Hay restaurantes que no solo alimentan: construyen memoria. Novillo Precoz pertenece a esa estirpe cada vez más escasa de casas donde la excelencia no es una moda, sino una práctica sostenida en el tiempo, pulida durante décadas y reconocible desde el primer gesto del equipo hasta el último bocado. El funcionamiento de la sala es impecable: un equipo perfectamente sincronizado, que se mueve con precisión casi coreográfica, sabiendo cuándo intervenir y cuándo desaparecer. Esa armonía solo se alcanza con oficio, experiencia y respeto absoluto por el cliente y el producto. En mesa, los clásicos hablan por sí solos. El chorizo y la morcilla son sencillamente excelentes, de sabor profundo, bien ejecutados, sin artificios ni concesiones. El vacío resulta exquisito, jugoso, sabroso, trabajado con el punto exacto que distingue a quienes entienden la carne. El chuletón, servido para terminarse en la mesa, es una lección magistral de cómo tratar una pieza noble: temperatura, reposo y servicio perfectamente calculados, elevando la experiencia a un nivel superior. Y no podía faltar el pollito uruguayo, auténtico emblema de la casa. Aunque algunos intenten apropiarse de su origen, me permito hablar con la autoridad que dan los años: lo comí por primera vez aquí hace 31 años. Para mí, su cuna está en Novillo Precoz, y esa convicción no nace de la nostalgia, sino de la experiencia. Este restaurante es también parte de mi historia personal. Recuerdo con nitidez la primera vez que traje a mi hija a comer aquí, en 2008, justo antes de comenzar cuarto de primaria. Hoy hemos vuelto a rememorar aquel día, pero con ella sentada a la mesa siendo ya doctora. Pocos restaurantes pueden decir que acompañan a sus clientes en momentos tan significativos de la vida. Conclusión Novillo Precoz no necesita reinventarse porque nunca ha perdido el rumbo. Es excelencia sostenida, producto tratado con reverencia, servicio impecable y una identidad sólida que ha resistido el paso del tiempo con dignidad y orgullo. Un templo carnívoro, sí, pero sobre todo un lugar donde se celebra la vida, los recuerdos y la fidelidad bien entendida
Fotos
Opiniones
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Carlos ★★★★★
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Inmaculada ★★★★☆
Un restaurante con solera que sus buenos momentos tuvo como referente del asador, las carnes y el polvito uruguayo. Actualmente, una lástima que encuentre un negocio venido a menos, en el que raro es el día en el que no falten cosas en su carta. Unas veces las empanadillas, otras veces chorizo, entrañas, o algún corte de carne. Esto antaño no sucedía. En ocasiones siento que como lo que ellos quieren que coman. Las raciones han disminuido y su precio ha aumentado, por lo que no veo equilibrio. Y más hoy en día con la proliferación de este tipo de negocios que se la juegan para tener el mejor género. Pero centrémonos en el local y su valoración. Local bien aprovechado, tanto que hay poca separación entre mesas en algunos puntos. Paredes decoradas con cuadros y con escrituras de espontáneos que acuden a comer. Un local en el que suele hacer mucho calor. El servicio se toma su tiempo. Sus dueños son los que comandan la comida, y los camareros la bebida. La carta es amplia aunque últimamente, faltan muchas cosas de la misma. Por ejemplo, no me parece muy bien que pidas dos pimientos asados y te traigan un pimiento partido por la mitad y te cobren dos. También, con las papas fritas se pasan de precio y no hay diferencia en proporción a si pides para dos o para tres. Te traen a la mesa una bandeja caliente para dar el punto deseado a la carne. El polvito uruguayo es muy rico. No te lo debes perder. Un local que no sé cuánto tiempo durará debes esa manera, pero que lamentablemente, ya no es mi sitio preferido para una buena carne.
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Airam Ojeda-Deurvan Quevedo ★★★★★
La comida estaba muy buena. Pedimos un lomo alto con papas fritas y estaba muy sabroso. Además de unos entrantes. Recomiendo bastante el sitio por su comida y su servicio.
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Rubén ★★★★★
Restaurante acogedor, servicio y atención al cliente de 10, la carne muy tierna y jugosa, para volver a repetir.
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AC10 ★★★★★
Que decir de este lugar, un lugar muy acogedor, comida riquísima, la carne exquisita, el trato exquisito, personas muy amable, sitio muy curioso. Comimos unas mollejas que estaban de lujooooooo, con choricito y una carne totalmente espectacular recomendada por la persona que nos atendió. Precios alto si y no, no digamos q no, pero es lo que hay si se quiere comer bien y yo en mi caso un lugar donde voy a comer de primera lo pago. Y ese es un lugar q vale la pena. Porfavor no irse sin probar sus postres caseros
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Eleonora Lotti ★★★★★
Fue una experiencia inolvidable! El sitio maravilloso, la comida excelente y los camareros muy amables.
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TONI ALBET ★★★★★
La carne al punto exquisita. La ensalada de la casa simple pero hecha con muy buenos ingredientes. El Mouse de dulce de leche, sublime. Y los vinos tintos a copas muy bien. El servicio con los propietarios al frente también excelente. Realmente un equilibrio perfecto.
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Qué horario tiene El Novillo Precoz?
Horario: mar.–sáb. 20:00–17:00; dom. 20:00–24:00.
¿Dónde está El Novillo Precoz?
Dirección: C. Portugal, 9, 35010 Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, España.
¿Cómo contactar con El Novillo Precoz por teléfono?
Teléfono: +34 928 22 16 59.