Muy malo, alejado de todos los puntos, solitario en medio del campo. Personal del hotel muy descarado con caras de burla si les reprochas algo, por ejemplo el lunes por la noche nos dejan el pan para todos duro, pero durísimo que no se podía comer q debía ser suponemos del sábado por la mañana!! I nos dicen q el panadero no trabajaba el lunes, ....es que no hay más panaderos en este pueblo??su respuesta....NO digo yo, entonces la gente de éste pueblo no puede comer pan en lunes..y con cara de burla y riendo, contesta...NO y problemas con calefacción y se le invita a venir a verlo y contesta que el no es "fontanero" total una vergüenza pasar unos días en éste hotel. Si me hacéis caso.....buscar otro. Todos son prepotentes y mal educados. Nos trataron como si no fuésemos personas, solo un número . Ignorando os como si ellos fuesen superiores....no saben que los que le aportamos ingresos somos nosotros??? Los tontos de sus turistas?? Porque así nos hicieron sentir. Total resumiendo todos una gente prepotente y muy mala educación con mucha falta de respeto hacia los clientes
Fotos
Opiniones
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Laura Serra Moreno ★☆☆☆☆
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Angy poq ★☆☆☆☆
El paraíso del frío, la mortadela y la nostalgia de Cuéntame* Si buscas una experiencia inmersiva para revivir los años 70, **O Lar de Avoa (Pensión, Registro Nº H-PO-1771)** es tu destino. No encontrarás lujos modernos como calefacción cuando hace “solo” 13 grados, porque, según su “normativa gallega imaginaria”, solo se puede encender si hiela fuera. Ideal para quienes siempre soñaron con dormir con bufanda y calcetines de lana. El hotel —perdón, *pensión con aires de grandeza*— presume de estar a 2 km de Cambados, aunque el GPS, con su habitual falta de romanticismo, insiste en que son casi 5. Perfecto para hacer ejercicio... o para perder la fe en las descripciones turísticas. Las toallas, todo un poema: deshilachadas, tristes, casi históricas. La ducha “hidromasaje” debió serlo cuando Franco inauguraba pantanos, porque ahora le faltan más piezas que a un puzzle de mercadillo. El comedor merece mención especial. Es como un viaje en el tiempo: vuelves a los comedores de campamento de *Cuéntame*, con fruta lanzada sobre la mesa, buffet de beneficencia y desayunos donde la mortadela y el jamón York del Mercadona reinan día tras día. Pan congelado, queso en lonchas de supervivencia, mermeladas de sobre y fruta que ha visto tiempos mejores. Todo con ese toque entrañable de “otra vez lo mismo”. Y la amabilidad... familiar, muy familiar. Porque son todos familia, y se nota: los problemas se resuelven con la misma calidez con que te cierran la cafetería y el hotel entero cuando decides quedarte enfermo en la habitación. Eso sí, puedes salir por la **puerta de emergencia**, que no falte la emoción. La guinda fue cuando me llamaron la atención por sacar una botella con dos dedos de agua del comedor... para tomar una pastilla. Dos dedos. Ni para regar un bonsái. Miserables, pero coherentes: ni en las habitaciones hay agua, así que la sed forma parte del “encanto rural”. En resumen: si te gusta pasar frío, cenar con nostalgia, desayunar con mortadela y vivir aventuras de supervivencia básica, **este es tu sitio**. Una experiencia que recordarás... sobre todo cuando vuelvas a dormir a más de 12 grados.
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Sandra Gómez Sánchez ★★★★★
Es un hotel muy familiar y agradable, te hacen la vida más fácil ayudándote en todo lo que necesites. Fuimos en una excursión de 41 personas estuvimos dos días, la comida, la habitación genial. La primera noche nos hicieron una caimada y estuvimos bailando hasta tarde. Muy recomendable por su hospitalidad.
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Sergio López ★★★★★
Excelente hotel donde te sientes en familia. El personal no puede ser más amable y el trato fue espectacular desde el principio de la instancia. Las habitaciones muy bien conservadas y acogedoras, la piscina muy funcional y el desayuno completo. En general, muy buena experiencia que repetiremos si volvemos a Cambados.
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Paula Martínez Ortiz ★★★★★
Nos hemos hospedado 5 noches, y solo puedo tener buenas palabras, las habitaciones están muy bien, los desayunos son estupendos y muy completos, la limpieza excelente y un trato aún mejor. La familia que lleva el hotel es totalmente amable, nos han tratado de lujo, nos dieron recomendaciones de sitios a donde ir y han sido muy atentos, la ubicación es genial, tienes todo a 15 minutos en coche y los pueblos que atraviesas son una preciosidad, sin duda es un sitio que recomendar y al que volver
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Juan Carlos Aguilar ★★★★★
Excelentes habitaciones, personal muy amable y lugar con encanto, a 3 km del bonito pueblo de Cambados y de Sanxenxo
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Esperanza García del Parapeto ★★★★☆
Se trata de un hotel modesto pero que me pareció digno por confort de habitaciones y equipamiento . Éramos un grupo de agencia y teníamos las comidas incluidas . En calidad y cantidad por lo que pagamos tampoco se puede pedir más . Está alejado de todo . El trato es familiar y en general ,bien .
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Rafael Recio Diaz ★★★★☆
Hotel casa de la Abuela en castellano. Buen trato de los dueños y muy atentos a todo. Buen desayuno buffet y de cena. Estuvimos una semana con un grupo de personas haciendo un circuito por las rías bajas.
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Juan Conde Coto ★★★★★
He ido 2 veces con una excursión de la Deputación de Pontevedra. Las raciones son abundantes y están buenas. El trato ha sido excelente. Incluso tuve que cambiar de comida porque no me gustaba lo que estaba predefinido y lo hicieron sin problema. Un placer haber ido.
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Beatriz Canedo ★★★★★
Trato muy agradable y muy cercano, habitaciones muy limpias,personal muy atento, comida rica y asequible. La mariscada por encargo para dos estupenda, barato,muy rico y bastante cantidad. 100% recomendable.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de O Lar Da Avoa?
O Lar Da Avoa está ubicado en la calle Estrada de Castrelo, 77, 36639 Cambados, Pontevedra, España
¿Cuál es el número de teléfono de O Lar Da Avoa?
Puede contactar con O Lar Da Avoa al +34 986 54 33 67
¿Cómo se puede llegar a O Lar Da Avoa?
Puede llegar a O Lar Da Avoa a través del siguiente enlace