Un gran descubrimiento! Un restaurante bien decorado, con buen ambiente y una calidad espectacular en los productos! Por añadir algo, pondría algún entrante más destinado a compartir como por ejemplo unas patatas fritas con toppings de calidad o un par de variedades de nachos.
Fotos
Opiniones
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Edu Galvez Martinez ★★★★★
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Elena Ortiz ★★★★★
El local nos pareció acogedor y moderno a partes iguales, nos encantó la decoración y el ambiente. Pedimos la hamburguesa de Guacamole y es un espectáculo, el pan brioche casero, nunca he probado un pan así, nos encantó, la carne, el queso canario y el guacamole, en la misma calidad escepcional, se ha convertido en mi hamburguesa favorita. Pedimos también patatas Cajún, buena cantidad y calidad, acompañadas de una mayonesa de ajo asado increíble. Para despedir la cena la tarta de queso es increíble, con base de galleta estilo chiquilín, cremosa y esponjosa a la vez, el postre perfecto para coronar la cena. Sin duda alguna volveremos
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jose antonio de la rosa cano ★★★★★
Hay noches que viven en la memoria… y otras que se saborean con intensidad. Black Dogg, en Roquetas de Mar, es pura creatividad en cada plato. La carbonara de Sichuan nos voló la cabeza: intensa, especiada, inolvidable. El katsu de atún fue la otra joya de la noche, crujiente por fuera y con ese corazón tierno que enamora al primer bocado. También disfrutamos de los niguiris, tanto el de salmón flambeado como el de huevo con panceta, pequeñas explosiones de sabor que juegan entre lo clásico y lo atrevido. La hamburguesa de foie y boletus, sin embargo, nos dejó un poco fríos: esperábamos más protagonismo de la carne en un concepto tan prometedor. Black Dogg es un viaje distinto, con platos que arriesgan y un ambiente que atrapa. Nos quedamos con esa carbonara y ese katsu que ya son parte de nuestros favoritos.
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Marta Burgos ★★★★★
Me encantó la comida, se disfruta cada bocado y todo está increíble. El servicio acorde con el sitio, exquisito.
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Carmen Domingo ★★★★☆
Era la primera vez que íbamos y la verdad que ha sido todo un acierto. Es un lugar peculiar con encanto y estilo diferente. La comida muy rica, pedimos - ensaladilla rusa - nachos - el sándwich - tacos - hamburguesa con guacamole y la sacacorchos. Todo estaba muy rico. Los nachos estaban espectaculares. El personal muy atento y amable. Un sitio para repetir.
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Cristina Mora Arias ★★★★★
Buenísima comida, buen ambiente y personal muy amable. Lo recomiendo, repetiría sin duda.
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Alejandro Bueno ★★★★★
Nada más entrar recuerda al típico antro donde te vas con tus colegas a echarte unas birras, pero todo cambia cuando te ponen los platos... platazos elaborados, muy pensados y exquisitos, con ambiente rockero e industrial. Camareros amables, con muy buen rollo y con mucha atención. Comida espectacular, para pringarte hasta arriba y disfrutar como enanos. Repetiré y traeré a mis mejores amistades y familiares.
