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Opiniones

  1. Alma Espinosa ★★★★☆

    Muy buena la comida pero es bastante cara. Pedimos la parrillada especial de pescados y mariscos y unas croquetas. El pan lo cobran y no te preguntan y es caro.

  2. Rafael Díaz Tendero ★☆☆☆☆

    Nefasto. Muy caro y de mala calidad. Sirva como muestra una foto de la “paella”, con el arroz claramente pasado, y después de esperar 2 horas a que nos la traigan. Pedimos una ración de pulpo, también duro. El trato del camarero de la planta de arriba, malísimo. Se negaba a darle la carta de vinos con los precios a la mesa de al lado, que también estaba descontenta. Quería darles un vino “a ciegas” (sin decirles el precio). De no ser porque el resto de restaurantes tenían todo reservado, nos habríamos levantado e ido… Pero, de verdad, merece la pena incluso irse a un pueblo cercano. Comerás antes y mejor, te lo aseguro.

  3. Victor Castro ★☆☆☆☆

    Fui a este local, sinceramente, sin leer las opiniones Después de esperar un buen rato en la puerta a que alguien me atendiese (dos mesas ocupadas en la terraza y otras dos dentro)....me sientan en una mesa que estaba bien, una vez sentado alguien se da cuenta (tras encontrar un papel bajo un plato)de que está presuntamente reservada para las 14:30(yo llegué a las 14:08), casualmente el dueño a las 15:00 sentó a dos personas en esa mesa, vio el papel, lo arrugó y lo tiró, seguramente fueran ellos. Me sentaron en una mesa de 4 en esa misma terraza, ni tan mal, cagada para ellos. Veo que hay una supuesta carta pero que en algunos sitios hay cosas en papeles plastificados que no están en la carta, además pregunté yo por el pescado que había. Tras un buen rato alguien viene por allí con una carta, muy filosófica pero incompleta. Viendo el panorama le pedí algo para ir bebiendo, hacia calor y el tema iba para largo. Me comenta que fuera de carta hay San Martiño en raciones, San Pedro o el nombre que tenga en las distintas zonas, para mí es garantía de mar con lo que le pregunto lo que cuesta esa ración de san martiño...disculpe..voy a preguntar dentro. Pasados 10 min sale otra persona, que interpreto era el dueño o encargado comentándome que que cuántos éramos (yo cuando llegué pedí mesa para uno), le dije...yo, y me dice que es que claro, que son grandes los san martiños...bueno, una imprecisión, le dije bueno, pues ¿Que pescado me recomiendas para mí solo? Respuesta... cualquiera...de entrada cualquiera no porque el sanmartiño no, en fin, que pido un lenguado van a 30€, la terraza mola, venga...un lenguado. 15 minutos después aparece el primer camarero a ver si quiero algo de entrante, ojo....en fin, le pido un agua(por segunda vez) y otro vino, tras 35 min...el gaznate aprieta.... Me dice que unos percebes que van bien que están a 200€ kilo y que en la ración van sobre 100gr...le dije que ok, en definitiva es un homenaje. A los 10 min llegan el agua y el vino, como a misa... Otros 10 min después aparecen los percebes, con una velocidad inusitada para el ritmo del local me dice que si puede traer el pescado... Claro...le dije que si, si le digo que no ...a saber cuándo lo vuelvo a ver y en qué estado. Los percebes estaban buenos, eran pequeños (debieron de pensar que yo venía de la meseta...soy de Coruña...eran unos percebes que debajan bastante que desear, los comí con celeridad para que el lenguado no se enfriase. El lenguado estaba bueno, poco que decir. Y bueno, tras todo el periplo había prisa por qué me fuese con lo que el proceso cafe-ticket-tarjeta fue rápido no, fugaz. Pero me dio tiempo a hacerle una foto.... Si no hay donde comer, os sobra pasta, estáis generosos y sois muy zen, es un local en el que te dan de comer. En cualquier otro caso....guarda la pasta y vete a otro sitio. Mucha fachada pero un servicio malo, unos precios desorbitados (una ración de pimientos de padrón cuesta 15.90€ OJO) y poca honestidad. Un desperdicio porque el local está genial, la ubicación es buenísima, el pueblo es una maravilla y la pena es que la gente se lleve la imagen de que un restaurante en Galicia es esto. En el entorno hay locales que valen mucho la pena. En fin. Adjunto fotos

