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Opiniones

  1. Quique Alvarez Peliz ★★★★★

    Comida casera, pocas cosas pero suficientes para llevarte un grato recuerdo gastronomico. Enclave idilico de alta montaña. Muy buena atencion y amabilidad. Una pena ser asturiano y no haber ido antes.

  2. LUISA ABREU JARDON ★★★★★

    Excelente comida casera y atención de Aladino en un paraje precioso de naturaleza.

  3. Javi Borrego ★★★★★

    Bonito lugar en pleno monte para ir a comer. Llegar no es nada dificil, la carretera esta bien. El restaurante como tal la carta tiene poca variedad pero la comida esta bien. La cierva muy graciosa y ademas por la zona hay muchos caballos y vacas.

  1. Álvaro Casado Manso ★★★★★

    Aladino es un personaje, además es la madre de Bamby. Al principio parece que está enfadado, pero luego es muy agradable en la conversación y cercano en el trato. Un estabelecimiento de montaña, diferente y original. Una antigua cuadra convertida en bar y comedor. Con un techo bajito. Si quieres tomar un refrigerio allí arriba, que sepas que solo abre jueves, viernes, sábados y domingos. Bamby es una cierva que le da un punto diferente a la visita. Las vistas son espectaculares. El chorizo y el queso que hemos probado estaban muy buenos. Los baños están impecables de limpios. Altísimamente recomendable.

  2. Héctor Fonseca ★★★☆☆

    El lugar espectacular, una cabaña en la montaña verdaderamente acogedora, con una buena panorámica de la Comarca de la Sidra. La comida es buena, muy abundante, con un buen trato por parte del propietario. Todo muy rústico Precio equilibrado y una experiencia recomendable para cualquiera que no tenga miedo a conducir por carretera de montaña

  3. Carlos G. M. ★★★☆☆

    Restaurante pequeño y con reserva previa para comer. Mesas en el exterior para disfrutar de la zona mientras comes o tomas algo. Aparcamiento abundante. Perros deben estar atados. Y Bambi se puede sin problema desde el merendero. Recomendable.

  1. begoña hernandez ★★★★★

    Lugar Espectacular,Aladino y su gente muy amables,Comida casera muy rica Es un entorno maravilloso con vistas preciosas,se come como en casa la güela,yo comí Cabritu ,Ensalada,Tarta Quesu y Café de Pota,todo buenísimo!! Volveré a por la Fabada y mas Tarta!! Bambi, la cierva q Aladino,el dueño,salvó de la muerte de pequeñina pasea tranquila entre la gente,pero mejor no tocarla ni agobiarla,dejemosla a su bola sin interferir,solo haciendole fotos y disfrutando de poder verla tan cerca Un lugar muy especial,eso si,la carretera de subida es tremenda..de bajada no hay problema,tan solo ir despacin