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Daniel Jesús Murcia ★★★☆☆
Centremos el busilis de la disertación: Black Dogg. Desde Aguadulce, se nos invita a fruir una ejecución más de esa cultura de la hamburguesa que tantos y gloriosos momentos me ha deparado. ¿Los argumentos? Una carta sucinta, casi exigua, concreta, sin alardes de grandeza: dos o tres variedades de hamburguesa, un sandwich cubano cuya naturaleza prefiero descubráis, algunos platos diversos como ramen (o una interpretación del susodicho, merced a que no se presenta como sopa), tacos de pollo, perritos... (insisto en la visita, y que cada cual dicte según su criterio, y desvele el resto del arcano). Un local con una ambientación que emula, o eso es lo que a mí me evoca, el típico garito americano de lóbrega ambientación, sumido en una penumbra vagamente quebrada por las luces de cálida y adormecedora color que manan del techo y, sobre todo, del "neón" que preside la pared y cuya escritura reza el mismísimo nombre del local; muebles de madera de agreste factura que se unen en tal concento a paredes y suelo, también en madera de oscura color, que parecieran haber nacido a la consciencia y pretendiesen, juramentados con esa tenue luz, acogerte con un somnífero abrazo. Lo que debe centrar la valoración, lejos de la ambientación que, a la postre, no deja de ser un aditamento, es la propuesta gastronómica y, por este motivo, la nota global la estimo en un tres, sin perjuicio de que el servicio y el ambiente los haya situado por encima. ¿Por qué motivo? Podría calificar los platos de los que di cuenta con un cinco, si me limitase a valorar las croquetas, cuya factura era, simplemente, irreprochable: con un sabor sublime, la textura es digna de un prolijo panegírico, tanto por la consistencia del interior, como por el soberbio rebozado, ligero y crujiente. Empero, hemos venido a un local cuya especialidad son las hamburguesas y, sin ser malas, no puedo escribir que son las mejores que he degustado...y mucho me temo que ni siquiera están entre las mejores. Huelga decir que se encuentran, a dios gracias, muy lejos de la paupérrima oferta a la que los almerienses podíamos recurrir antaño, pero no puedo otorgarle más de un aprobado, por más que me resulte anatema. Y sí, los motivos los tengo, y los voy a esgrimir: un pan brioche duro, algo que no deja de ser una incongruencia; una carne que, siendo buena, carece de sabor, cuando esperas sufrir un colapso del sentido del gusto en tanto la carta promete carne de vaca vieja (y aprovecho para apuntar, a aquellos que esperen un corte jugoso recostado sobre el pan, que > y > es un oxímoron); y el queso, que debería irrumpir tus papilas gustativas en un proceloso vendaval de sabor, tiene más presencia en la carta, que en la propia hamburguesa. > es al nombre que responde esta de que he dado cuenta. Por demás, es digna, está buena, e invito a su degustación. Si, además, no estás contaminado por otras experiencias vividas en sacros templos de la hamburguesa, probablemente la aprecies y loes como una de las mejores que has probado. Como acompañamiento, las patatas cajún eran extremadamente escasas, incluso para dos, un epatante contraste con el hecho de que las propias hamburguesas no se sirven con acompañamiento alguno. El cénit se hace esperar, habida cuenta de que lo descubres en los postres, cuya factura y ejecución los convierte en indiscutibles protagonistas de la carta. Empero, no se llame a engaño el lector: recomiendo Black Dogg encarecidamente.
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Alvaro Marin ★★★☆☆
Fuimos a este sitio de forma aleatoria porque no encontramos mesa en otros restaurantes. Al principio nos pasaron un código QR de una carta algo rara (pavos enteros de entrantes, arroz con leche en la parte de carnes etc) pero después nos pasaron la carta real. Esto es solo anecdótico no es algo negativo porque es algo que no influye. Pedimos varias cosas - Hamburguesa con guacamole y bacon muy buena, el pan tostado con mantequilla muy bueno la carne en su punto. (7/10) - Wok con presa ibérica. El punto de coccion de los fideos muy bueno y la presa también muy buena, quizás lo que falló fue la cantidad excesiva de salsa que llevaban los fideos(5/10) - Intentamos pedir tartar pero no quedaba así que el camarero nos sugirió patatas con huevo trufa y carpaccio de ternera. Estaba realmente bueno, las patatas muy buenas aunque algunas duras (se ve que eran del día anterior) pero la mezcla del huevo ternera y trufa muy buena, fallo las patatas duras (6/10) - De postre nos regalaron una pequeña porción de tarta de queso, muy buena (8/10) Pero el plato estrella fue el coulant de crema de Lotus con helado. Es de los mejores postres que he probado en mi vida y volvería a ir al sitio solo para comer este postre. Le preguntamos donde los compraban y nos dijeron que era caser, sin duda (9,5/10) Por lo demás en servicio muy educado y atento aunque tenemos que decir que el plato de la mesa estaba sucio, por eso pongo 3/5 y no puedo subir mas
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Elena Sánchez ★★★★★
Sitio innovador, ideal si te apetece probar algo distinto y de buena calidad. La comida estaba riquísima, su concepto mezcla sabores y texturas muy diferentes a lo común con un gran resultado. Totalmente recomendado!!!
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la dirección de Black Dogg?
Black Dogg está ubicado en la calle C. Violeta, 53, 04720 Roquetas de Mar, Almería, España
¿Cuál es el número de teléfono de Black Dogg?
Puede contactar con Black Dogg al +34 950 92 15 63
¿Cómo se puede llegar a Black Dogg?
Puede llegar a Black Dogg a través del siguiente enlace