A ver estaba bien aunque había demasiado ruido en la planta superior, respecto a la comida está rica no hay duda aunque el entrecot lo sirven demasiado hecho sin jugo, pero bueno eso va a gustos, la del servicio hacia lo que podía ya que se veía que cojian más clientes de los que podían manejar, como consecuencia de esto todo tardaba demasiado, desde esperar a un refresco o un café a la comida, habiendo entrado a la una y habiendo salido de allí casi a las 4, no e probado el servicio de bar a otras horas o días que debe de ser más tranquilo y fluido pero ese día se les veía superados (recomiendo hacer reserva de mesa)
Fotos
Opiniones
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S.R Dementes ★★★☆☆
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Sergio Garrido ★★★★★
Viajamos desde Galicia una semana y pico a Mallorca y fue uno de los sitios donde comimos. Posibilidad de probar platos tradicionales sin precios desorbitados. Comimos un arroz brut, un frito mallorquín, un escalope y un par de postres. También posibilidad de menú a un precio competitivo. Todo muy bueno. Y la chica que nos atendió majísima.
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Oscar Molina ★★★★★
Cocina mallorquina con muy buena relación calidad/precio. Hacía tiempo que no pasaba tanto gusto comiendo el frito mallorquín. Probamos los calamares y el entrecot y bastante bien. El gató con helado de almendra se notaba casero. Trato amable, sitio recomendable, repetiremos.
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Alberto Alvarez ★★★★★
Fui un día a comer durante mis vacaciones en Mallorca y repetí porque me pareció muy buen sitio. Aquí podrás degustar comida típica mallorquina casera con una excelente relación calidad-precio. Tienes carta y el menú del día que fue el que yo probé y que está muy rico y con bastantes opciones empezando con guisos de cuchara sin carne como la faba parada y terminando con carne como solomillo o conejo encebollado o pescado (nos ofrecieron dorada). Todo como digo muy rico incluidos los postres caseros.
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Cati Monroig Bonet ★★★★☆
Excelente comida casera con gran variedad de platos típicos mallorquines. Te puedes comer o cenar una buena paella o un buen arroz brut. También es ideal para desayunos o meriendas.
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Arya ★★★★★
Les pongo 5 estrellas por la atención de todas las camareras y los camareros. Simpatiquísimas, muy atentas, cercanas y familiares, ellas más que ellos. Las tapas, todas, buenas. El alioli también. Las chuletas de cordero, en esta ocasión, muy fritas, parecían plástico, y las patatas crudas, incomestible. Nos ofrecieron otro plato, dijimos que no porque no les comentamos lo ocurrido para que nos ofrecieran "algo", pero igualmente, sin haber apenas comido, nos lo cobraron, sin ningún tipo de disculpa, o como suele pasar en todos los bares, restaurantes, al menos, te invitan al café. No esperábamos que nos invitasen a nada, pero pensándolo y escribiendo ahora la reseña, la verdad que no hubiera estado de más. El arroz (2 pax) abundante en cantidad y el sabor típico del arroz brut (demasiada carne y pocas setas para mí gusto). La mesa para 3 pequeña, no cabían los platos, ni las bebidas, y mucho menos cuando nos trajeron la olla de arroz brut. Teníamos que estar haciendo "un tetris de platos", y de espacio para poder comer. Los postres no les quedaba nada de la carta, 2 trozos de pudding de ensaimada, y un trozo de coca de queso. Los postres caseros y buenísimos, aunque me quedé con las ganas de comer mi favorito. Llamamos para la reserva, y pedí por favor que me guardasen uno. Tenían muchos comensales, puede ser un error de organización. Muy limpio, tanto el bar como los baños. Volveremos, y espero que nos vayamos con mejor sabor de boca. La única diferencia con el cruce es que puedes reservar en fin de semana, y no tienes que hacer cola, y los precios, claro. Como ya he dicho, la atención magnífica. Un dato a aportar, cuando llamé para la reserva no me preguntaron ni para que hora, ni para cuántos, ni a nombre de quien, y aparte de lo del postre, me sorprendió. Veníamos desde lejos, y había una sola mesa que acababa de irse, tuvimos suerte, sino, aún habiendo reservado hubiéramos tenido que esperar. Llegó una mesa después de nosotros, de 3 pax, y tenían una mesa para 4, no para 2 como la nuestra. Cosas del directo.
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Lucía ★★★★★
Les pongo 5 estrellas por la atención de todas las camareras y los camareros. Simpatiquísimas, muy atentas, cercanas y familiares, ellas más que ellos. Las tapas, todas, buenas. El alioli también. Las chuletas de cordero, en esta ocasión, muy fritas, parecían plástico, y las patatas crudas, incomestible. Nos ofrecieron otro plato, dijimos que no porque no les comentamos lo ocurrido para que nos ofrecieran "algo", pero igualmente, sin haber apenas comido, nos lo cobraron, sin ningún tipo de disculpa, o como suele pasar en todos los bares, restaurantes, al menos, te invitan al café. No esperábamos que nos invitasen a nada, pero pensándolo y escribiendo ahora la reseña, la verdad que no hubiera estado de más. El arroz (2 pax) abundante en cantidad y el sabor típico del arroz brut (demasiada carne y pocas setas para mí gusto). La mesa para 3 pequeña, no cabían los platos, ni las bebidas, y mucho menos cuando nos trajeron la olla de arroz brut. Teníamos que estar haciendo "un tetris de platos", y de espacio para poder comer. Los postres no les quedaba nada de la carta, 2 trozos de pudding de ensaimada, y un trozo de coca de queso. Los postres caseros y buenísimos, aunque me quedé con las ganas de comer mi favorito. Llamamos para la reserva, y pedí por favor que me guardasen uno. Tenían muchos comensales, puede ser un error de organización. Muy limpio, tanto el bar como los baños. Volveremos, y espero que nos vayamos con mejor sabor de boca. La única diferencia con el cruce es que puedes reservar en fin de semana, y no tienes que hacer cola, y los precios, claro. Como ya he dicho, la atención magnífica. Un dato a aportar, cuando llamé para la reserva no me preguntaron ni para que hora, ni para cuántos, ni a nombre de quien, y aparte de lo del postre, me sorprendió. Veníamos desde lejos, y había una sola mesa que acababa de irse, tuvimos suerte, sino, aún habiendo reservado hubiéramos tenido que esperar. Llegó una mesa después de nosotros, de 3 pax, y tenían una mesa para 4, no para 2 como la nuestra. Cosas del directo.
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Luis Montané ★★★★★
Se llama Bar Stop Pero es un restaurante de comida local impresionante. Platos mallorquines bien hechos y con cariño, comida casera muy cuidada. Ambiente familiar y buen rollo. Recomendable 100%
Nueva opinión
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Restaurante Stop?
Restaurante Stop está ubicado en la calle Carrer Pare Perelló, 2, 07520 Petra, Illes Balears, España
¿Cuál es el número de teléfono de Restaurante Stop?
Puede contactar con Restaurante Stop al +34 971 56 14 63
¿Cómo se puede llegar a Restaurante Stop?
Puede llegar a Restaurante Stop a través del siguiente enlace