  2. Diego ★★★★★

    Situado a un universo de distancia del mundo de esferificaciones, cocina con nitrógeno líquido, pinzas para colocar minitrocitos de verduras, platos gigantes con un nada en medio y una flor, comida rápida y glovos varios, se encuentra este restaurante con cocina asturiana de toda la vida "como la que hacía mi abuela ". La carretera para llegar desde Nava no es apta para todos los corazones, ya que ha sido fin de etapa en alto en la Vuelta, y en realidad no es más que un camino de montaña asfaltado, lleno de curvas vertiginosas y donde pasan justo dos coches (y en muchas curvas ni eso): 15 minutos de subida de infarto (la bajada es casi peor). El entorno es maravilloso: una llanura rodeada de montañas por dos lados y valles por otros dos, y llena de rutas para hacer. Con ese entorno ya valdría el viaje pero vamos a la comida. La "carta" es un papel en una columna, con unos 8 platos típicos de la gastronomía asturiana: fabada, cabrito, ternera guisada, venado y varios platos combinados de patatas fritas y huevos con picadillo de cerdo o lacón. De postre, tarta de queso, queso a piñón, o yogurt. El señor que nos atendió (entendemos que el dueño) nos recomendó varios platos en función de los gustos y hambre que le comentamos, y al final comimos media de fabada y una entera de picadillo para compartir. Tremendo. La fabada con la perola en medio como dios manda, y con una pinta inmejorable sin nada de capa de grasilla, con un sabor super suave, fabas que se deshacían en la boca y luego su compango: el chorizo y la morcilla estaban sabrosos pero el lacón era otra dimensión. Quizas si hubieran sido trozos un poco más grandes hubiera incluso mejorado pero bien. El picadillo no estaba nada pesado, las patatas fritas caseras y gorditas, pero los huevos eran algo superior ; nos traslado a los sabores de nuestra infancia. Devoramos el plato en minutos, y a destacar que luego no quedo nada de aceite o grasa en la bandeja, promesa de una buena digestión a pesar de lo pesado de la comida. Puestos a buscarle algo quizás si hubiera picado un poquito hubiera estado algo mejor. De postre yo comí su tarta de queso, que es del tipo queso suave tipo Filadelfia con muy poca base de galleta pues no le hace falta al ser el queso consistente en si, y un poco de arándanos por encima. Un pelin más flojo que los principales pero a muy buen nivel también. El café parecía de pota/pucheros, nada que ver con el café de cualquier bar. Solo lo hubiera mejorado aún el menú tener un pan más tipo " de pueblo". El precio que nos salió para dos fueron unos 37 euros. De locos. En cuanto al servicio, el dueño es un "paisano" de toda la vida, pues esto no es un restaurante finolis sino un restaurante en medio de un monte, y así son las cosas en los pueblos. En cuanto al local, es una casa con mesas habilitadas a modo de comedor, en nuestra zona había unas 6 mesas pero parecía que había un segundo comedor, pero en cualquier caso es pequeño asi que es obligatorio reservar. Reseñar que además de comidas el restaurante tiene una zona exterior con mesas y bancos habilitados para tomarse algo sin más mirando a las montañas. Además tiene un ciervo (que de hecho se llama bambi!) Que deambula por ahí. Aparcamiento asegurado en la puerta del restaurante. Lo único malo malo de este sitio es el conseguir valor para enfrentarse a la carretera, porque sitios así casi no quedan ya.

  3. Nacho Rubio Lubián ★★★★★

    ¡¡¡Súper recomendable!!! No se admiten pagos con tarjeta. Fui a comer y el ambiente es inmejorable. Es una casa muy rústica donde se está muy bien. El personal es muy amable, y la comida está riquísima. Las raciones son abundantes y están cocinadas con mucho cariño. En mi ocasión no estaba casi lleno, y comimos muy tranquilamente con la sierra de fondo. El local está muy bien decorado, con muebles antiguos y rústicos. En la entrada hay un amplio aparcamiento en grava. El acceso es en cuesta bastante empinada a través de un camino estrechi pero en buen estado. En la zona exterior del restaurante también hay algunas mesas de pícnic. La relación calidad-precio es inmejorable.

  1. Felipe Priede ★★★★☆

    Para llegar a Les Praeres hay que subir por una carretera de bastante desnivel (en dos ocasiones fue final de etapa en la Vuelta a España). El entorno es espectacular. La comida casera está bastante bien. No hay mucho donde elegir pero casi es mejor porque así puedes probar más cosas. Además, tienes la opción de pedir medias raciones. No se puede pagar con tarjeta de crédito. La venada que anda libre por el exterior es un aliciente para los niños.

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Nueva opinión

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la dirección de Les Praeres Restaurante?

Les Praeres Restaurante está ubicado en la calle 33529 Nava, Asturias, España

¿Cuál es el número de teléfono de Les Praeres Restaurante?

Puede contactar con Les Praeres Restaurante al +34 665 12 42 64

¿Cómo se puede llegar a Les Praeres Restaurante?

Puede llegar a Les Praeres Restaurante a través del siguiente enlace

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