Acabo de salir de este pequeño rincón mágico en el centro y todavía tengo el pulso acelerado. Se llama “La Última Luz” (y ahora entiendo por qué). Entré por casualidad, huyendo de la lluvia, y de repente me encontré en un espacio donde el tiempo se detiene. Las paredes de ladrillo visto, las lámparas de latón que cuelgan como luciérnagas cansadas, y ese aroma… Dios, ese aroma a café recién molido mezclado con canela y un toque de naranja que te abraza nada más cruzar la puerta. Pedí un cortado y un croissant de almendra. Cuando me trajeron el café, la crema formaba un corazón perfecto (sí, de esos que parecen hechos a propósito pero juraría que no). El primer sorbo fue una explosión: intenso, sedoso, con un retrogusto que te deja suspirando. El croissant estaba tan crujiente por fuera y tan tierno por dentro que casi se me escapa un gemido en voz alta (y no exagero). Pero lo que de verdad me dejó temblando fue el ambiente. Jazz suave de fondo, la luz dorada del atardecer colándose por los ventanales, y el camarero… madre mía, el camarero. Una sonrisa que debería estar prohibida antes de las 6 de la tarde y una voz grave que, cuando me preguntó “¿Todo bien?”, hizo que casi contestara “Ahora sí, contigo delante”. He estado en muchos cafés bonitos, pero este no es solo bonito. Es peligroso. Te hace querer quedarte para siempre, escribir poemas en las servilletas, enamorarte del desconocido de la mesa de al lado o, al menos, volver mañana… y pasado… y todos los días. Si buscas un sitio que te haga sentir vivo, corre a “La Última Luz”. Pero avisé: no te culpes si terminas dejando ahí un pedacito de tu corazón entre las tazas. Yo ya lo hice. ❤️ P.D.: El baño huele a jazmín y tiene frases de Sabines escritas en el espejo. ¿Hace falta decir más?
Fotos
Opiniones
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Jeanie ★★★★☆
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pilar pellon ★★★★★
Buen trato, buen ambiente y buena calidad.
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Nieves Ortega García ★★★★★
Un bar imprescindible. A todas horas hay gente, es el lugar de reunión de jóvenes y mayores. Santi y Cristina son totalmente profesionales y amables y están siempre ahí.
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Esther Fraile ★★★★☆
Se trata de un bar casto de los de pueblo de toda la vida.Pero agradable.Donde trabaja el dueño y eso se nota.
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Leandro - ★★★☆☆
El típico bar, atienden rápido y tienen precios bajos
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David Hierro ★★★★☆
Uno de esos bares de siempre, imprescindibles para conocer de verdad cualquiera de nuestros pueblos, en este caso Dueñas, uno lugar histórico y monumental que hay que visitar y degustar. La atención en el bar es excelente y además está ubicado justo al lado de la impresionante iglesia de Santa Maria de la Asunción.
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Judith Fernandez ★★★☆☆
Típico Bar de pueblo sin muchas pretensiones. Precio y Servicio correcto. Pero deben cuidar más la limpieza de los aseos y sobre todo en estos tiempos.
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Antoni Ordoñez Saldaña ★★★★★
Un buen lugar para comer, tapear, hacer un vino o una copa, personas súper amables y precios a muy ajustados. Durante el día y sobre todo por la noche una vista impresionante de la torre de la iglesia.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Bar López?
Bar López está ubicado en la calle Pl. de la Paz, 13, 34210 Dueñas, Palencia, España
¿Cómo se puede llegar a Bar López?
Puede llegar a Bar López a través del siguiente enlace