez, anestesista, por su profesionalidad, su vigilancia constante y su capacidad para anticipar cada detalle, garantizando un despertar tranquilo y seguro para nuestra bebé. Ver las radiografías antes y después de la intervención, comprender cada gesto y recibir un vídeo de Hookah despierta en la sala de recuperación quedará grabado en nosotros para siempre. En ese instante supimos que habíamos tomado la decisión correcta. Gracias al Hospital Veterinario PUCHOL. No solo han reparado una pata. Han cuidado de nuestra hija, y por ello les estaremos eternamente agradecidos. Hoy nos encontramos en el tercer día después de la operación, y nuestro bebé ya apoya su patita y consigue caminar. ❤️❤️❤️

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  1. Denis Souza ★★★★★

    Quiero agradecer profundamente a la veterinaria Marcela por el cuidado excepcional que tuvo con mi perrita Luna. Desde el primer momento fue atenta, clara en sus explicaciones y muy cuidadosa en cada decisión. Nos transmitió mucha tranquilidad en un momento de preocupación y demostró un gran conocimiento y sensibilidad. Fue una verdadera suerte encontrar a una profesional como ella en el Hospital Veterinario Puchol. Gracias, Marcela, por tratar a Luna con tanto cariño, responsabilidad y dedicación. ¡Totalmente recomendable!

  2. Quique López ★★★★★

    Solo tenemos palabras de agradecimiento con todo el personal de este hospital veterinario. Desde las recepcionistas hasta cada uno de los médicos, todos se portaron de lujo con nosotros y con nuestra perrita, que entró con un problema cardíaco y sigue viva gracias a sus cuidados y atenciones.

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  1. Rosa Avila Villena ★★★★★

    No podemos estar más contentos con el trato que hemos recibido por parte de Gerardo, el cual le realizó una cirugía a nuestro Athos. Desde el primer momento nos tuvo informados de cómo había ido la cirugía, incluso luego después el seguimiento. Es un gusto poder contar con un veterinario tan profesional, tan humano con los animales y empático con los dueños. Lo recomiendo al 200%.

  2. Tomás de Lara Aguilar ★★★★★

    Mi veterinaria me derivó al Hospital Puchol porque mi perra - Sophie - estaba tetrapléjica; en el Hospital en el área de neurología la diagnosticaron polirradiculoneuritis aguda idiopatica. Tuvo que estar ingresada en la UCI 3 días y sólo puedo estar agradecido a todo el personal del hospital porque han sido maravillosos con Sophie. Me gustaría hacer especial mención al neurólogo que la trató (Luis Villalonga) por lo bien que lo ha hecho y por incluso haberse encargado personalmente de conseguir un medicamento muy difícil de conseguir y que ha resultado clave para reducir el tiempo de recuperación de Sophie de 8 semanas a.... 1 semana!!! milagroso :) De nuevo, muchas gracias a todo el personal del Hospital Puchol, sois maravillosos y me da mucha tranquilidad saber donde estáis por si Sophie os necesita... que espero que no! :)

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  1. Iryna Kovalenko ★☆☆☆☆

    Nos derivaron desde nuestro veterinario con una fuerte hemorragia, para que pudieran operar cuanto antes a mi perrita. Cuando llegamos allí lo único que nos hicieron fue un vendaje que nos podía haber hecho perfectamente nuestro veterinario, y con una palmadita en la espalda y una buena factura me mandaron a casa con un perro que se estaba desangrando porque según ellos eso no era una urgencia. Si queréis a vuestras mascotas, llevadlas a cualquier otro sitio

  2. Jose Luis Guadalix ★☆☆☆☆

    Me arrepiento mucho, muchísimo el momento en el que decidí llevar a mi pequeña a este sitio, solo iban a quitarle unos dientes y me han arrancado de las manos a mi fiel amiga, toda la familia está destrozada por culpa de la mala decisión de llevarla a este hospital. Ya la habíamos operado dos veces de problemas muchos graves hace años en el Hospital del Bosque de Boadilla y no tuvimos ningún problema, nos habían recomendado este sitio como el mejor de Madrid y ahora solo podemos llorar y arrepentirnos de esta mala decisión. Descansa en paz, mi amor.

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Preguntas frecuentes

¿Dónde está Hospital Veterinario Puchol?

Dirección: Calle de Sauceda, 8, 28050 Fuencarral-El Pardo, Madrid, España.

¿Cómo contactar con Hospital Veterinario Puchol por teléfono?

Teléfono: +34 912 90 06 40.

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