Comida de diez y un trato muy cercano. El local tiene mucho encanto y te hacen sentir como en casa. Todo muy limpio y bien organizado. Muy recomendable si buscas cocina de calidad en un entorno agradable.
Fotos
Opiniones
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Enrique Orta Sueiro ★★★★★
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Nieves Sanchez Perez ★★★★★
Estuvimos mí marido y yo cenando en Nochebuena. Todo todo todo estupendo. El trato de todo el personal, perfecto. El ambiente con las familias cenando,muy acogedor. La comida riquísima. Volveremos sin duda. Muchísimas Gracias por todo ☺️. (No pongo estrellas en las Habitaciones porque no nos alojamos allí)
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Carlos Damseaux ★☆☆☆☆
Llegamos 3 personas a las 3 a comer y dice el camarero: no hay menú, que pidamos algo de la carta. Pedimos 3 refrescos, 2 raciones de chopitos y si podía, una ración de patatas. Nos dice que la mesa era para comer algo más que si no, nos sentaba en otra mesa. Entonces no hay menú, pero pido algo de la carta y tampoco quieres? Tú lo que no quieres es trabajar. Pagamos las bebidas y nos fuimos
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Andrés Granda Jiménez ★★★☆☆
Qué tal, buenas tardes. Estuve con unos amigos comiendo ayer sábado con ustedes, donde habíamos reservado a las 15.30 tras hacer una ruta en en La Barranca. Antes de hacer ningún comentario, descripción o valoración de nuestra experiencia de ayer, les diré que es una lástima ver como un lugar del que soy cliente hará unos veinte años y del que siempre he guardado un grato recuerdo tanto por su cocina como por el trato y su maravilloso enclave en nuestra sierra madrileña, se haya desvirtuado, al menos a mi parecer, de esta manera por el trato recibido por el empleado que nos atendió ayer durante nuestra comida. Les diré también que son veinticinco años ya los que llevo dedicándome también a este sector de la hostelería y el turismo tanto como empresario, como trabajando en otras empresas y sinceramente pocas veces me he encontrado con trato tan rancio y poco amable, no diré que no fue profesional , pero si que no estaba desde luego a la altura del recuerdo positivo que siempre me había llevado, hasta ayer, de su restaurante. Por decir algo positivo comentaré que antes de comer estuvimos en la terraza de su cafetería tomando una cerveza donde el trato fue totalmente distinto, con un gran servicio y donde su empleado nos trató con toda la simpatía, educación, amabilidad y profesionalidad que me han hecho volver durante estos últimos veinte años. En cuanto a la comida bien sin más. Hasta ahora siempre había pedido de carta pero ayer nos decidimos por probar el menú por la recomendación de los empleados de la cafetería. No se si precisamente la elección del menú fue la causante del nefasto trato recibido por su empleado, dado que es una práctica curiosamente habitual ( No debería porque es un producto que ofreces) en ciertos negocios el tratar de un modo, digamos "especial", al cliente de menú como a los que acuden con ofertas de el tenedor y otras empresas, ya que se de sobra que no suele ser muy rentable para el restaurante. Supongo que no fue el caso ayer y que su empleado sólo tuvo un mal día, aunque viendo la cantidad de reseñas que tienen al respecto no parece que sea un caso aislado. De entrada intenté preguntarle a su empleado, debido a la intolerancia al tomate de una amiga, si simplemente podría cambiar el tomate por algo de lechuga en la ensalada de ventresca. Si por la política de la empresa no es posible hacer cambios en el menú lo acepto con normalidad, pero si al menos me hubiese dejado terminar la frase, porque me cortó a mitad de ella lo cual me parece de entrada una falta de respeto y ya empieza mal el servicio, diciéndonos además con una actitud bastante soberbia que para eso tienen una buena carta con otras opciones, algo que me indica que quizá esté en lo cierto con mi reflexión anterior sobre los clientes que optan por el menú. Tras haber consumido varias bebidas individuales no incluidas en el menú, más una botella grande de agua, le solicité a su empleado si podía traernos una jarra de agua, a lo que nos contestó que no tenían y las opciones eran botella o vasos individuales y al decirle vasos, que por el gesto quedó claro que no le sentó muy bien, nos cogió los vasos que ya teníamos en la mesa algunos de ellos llenos de agua de la botella que había que abonar y nos volvió a traer los mismos vasos con agua de grifo llenos y repartidos al azar en la mesa, si eso es un servicio profesional desde luego yo no lo consentiría jamás en alguien que trabaje a mi lado. No se ustedes, pero yo en veinticinco años jamás le he negado a nadie un vaso de agua o me ha molestado ponerlo y mucho menos a un cliente.
