Advertisements

Opiniones

  1. María Ruiz Abril ★☆☆☆☆

    Al principio pensé que había encontrado un chollo, 290€ en el centro de Granada y buena comunicación de autobuses para ir a las facultades, quedé con el dueño (una persona muy exigente a la hora de buscar inquilinos para luego ellos no dar ejemplo), al principio no hubo problema, todo implecable, me enseñó un dormitorio, un baño y me explicó un poco. Ese mismo día (que fuí a Granada expresamente a verlo porque soy de fuera) acepté vivir allí (desde septiembre de 2024 a junio de 2025), le pedí que me asignase el dormitorio que semanas antes me había enseñado y el baño porque era el que había visto y me había convencido. Ya desde el día que llegué tuve problemas, no me puso la habitación que me enseñó ni el baño. Recalco que esta es MI experiencia, otros años ha podido ser diferente. La habitación era relativamente pequeña (digo relativamente porque las vi aún más pequeñas), la cama de 90 y el colchón estaba viejo, me tuve que comprar una almohada porque la que había en la cama estaba muy usada y era como dormir directamente con la cabeza apoyada en el colchón, las puertas también muy viejas, la mía tenía un cristal enorme en la puerta que taparon con corcho para que no se viese nada de mi habitación (pienso que deberian haber puesto una puerta como las de los demás), las ventanas defectuosas, hacían muchísimo ruido al cerrar y abrir y entraba aire del exterior lo que hacía que tuviese que tener la calefacción encendida siempre (solo la encienden desde las 15:00 hasta las 22:00, me parece indignante pasar toda la mañana helada de frío con 3 mantas), las cortinas muy usadas y sucias, se notaba que las lavaban cada año. El baño lo tuve que compartir con otra chica (muy mala la experiencia con ella), el cristal del lavabo estaba siempre sucio (porque la limpiadora lo limpiaba cuando quería y mi compañera de baño lo ensuciaba mucho), lo que más me indigna es el hecho de que había un bidet justo en frente de la puerta de la ducha, haciendo casi imposible el entrar ahí, tenía que hacer malabares para poder entrar, un baño muy pequeño y antiguo. No quiero meterme muy en el fondo con el tema de compartir baño, yo me quejé tarde y he tenido que soportar ropa por el suelo, pelos tanto en el suelo como en la ducha y que mi compañera usase todo el espacio del baño para poner sus neceseres y útiles. La cocina es lo más asqueroso y decepcionante de todo el curso, para empezar ME HAN ESTADO ROBANDO COMIDA DURANTE TODO EL CURSO (comida que yo compraba o me traia de mi casa), solo podía utilizar 1 balde de la nevera (a veces la nevera olía a podrido), las taquillas que daban eran muy pequeñas para meter cubiertos y sartenes, aún así si eres cuidadoso lo puedes tener todo ordenado y no te faltará espacio, el congelador era lo que me dejaba sin paciencia, había gente que te movía la bolsa y a veces se me esturreaba la comida. La limpieza de la cocina era un asco en mayúsculas, la gente no limpiaba y cada vez había más sartenes y cubiertos sucios, toda esa gente que se las daba de limpia y se quejaban se tendrían que haber callado un rato, porque eran los primeros en dejarlo todo por medio, un asco ver las sartenes negras. El tema del silencio me indigna mucho, mi habitación estaba en la entrada de la residencia por lo tanto siempre oía a la gente entrar y salir, esto era aún peor cuando hacían fiestas o chillaban (por cierto hacían botellon en la residencia cuando esta prohibido, pero como no tienen cámaras que vigilen ni guardia de seguridad, no había respeto), más de una vez he tenido que llamar la atención. Me gustaría finalizar dirigiéndome a los dueños, he pasado un año terrible por culpa vuestra, me he quejado millones de veces por el ruido y me respondéis cuando queréis, tardáis mucho en solucionar el problema, es vergonzoso ver que os paseais por la residencia fingiendo hacer algo, no sé cuántas veces os he dicho este año que me robaban comida y solo me poniais excusas por tal de seguir recibiendo dinero, gracias por enseñarme cómo no se debe tratar a la gente, no me extraña que luego nadie quiera repetir.

