Un bar normal, pero se agradece encontrar un sitio cerca de la playa que te puedas tomar un buen café. Por cierto, si una camarera está con catarro, por higiene y sanidad o se pone mascarilla o se va a casa a sudar en la cama.
Fotos
Opiniones
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el manu ★★★☆☆
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Pilar Hernandez ★★★★☆
Una cafetería en Quintanilla de Onésimo con una decoración acogedora y moderna. Nosotros fuimos.un viernes de mitad de noviembre y solo tenían tortilla, muy rica por cierto, pero no tenían ninguna otra tapa para acompañar al vino, cosa que nos extrañó. Posiblemente en verano funcione a nivel de.cocina mejor...sobre todo por aprovechar el tirón de que están al lado de la casita de la Planta de Arzuaga en Quintanilla de Onésimo.
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JOSE LUIS PEREZ ENCINAS ★★★★★
Un rincón de autenticidad en Quintanilla de Onésimo En el corazón de la provincia de Valladolid, en el pequeño pueblo de Quintanilla de Onésimo, se encuentra el bar Tess, un local que desafía las convenciones de la gastronomía tradicional con su propia esencia. A pesar de su apariencia modesta, este bar es un santuario para los amantes de la buena comida y la hospitalidad sin igual. Recientemente, tuvimos la fortuna de visitar el Tess con un grupo de 50 personas, y aunque el local se vio completamente desbordado, el dueño nos recibió con los brazos abiertos y nos colmó de atenciones. Lo que realmente me lleva a escribir esta reseña fueron los mejores mejillones "tigre" de Castilla y León, un plato que, aunque pueda parecer inusual en esta región, es una verdadera revelación. Estos mejillones, cocinados con un toque de picante y una textura suave, son una muestra de la creatividad y la pasión culinaria del chef. Además, no podemos dejar de mencionar las chacinas locales, que acompañaron perfectamente a nuestros mejillones. La calidad y el sabor de estos productos son un reflejo de la riqueza gastronómica de la región y de la dedicación de los productores locales. En resumen, el bar Tess es un lugar que vale la pena visitar, no solo por su comida auténtica y deliciosa, sino también por la calidez y la hospitalidad de su dueño y su equipo. Si eres un amante de la buena comida y la buena compañía, no te pierdas la oportunidad de probar los mejillones "tigre" y las chacinas locales en este pequeño rincón de Quintanilla de Onésimo. Postdata: Asegúrate de llegar temprano para evitar el caos, pero no te preocupes si el local está lleno, el dueño se encargará de que todo salga bien.
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Iván Figueroa ★★★★★
Dicen que en la Ribera del Duero solo se viene a beber vino. Error. Aquí, entre cepas y silencio, alguien ha decidido que la felicidad también se puede medir en grados… de temperatura del aceite. Este restaurante, mitad laboratorio, mitad confesionario, demuestra que la gastronomía no siempre necesita humo, espumas ni discursos con florituras. Basta con una freidora afinada, un producto honesto y un cocinero que entienda que la paciencia no se enseña en las escuelas de hostelería. Las patatas curvilíneas a dos salsas son la prueba de que la perfección existe y huele a fritura reciente. Crujientes por fuera, tiernas por dentro, y servidas con un ketchup casero que podría cotizar en bolsa, digno de una estantería de Wilkin & Sons. La mayonesa, por su parte, debería llevar etiqueta de bienestar animal: se nota que esos huevos provinieron de gallinas que escuchaban jazz cerca de los bueyes de Kobe. Luego llegan los calamares a la romana, tan impecables que provocan dudas metafísicas: ¿y si toda la alta cocina no era más que esto bien hecho? Ligereza sin grasa, sabor sin nostalgia. Adrià estaría orgulloso y celoso a la vez. Y entonces aparecen ellos: los mejillones tigre. No son un plato, son una declaración de intenciones. La mezcla exacta de técnica, descaro y cariño. Si existiera justicia gastronómica, tendrían denominación de origen y una embajada en Bruselas. El servicio roza la perfección , atento pero sin sobreactuar, y la atmósfera tiene ese punto de felicidad contenida que solo surge cuando todo está en su sitio. En resumen: un lugar donde el aceite suena como un Stradivarius y la humildad se viste de gala. Un templo de la fritura consciente. Y, por qué no decirlo, el mejor spa para el alma (y el colesterol) de toda la Ribera del Duero. Imprescindible.
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José Miguel Pascual Candela ★★★★★
Un lugar donde se para el tiempo A orillas del Duero, este local nos devuelve a esos bares donde todo podía pasar. Llegamos cincuenta almas y el destino nos tenía preparada una experiencia inolvidable. El tiempo se detuvo, literalmente, mientras veíamos al chef —con la calma de quien domina su arte— entrar y salir de la cocina una y otra vez, como si de un ritual ancestral se tratase en busca de producto local cuidadosamente preservado mientras nos relataba con la amabilidad y la ternura de un niño en el patio de un colegio lo que allí iba a ocurrir. Dicen que la risa es la mejor medicina, pero anoche descubrí otra: el aceite de Quintanilla de Onésimo. Llevaba semanas con la rodilla tocada y, tras una velada en ese ambiente cargado de fritura y emoción, el dolor desapareció. Mención especial para los tigres, que deberían tener denominación de origen. Crujientes, valientes y probablemente capaces de lubricar un motor diésel. Un templo del colesterol con alma, donde el tiempo, el rebozado y la risa se confunden en una coreografía irrepetible. Volveremos
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A G.A ★★★★★
El mejor bar del pueblo , tortilla de patatas riquísima y variedad para desayunos. Los cubatas baratos y buenas cenas.
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Eusebio Marcos ★★★★★
Dan un trato excelente, siempre dispuestos, todo lo que tienen en carta está genial, los precios son espectaculares. Parada obligatoria siempre que pases por Quintanilla de Onésimo.
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Rosario Asensio ★★★★★
Buen ambiente, la comida no la hemos probado, pero si la próxima vez que vayamos al pueblo.
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Pablo Toribio ★★★★★
El mejor sitio para desayunar. Una tortilla excelente y gran variedad de tostadas.
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Angel Muriel Vaquero ★★★★★
Un sitio donde poder disfrutar de un buen café o una copa en buena compañía y con un trato exquisito.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Cafeteria Bar Tess?
Cafeteria Bar Tess está ubicado en la calle C. Alonso Pesquera, 69, 47350 Quintanilla de Onésimo, Valladolid, España
¿Cuál es el número de teléfono de Cafeteria Bar Tess?
Puede contactar con Cafeteria Bar Tess al +34 983 16 80 94
¿Cómo se puede llegar a Cafeteria Bar Tess?
Puede llegar a Cafeteria Bar Tess a través del siguiente enlace