Advertisements

Opiniones

  1. Luca Marini ★☆☆☆☆

    De forma temporal le pongo una estrella hasta que arreglen los baños. En uno le falta directamente la puerta. En el otro el botón para tirar el agua. Ayer faltaba también papel higiénico

  2. Kirfirae Garmor ★★★★★

    En términos generales, este Lidl me parece un supermercado bastante correcto. Las instalaciones son amplias, los pasillos suelen estar despejados y la colocación de los productos sigue la lógica habitual que permite localizar rápidamente lo que uno necesita. Los precios son competitivos, lo cual es uno de los puntos fuertes de la cadena, y la relación entre calidad y coste de los productos de marca propia suele ser satisfactoria para el día a día. El personal, en mi experiencia, trabaja con eficacia. No siempre hay un trato cercano o especialmente amable, pero sí profesional, lo cual cumple de sobra con lo que uno espera al hacer la compra. Las cajas son ágiles y las colas, incluso en horas de mayor afluencia, no suelen alargarse demasiado gracias a la rapidez de los cajeros. Quiero detenerme, no obstante, en un producto concreto que me llamó la atención recientemente: un par de zapatos que estaban a la venta en la zona de artículos no alimentarios. Se trataba de un calzado aparentemente sencillo, de color oscuro, con líneas básicas y un diseño práctico. A primera vista, no destacaban ni por ser especialmente atractivos ni por resultar toscos; eran más bien discretos, de esos que se adaptan a cualquier situación sin llamar demasiado la atención. El material exterior parecía una mezcla entre tejido sintético y un recubrimiento que imitaba piel, con una textura suave al tacto pero con una resistencia que no sabría clasificar con certeza. No se apreciaban costuras sueltas ni defectos evidentes en el acabado, lo cual daba cierta confianza. Sin embargo, tampoco transmitían esa solidez de un calzado de gama más alta, quedando en un punto intermedio difícil de definir. En cuanto a la suela, era de goma con un dibujo marcado para favorecer el agarre. Al presionarla con la mano se percibía flexible, aunque no demasiado blanda. Esa sensación generaba dudas: por un lado, podía interpretarse como comodidad asegurada, pero por otro, también como un indicio de que quizás no soportaría un uso intensivo durante demasiado tiempo. El interior estaba acolchado de manera ligera, suficiente para resultar confortable al probarlos brevemente en la tienda, aunque no sabría decir cómo responderían tras varias horas de caminata. Otro aspecto interesante era la horma. No parecía ni demasiado ancha ni demasiado estrecha, quedaba en un punto estándar que probablemente se adaptaría a la mayoría de pies sin generar problemas inmediatos. Aun así, la ausencia de un refuerzo muy marcado en la parte del talón me hizo pensar en la posibilidad de que, con el tiempo, ese detalle se convirtiera en una incomodidad o pasara completamente inadvertido, dependiendo del uso. En definitiva, fueron unos zapatos que generaban cierta curiosidad precisamente porque no invitaban a una conclusión clara. No eran un producto que deslumbrara, pero tampoco transmitían la idea de que fueran a dar problemas inmediatos. Eran, simplemente, unos zapatos correctos, equilibrados en diseño y materiales, que probablemente cumplan con su función, aunque sin destacar de forma evidente en ningún aspecto concreto. En conjunto, considero que este Lidl es una opción recomendable para hacer la compra habitual, con la ventaja añadida de contar a veces con este tipo de artículos especiales que, al menos, despiertan el interés y ofrecen variedad más allá de lo estrictamente alimentario.

