No había nadie en el restaurante y el personal estaba en la barra o fuera fumando. Hubo uno de los platos que lo devolvimos por qué estaba pasado, la camarera nos lo retiro y volvió de cocina diciendo que había alguna partida de nachos que les había salido mal y nos hacían otros. Acto seguido nos trajeron otro plato y la camarera tiró la botella de una de mis amigas por encima de la mesa, no solo no pidió perdón sino que fue incapaz de reponerla. Estuvimos esperando a que nos atendieran para el postre y fue el trato lamentable,... Nos acercamos en dos ocasiones una para el postre y otra para pedir la cuenta. El lugar ya no tiene nada que ver con lo que fue cuando estaban en la calle Bertran, una lástima. A parte, estando el restaurante sin clientes da que pensar que algo no va bien. Para no volver, eso seguro.
Fotos
Opiniones
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Astrid Julià ★☆☆☆☆
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Xavi Capa ★★★★☆
Pasamos a comer unos nachos y unos tacos y todo muy correcto con buena atención. Siempre que he ido nos han atendido bien y se come bien también. Una muy buena opción si te gusta la comida latina. Correcta selección de bebidas y cervezas.
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Toni Gimenez Cano ★★★★☆
Sitio pintoresco, mucho colorido, el personal muy atento, nos aconsejaron muy bien! Comida buena, ambiente no muy ruidoso.
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Juan Mario Cuellar ★★★★★
Una joya latinoamericana en el corazón de Sant Gervasi: Restaurante Anormal Ayer descubrimos, casi por azar, un rincón que merece ser celebrado: el restaurante Anormal, ubicado en la calle Balmes 440, en Barcelona. Lo visitamos por primera vez con mi esposa, sin grandes expectativas, y salimos gratamente sorprendidos. Lo que allí se ofrece no es solo comida, sino una experiencia entrañable y sabrosa que merece ser compartida.Comimos en una agradable terraza que se encuentra en la plaza Narcisa Freixas, Una joya latinoamericana en el corazón de Sant Gervasi: Restaurante Anormal Ayer por la noche descubrimos, casi por azar, un rincón que merece ser celebrado: el restaurante Anormal, ubicado en la calle Balmes 440, en Barcelona. Lo visitamos por primera vez con mi esposa, sin grandes expectativas, y salimos gratamente sorprendidos. Lo que allí se ofrece no es solo comida, sino una experiencia entrañable y sabrosa que merece ser compartida. Desde el primer momento nos recibió Mateo, el camarero, con una calidez y una amabilidad difíciles de encontrar hoy en día. Su trato cercano y atento marcó el tono de toda la velada: uno se siente en casa, pero en una casa donde la cocina está en manos maestras. Pedimos platos típicos latinoamericanos, y cada bocado nos llevó de viaje: sabores auténticos, bien equilibrados, sin concesiones ni artificios. Aquí se cocina con alma. Por ello, es justo felicitar y agradecer sinceramente a Carlos, el cocinero, y a Jefferson, su ayudante, por el oficio y la pasión que ponen en cada plato. La calidad de los ingredientes, la ejecución precisa y el respeto por la tradición hacen de esta cocina algo digno de celebración. Los postres, además, nos devolvieron a la tierra natal. Como colombiano, me emocionó reencontrarme con dulces que evocan infancia, familia y raíces. Esos pequeños detalles —la textura, el aroma, el punto exacto de azúcar— hablan de un conocimiento profundo del paladar latinoamericano. El precio, por otra parte, es sorprendentemente razonable para la calidad ofrecida. En tiempos donde lo mediocre a menudo se disfraza de gourmet, lugares como Anormal nos recuerdan que lo excelente también puede ser accesible. En resumen, Anormal no es un restaurante más: es una pequeña joya del barrio, discreta pero luminosa, donde se celebra lo mejor de nuestra cocina latinoamericana con dignidad, autenticidad y cariño. Vaya desde aquí mi agradecimiento y felicitación a todo el equipo. Volveremos. Sin duda. al lado del Club de tenis Barcino. Desde el primer momento nos recibió Mateo, el camarero, con una calidez y una amabilidad difíciles de encontrar hoy en día. Su trato cercano y atento marcó el tono de toda la velada: uno se siente en casa, pero en una casa donde la cocina está en manos maestras. Pedimos platos típicos latinoamericanos, y cada bocado nos llevó de viaje: sabores auténticos, bien equilibrados, sin concesiones ni artificios. Aquí se cocina con alma. Por ello, es justo felicitar y agradecer sinceramente a Carlos, el cocinero, y a Jefferson, su ayudante, por el oficio y la pasión que ponen en cada plato. La calidad de los ingredientes, la ejecución precisa y el respeto por la tradición hacen de esta cocina algo digno de celebración. Los postres, además, nos devolvieron a la tierra natal. Como colombiano, me emocionó reencontrarme con dulces que evocan infancia, familia y raíces. Esos pequeños detalles —la textura, el aroma, el punto exacto de azúcar— hablan de un conocimiento profundo del paladar latinoamericano. El precio, por otra parte, es sorprendentemente razonable para la calidad ofrecida. En tiempos donde lo mediocre a menudo se disfraza de gourmet, lugares como Anormal nos recuerdan que lo excelente también puede ser accesible. En resumen, Anormal no es un restaurante más: es una pequeña joya del barrio, discreta pero luminosa, donde se celebra lo mejor de nuestra cocina latinoamericana con dignidad, autenticidad y cariño. Vaya desde aquí mi agradecimiento y felicitación a todo el equipo. Volveremos. Sin duda.