  1. Yasira Castro Suarez ★☆☆☆☆

    Una odisea digna de contar. Siéntate, y disfruta. Si estás en este restaurante tendras tiempo antes de que te sirvan. Llegamos a Baiona a las 13:00 con un poco de hambre y decidimos parar a comer en este sitio, desde fuera parecía bastante cuco y la estética auguraba ser algo caro pero bueno al fin y al cabo. Nada más lejos de la realidad. Pedimos mesa para dos y un pequeño mozo nos acompañó a una mesa en el piso de arriba, donde le cayó la primera bronca ya que esa mesa estaba reservada(luego entenderiamos el por qué) así que nos movieron a otra. Yo pedí un aquarius y mi novio un vino, un albariño caliente que por lo que sea se olvidaron de enfriar. Rápidamente reparamos en que había literalmente un ejército de jovenes camareros para una sola sala que ni estaba llena, y un señor no muy contento que parecía dirigirlos (sin éxito). Había más camareros que comensales. Pedimos el entrante: croquetas variadas. Perdí la nocion del tiempo, no sé cuanto esperamos por ellas. Quiza algun físico pueda arrojar luz sobre ello, pero sentía como me crecían las uñas, mientras degustaba ese albariño sacado de lo más profundo del Hades. Pasado largo tiempo, y ya con arrugas y señales de vejez, atisbamos una silueta con una bandeja en el fondo de la sala: ERA UNO DE LOS CAMAREROS, y llevaba croquetas! Ay de nosotros… pues sí, eran nuestras, pero las llevaron a otra mesa que acababa de llegar que también las pidieron. En fin, tocaba esperar a las siguientes pero temíamos no llegar con vida para degustarlas… Finalmente, ya jubilados y con las bodas de plata hechas… LLEGARON! 8 croquetas bañadas en aceite Castrol 15/40 hicieron acto de presencia. Se deshacían en las manos como nuestras esperanzas de comer bien. La ventaja, no hizo falta digestión, patinaron directamente hasta el recto desde la boca saltándose todos los pasos del sistema digestivo. Y faltaba el plato fuerte: EL ARROZ CON MARISCO! Varios siglos después, llega el arroz, estaba bien. Sin más. 6/10. Lo mejor del rato que estuvimos con el arroz fue el trasiego del ejército de camareros que nos ponían nerviosos con su presencia y realizaban su labor con severas dificultades. Pedimos la cuenta, y 4 años después salimos del restaurante. La mayor aventura de mi vida. Por cierto, preparad los caudales pues dicha historia no es gratis. Adjunto documentación.

  2. PepeySalo De Viveiro ★☆☆☆☆

    No tenemos por costumbre escribir críticas negativas, lo que solemos hacer es no volver a visitarlo. En este caso no podemos dejar de informar al personal para que lea nuestra reseña, ya que el Sr. Pedro Madruga nos hizo cambiar de opinión. Desde el primer momento nos dio la sensación de que se estaba riendo de nosotros. Le pedimos una carta de vinos y nos dice que no la tiene porque tiene demasiados vinos. Nos trajo un Rias Baixas “Señorío de Sobral” que nosotros ya conocíamos y le dijimos sí no tenía otro distinto para probar (ahí tuvimos un pequeño rifirrafe, que, pensándolo ahora, era como un monólogo de este personaje).Nos quedamos con el vino y nos clavó 28,50 euros por un vino que sabemos que en bodega cuesta 9,50. No podíamos protestar porque no tiene carta. Acompañamos fotos, menos mal que ya habíamos preguntado el precio del arroz con bogavante. Hasta nunca.

  3. María González ★☆☆☆☆

    Fuimos tres amigos a comer engañados por la buena pinta y localización del restaurante y porque había una pizarra en la entrada que ponía paella de maris o por 15€ por persona. Nos dijeron que teníamos que esperar 20 minutos para sentarnos, esperamos y desde que pedimos hasta que nos sirvieron pasó más de una hora. La paella de “marisco” solo tenía mejillones y almejas. Cuando llegó la paella la cantidad era minúscula para 3 personas, ni tan siquiera hubiera dado para comer bien 2 personas, después de allí tuvimos que ir a comer a otro sitio porque apenas habíamos comido. Hubo una señora que entró justo antes que nosotros que se levantó de la mesa sin comer cuando la trajeron la paella argumentando que había estado esperando mucho tiempo para que la trajeran tan poca cantidad, que la paellera estaba prácticamente vacía. Nosotros tendríamos que haber hecho lo mismo. Además, el servicio en ningún momento nos dijo que teníamos para más de una hora de espera, ni nos advirtió de que la comida que habíamos pedido para 3 personas era insuficiente. Malísima experiencia. Nada recomendable.

  1. Paula Martínez ★★★★☆

    Comimos un arroz de marisco y unas zamburiñas. De postre cheesecake. Todo riquísimo y muy bien de precio (50€) El trato muy bien aunque estuvieran liados. La única pega es que tuvieron varias confusiones tanto conmigo como con otros clientes a la hora de la cuenta. Recomendación: revisarla bien antes de irse. Excepto ese problema de organización, todo 10.

  2. Pablo perez san juan ★★★★★

    Muy buen restaurante en general. Personal muy atento y simpático, la comida muy contundente y de gran calidad y con unas vistas inmejorables. Muy recomendado para el turismo de la zona. Mis felicitaciones a los camareros y el chef.

  3. laura castro ★★★★★

    Nuestras experiencia 10 de 10 La atención de los camareros y del propio dueño excelente. Por cortesía de la casa nos dieron empanadilla de atun y una copita de cava. Comida: las croquetas y la paella de marisco recomendadas al 100%. La ubicación y el ambiente en general muy bueno, con vistas al mar. Nos sentimos como en casa.

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Nueva opinión

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la dirección de Restaurante Pedro Madruga?

Restaurante Pedro Madruga está ubicado en la calle Rúa Ramon y Caja, 1, 36300 Baiona, Pontevedra, España

¿Cuál es el número de teléfono de Restaurante Pedro Madruga?

Puede contactar con Restaurante Pedro Madruga al +34 986 35 73 67

¿Cómo se puede llegar a Restaurante Pedro Madruga?

Puede llegar a Restaurante Pedro Madruga a través del siguiente enlace

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