  3. Ysaline Le gallic ★☆☆☆☆

    Recientemente compré unas hamburguesas en Lidl, que conservé correctamente en el refrigerador. Al momento de consumirlas, constaté que ya estaban en mal estado, con un color negro y visiblemente deterioradas. Tras verificarlo, la fecha de caducidad seguía siendo válida. Por ello me dirigí a la tienda para señalar el problema y solicitar un simple cambio. Lamentablemente, la responsable no quiso escuchar nada y rechazó mi solicitud, con un tono burlón que percibí relacionado con mi acento francés. Cabe destacar que no soy una turista, sino una clienta habitual que realiza sus compras cada semana en este establecimiento y nunca me he quejado. A esto se sumó el comportamiento de las cajeras, que se burlaron abiertamente una vez que me di la vuelta. Una actitud así, tanto en lo que respecta a la calidad de los productos vendidos como al respeto debido a los clientes, resulta totalmente inadmisible.

  1. Josė Corbera ★★☆☆☆

    Para ser un gran centro comercial, no dispone de bebidas frías y más con estos calores, además, el baño de señoras está inutilizado, pues tiene la puerta arrancada entre otras cosas, además los servicios de caballeros necesitan de un buen mantenimiento y limpieza, pues las super cucarachas gigantes, y digo bien, gigantes, se pasean libres por los sanitarios contaminandolo todo, pudiendo provocar infecciones y otras infecciones importantes, creo que si los baños públicos tienen éste aspecto de dejadez, no quiero ni pensar en lo que circulará en el interior, siendo como es un comercio de alimentación, solo pensar que han podido ser expuestos a estas cucarachas ya pierdes el interés en comprar nada.

  2. Andre A ★★★☆☆

    Cómo en el 90% de los supermercados Lidl de Cataluña le falta personal para atender, colas interminables y la atención muy básica aunque teniendo en cuenta la escasez de personal, mucho hacen para todo lo que hay que abarcar.

  3. Adriana Marin ★★★★★

    Muy buen horario de atención!! Abre casi siempre y muy cómodo. Grande y con productos muy buenos como siempre en el Lidl. Ideal para ir a hacer las compras de la casita de finde para hacer la barbacoa y demás. La bebida blanca es marca de ellos pero la calidad es buena la verdad.

  1. Peter Connolly ★☆☆☆☆

    Cuando llegamos a casa, encontramos que el envase de una mozzarella fresca que compramos tenía una tara, no estaba bien sellada, y había soltado el líquido en la bolsa. Al día siguiente fuimos a cambiarlo, con el recibo, y se negaron a cambiar el producto alegando que como es un producto fresco, deberíamos haber vuelto de inmediato a devolverla. Absurdo, la verdad, casi tres euros perdidos por una falla en el envoltorio del cual el supermercado se debe hacer cargo.

  2. Rumah Barcelona ★★★★☆

    Los Lidl de tamaño XL suelen ser todos casi replicas exactas cuando no hay condicionantes que eviten hacer una nave con forma de paralelepípedo. La estructura de base puede que fuera la del antiguo Caprabo que sacaba más partido a los metros. Vamos que va muy sobrado de espacio y se agradece. La oferta es la misma que en todos los Lidls, la linea de cajas, las esperas, la entrada tipo aeropuerto. Todo más moderno pero a la que rascas sigue siendo un Lidl. Quizas las cuatro estrellas se queden grandes. Pero yo le pongo mucho peso al precio aunque enpiezo a valorar mucho segun que “soft benefits”

  3. Sergio Sánchez ★★★★★

    Enorme y muy bien surtido Lidl. Situado en el antiguo Caprabo. La verdad es que tiene de todo a muy buen precio. Los trabajadores son muy profesionales. Siempre esta limpio, recogido y bien repuesto. Muy recomendado.

Advertisements

Nueva opinión

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la dirección de Lidl?

Lidl está ubicado en la calle Carrer del Consolat de Mar, 2, 43880 El Vendrell, Tarragona, España

¿Cuál es el número de teléfono de Lidl?

Puede contactar con Lidl al +34 900 95 83 11

¿Cómo se puede llegar a Lidl?

Puede llegar a Lidl a través del siguiente enlace

Advertisements