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Liz ★★★★☆
La experiencia fue excelente en casi todo, salvo en los postres. El servicio, impecable; el ambiente, muy bueno. Mi única crítica constructiva es sobre la luz del baño de mujeres: el sensor está programado para apagarse demasiado rápido y para encender debes presionar un botón. No sé quién calculó el tiempo, pero deberían reconsiderarlo. Las mujeres tardamos más, sobre todo si llevamos pantalón. En mi caso, la luz ya se había apagado cuando apenas estaba colgando el bolso. Ni quiero imaginar lo complicado que sería para alguien que necesite hacer mas que orinar y eso involucra mujeres con mentruacion . Definitivamente volveré, pero si no han solucionado esto, tendré que bajar la calificación.
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Guillermo Raya ★★★★★
Este lugar es maravilloso. Mi chica y yo hemos pedido tacos veganos, arepas de carne mechá, nachos y un patacón. Todo estaba delicioso, y en cantidades generosas. Nuestra camarera, Berta, ha sido encantadora y muy atenta. Ha brindado un servicio excelente y rápido. La carta es variada, y todos los platos son bien sabrosos. Una gran experiencia culinaria a un precio más que justo. Ah, y cabe remarcar que tienen una buena variedad de opciones vegetarianas ;)
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estefania contreras castillo ★★★☆☆
El local muy colorido, fui por el buffet de tacos pero ese día pues no había, de igual forma pedimos y estaban buenos, pero podría estar mejor, se les olvidaron traernos un par de cosas siendo la única mesa que había así que en atención me parece regular,no recomiendo las empanadas, son demasiado pequeñas, y eso hace que sean muy grasosas, y de precio me parece muy elevado para la calidad
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Carlos Ortega ★★★★★
Nos atendió Carla y fue super amable. El lugar es tranquilo, con buen servicio y los tacos con muy buen sabor y cocinados al punto. Probamos el buffet de tacos de los martes y comimos 12 tacos cada uno.
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Laia molina dueñas ★★★☆☆
Todo excelente, buen servicio. La única pega esque uno de los dos tacos que hemos probado la carne parece que no sea de hoy se nos hacia bola en la boca y nos costaba comerlo, le hemos encontrado que le faltaba más sabor. Por lo demás, excelente trabajo.
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Pilar Bassas ★★★★☆
Divertido Restaurante Mexicano! Decoración muy conseguida y la terraza tranquila! El servicio del equipo super amables y sonrientes! Se respira buen ambiente! La comida muy rica! Y las toallitas húmedas@humitasfria, son fantásticas para limpiar las manos y las frases en el envoltorio son geniales! Gracias por hacernos pasar una bonita velada!
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Anormal?
Anormal está ubicado en la calle Carrer de Balmes, 440, Sarrià-Sant Gervasi, 08022 Barcelona, España
¿Cuál es el número de teléfono de Anormal?
Puede contactar con Anormal al +34 653 32 21 99
¿Cómo se puede llegar a Anormal?
Puede llegar a Anormal a través del siguiente enlace