Sam Trask
★★★★☆
Las hamburguesas vienen bañadas en una salsa de tomate y ajo, muy sabrosa, que las hace suaves y se deshacen en la boca. La comida llegó a tiempo, caliente y recién hecha. El dueño habla muy bien inglés y el menú está disponible en varios idiomas. ¡Merece la pena visitarlo!