  2. Lucía Meyer Pignol ★☆☆☆☆

    Para empezar, las habitaciones varían muchísimo de tamaño; en mi caso fue una decepción ver que la mía era bastante más pequeña que la que me enseñaron. La organización tampoco ayuda: María, la dueña, es poco puntual y desorganizada. Llegué a esperarla 45 minutos en la puerta pese a haber avisado con 3 días de antelación. Las instalaciones están en condiciones decadentes: luces rotas en los pasillos, puertas y paredes con rozaduras, grifos que gotean, paredes finísimas (se oye todo), ventanas que no cierran bien (entra frío y obliga a usar la cara calefacción) y camas pésimas, en especial las patas. Ya desde el primer día se doblaban con solo sentarse. En mi caso, al romperse una pata, se cayó la cama encima de mi portatil, cuya pantalla quedó destrozada. La respuesta del dueño fue culparme por “sentarme en la esquina” de la cama. Tres apuntes: 1. Nadie da instrucciones de “uso correcto” de una cama. 2. Aunque me hubiera sentado en la esquina, una cama normal no debería romperse. 3. Obviamente, nadie pagó la reparación. La convivencia fue un tema aparte. Éramos unas 30 personas y, aunque mi compañera de baño era limpia (gracias también a Paqui, la limpiadora), la cocina era un desastre. Muchos compañeros eran desorganizados y sucios, pero sobre todo los estudiantes de intercambio (ese año, al menos) dejaban hot pots salpicados por todas partes, restos en el fregadero, comida podrida en la nevera y basura que apestaba durante días. Eso sí, en silencio fueron los más respetuosos. La gestión de la cocina fue surrealista: al principio los cajones de debajo de la encimera estaban vacíos, perfectos para guardar utensilios q no nos cabían en el cuarto, pero un día descubrimos que el dueño los había sellado para obligarnos a usar cajoneras de plástico y había repartido esos utensilios de manera aleatoria. Ese mismo día me desapareció una olla nueva. De hecho, a lo largo del curso fueron desapareciendo más utensilios, así que consejo: guardad la comida y utensilios importantes en la habitación, porque vuelan. En conclusión, aunque la ubicación es excelente, la residencia como tal es una acumulación de problemas: mala gestión, instalaciones defectuosas, camas peligrosas y convivencia complicada

  3. Paula Tari Cortes ★☆☆☆☆

    Llegue con unas reseñas muy buenas de este lugar y me fui enfadada con los dueños. La fianza que se paga al principio que te PROMETEN DEVOLVER no te la devuelven nunca y encime te roban dinero, de 500 euros devuelven 30 porque hacen las cuentas como quieren, cobran el agua fría y el agua caliente q eso no hay quien lo entienda porque a no ser que separen el agua manualmente no se en que cabeza cabe. No os metáis en este sitio aunque os parezca barato porque al final os timan. Además el estado es horrible, la cocina está que da asco y por ello vienen millones de cucarachas y está en un estado horrible, Porfavor no os metáis

  1. Alejandro Moreno Barranco ★★★★★

    He pasado el curso 22/23 y la experiencia es única e impecable. Todo perfecto. Habitaciones amplias y luminosas, limpieza, servicio, zonas comunes, ambiente... Los dueños son una maravilla, hacen todo lo posible para que tu estancia y comodidad sea total. Si tienes algún tipo de problema (aunque me han surgido pocos durante mi estancia) buscan una solución rápida y útil. La zona es ideal, en pleno corazón de granada centro, al lado de facultades y de la zona de bares, a la vez de tranquila, para mi, un verdadero lujo. De las mejores residencias aquí en Granada. La recomiendo totalmente.

  2. Edoardo Parisi ★☆☆☆☆

    Estudié 5 meses en Granada con el proyecto Erasmus (año 2023) y puedo afirmar tristemente lo difícil y a veces la pesadilla que fue vivir en la estructura. Algunas fotos que Residencial El Pilar muestra en internet no tienen nada que ver con la realidad, esto se refiere a mi primera habitación : oscura, una cama de centros penitenciarios y una pequeña ventana con vistas a un patio interior pequeño y sin luz. El cambio de habitación se debió a la falta de veracidad de las imágenes en Internet. El resto de la estructura se presenta fría y cerrada ; la enorme cocina, a menudo en un estado de suciedad, trajo la presencia de cucarachas en todos los ambientes de la estructura. Los propietarios, en caso de problemas, siempre tardaban en intervenir y esto provocaba varios inconvenientes.