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Miguel Fernandez Fdz.-Vega ★★★☆☆
Ahí está… y ahí se ha quedado Restaurante “emblemático” especializado en cocina castellana y de mercado… ¿pero de qué mercado? Reservamos online a las 12:40h. y llegamos a las 14:45h. Con el comedor medio vacío (4 mesas ocupadas, 16 suspirando), el camarero nos recibió con cara de “no me consta”, pero nos sentó con carta y resignación. Pedimos un Mar de Frades que, a 31,50€, subía como el mar en marea alta. Las gambas al ajillo sabían a congelador, pero el pan crujiente en el aceite con ajo nos reconcilió con la vida. Judiones ricos, chuletitas cumplidoras. La tarta de manzana, en cambio, parecía sacada de un lineal de postres procesados. No digo que no fuera casera, pero si lo era, la casa era un polígono industrial. ¿Lo mejor de todo? Ese piano enfundado en una esquina, como esperando que alguien venga a rescatarlo de su largo silencio. Si vuelvo, no será por las chuletitas ni por el Mar de Frades… será para levantar esa funda, tocar un blues triste y brindar por los lugares que ahí están, y ahí se han quedado.
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Jaime Corella Gómez ★☆☆☆☆
De la comida no puedo decir nada porque no la hemos llegado a probar…nos hemos sentado a las 14:45 y a las 15:20 seguíamos sin ser atendidos, ni siquiera nos han traído las cartas. Había tres mesas más igual que nosotros. Tras pedirle a una de las camareras que por favor nos trajeran la carta y, por lo menos, tomaran nota de las bebidas…nos ha contestado de mala manera que había mesas por delante nuestra. Nos hemos levantado y nos hemos ido.
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Carlos Montijano ★★★★☆
Solo puedo valorar el restaurante. Magníficas vistas, muy buena calidad de las carnes. Buen servicio y la camarera muy atenta. Lo único negativo los 2'40€ que cobran por comensal por un mendrugo de pan y unas aceitunas. Es una costumbre muy ruin, que ofrece una sensación malísima, que están adquiriendo algunos restaurantes.
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Joseba Garcia ★★★★☆
Hotel a las afueras de Navacerrada muy bien decorado como si fuese una Posada de la Edad Media. La habitación que nos tocó a nosotros era muy pequeña y las camas también, pero estaba todo muy limpio. Para pasar una o dos noches un buen hotel.
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Ana Laura Lafraya Puente ★★★☆☆
Nos llamó la atención un gran cartel q tienen a la entrada donde prometen un "menú del día por 10€" que resulta q NO tienen en el restaurante. A pesar de nuestro enfado inicial, nos quedamos al ver la terraza acristalada q es preciosa. Compartimos un 1° (hojaldre de morcilla) y de 2° pedimos un lomo alto (abundante y correcto) y un cochinillo asado (delicioso). Sin postre y sin vino pagamos 81€. Servicio lento. Al hotel no entramos.
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Alberto Campos López ★☆☆☆☆
Muy mal trato de el camarero ofrecen menú de semana pero al que lo pide lo tratan como a perros apartados de los demás apretujados ...y de malas maneras solo tienen dos platos para elegir de los cuales no te dan ninguna opción distinta y enzima de mala leche .... tardas hora y media en comer toda la comida la traen fría. Muy mala experiencia y el camarero muy desagradable y con tres mesas se agobia...no lo recomiendo
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