  3. Dirección Residencia Genil ★★★★★

    Profesionales y cercanos: trato familiar y formativo!buena y grandísima experiencia!

  1. Angel Parrilla ★☆☆☆☆

    Muy selectivo el hombre, solo por las pintas de pelo largo no nos dejaron entrar. Fuimos a reservar y el hombre nos apalabro habitación, pero al día siguiente cuando ibamos a reservar nos dice que no, que "prefieren" gente de ciencias, yo que estudio marketing, pues luego me entere que también había gente de letras, sociales y de todo, asi que me solto una mentira como una casa. Puede que la residencia este bien, pero el dueño, Manolo, docente de la facultad de ciencias, es un impresentable. En parte me hizo un favor, ahora estoy en una residencia mejor iluminada, mejor comida, Y DONDE SE ME ACEPTA POR MI MELENA. Aparte, estuve mirando reseñas, y un factor donde le hice mucho incapie como la comida que el me dijo que estaba bien (y se podia repetir que luego me entere que no), esta repugnante. Asi que desde esta reseña, le doy las gracias por no aceptarme. Luego me entere que había habitaciones vacias, vamos una verguenza

  2. Lonely Star ★★★★☆

    Yo llegué a esta residencia un poco asustada por las valoraciones, pero la verdad es que llevo un mes aquí y se vive bastante bien. La residencia está justo al lado de la facultad de ciencias, a unos minutos andando, y también al lado de bastantes paradas de bus y de la calle Pedro Antonio, donde están casi todos los pubs y demás de Granada. La situación, perfecta. En cuanto a las instalaciones, hay habitaciones mejores y peores, pero en general son bastante amplias. Los muebles están un poco estropeados y son viejos, por eso le doy cuatro estrellas. La comida es lo mejor de la residencia, toda ella casera, variada y muy buena, y te ponen la cantidad que quieras. Además, la cocinera es muy amable, y el resto del personal de la residencia no se queda corto. La limpieza es buena, pasan a limpiar las habitaciones cada semana (a veces dos veces por semana, no sé muy bien según qué criterio lo hacen). Los baños y demás suelen estar bastante limpios. El ambiente, genial. La gente de la residencia es tranquila y no suele montar jaleo, aunque hay excepciones, pero muy pocas. Aparte, hay otros puntos a favor, como el que de vez en cuando dejen folletos y cupones en mesas comunes para que los coja quien quiera, o que el wifi normalmente vaya bastante rápido. Para terminar, una cosa que me encanta de esta residencia es que no son estrictos. Por ejemplo, no tienen hora de toque de queda, o puedes llevar a quien quieras a tu habitación o a cualquier sitio de la residencia. Hay bastantes normas, pero si se incumplen de alguna forma que no dañe a nadie, no pasa nada, por lo que al final acabas teniendo prácticamente la misma libertad que en un piso. Y hasta aquí mi valoración, espero que sea útil para quien esté buscando dónde vivir en Granada.

  3. Anto Nio ★☆☆☆☆

    Blanca Domene López tiene razón. Es muy cutre la residencia en general. Y te cobran 500€ al mes cuando alquilar un piso cuesta 450€. Es una estafa.

Advertisements

Nueva opinión

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la dirección de Residencial Universitaria El Pilar?

Residencial Universitaria El Pilar está ubicado en la calle C. Melchor Almagro, 16, Centro, 18002 Granada, España

¿Cuál es el número de teléfono de Residencial Universitaria El Pilar?

Puede contactar con Residencial Universitaria El Pilar al +34 686 82 63 21

¿Cómo se puede llegar a Residencial Universitaria El Pilar?

Puede llegar a Residencial Universitaria El Pilar a través del siguiente enlace

Advertisements