Opiniones

  1. sergio vilches rodriguez ★★★★★

    Llegamos un poco tarde y aún así nos atendieron...tiene una amplia terraza. Ya lo conocíamos pero hacía tiempo que no íbamos. Es un poco particular ya que es un poco como "autoservicio" . De todas formas atentos y agradables. Las pizzas riquísimas!!!

  2. Pilar Luque (Piluxiita) ★★★★★

    Fuimos a cenar y un lugar muy bonito. A la entrada, una pizarra que explica que no tienen camareros, es self service y un hombre explicando todo, algo rápido. En la parte de fuera se recoge la comida, cubiertos y salsas, y en la de dentro (al lado del horno de leña) se paga. Respecto a la comida, pizzas de un sólo tamaño pero muy ricas, dónde según el ingrediente que pidas sube de 1€ a 6€, eso sí, si quitas alguno, no te lo bajan. La pasta muy buena y bien de cantidad. Recomendación del queso tomino envuelto en bacon, aunque el precio es bastante elevado para lo que es realmente..(23€). Si vas a comer en la terraza, cuidado con los mosquitos. Al leer las reseñas, esperas una cosa y es otra, nos chocó que no tuviera servicio en mesa, pero bueno, no estuvo del todo mal. Al menos la comida estaba muy rica.

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  1. Estrella Martinez ★☆☆☆☆

    *Reseña editada más abajo. Vinimos recomendados y sin duda es un sitio de 10. Nosotros fuimos sin reserva (no sé si llamando se puede reservar), pero cuando llegas ahí te apuntan en la lista y van llamando según se van mesas. Fuimos andando por lo que no sé cómo estará para aparcar. Tienen una terraza grande y bien ubicada, el servicio es rápido y los camareros muy amables, nosotros seguimos sus recomendaciones y acertaron. La pasta es de calidad y como no probamos las pizzas seguro que antes de irnos repetiremos. Muy recomendable. **Añado edición a la primera reseña: A los seis días volvimos, quisimos repetir porque nos encantó y no nos queríamos ir sin antes probar sus famosas pizzas que a todo el mundo le encantan. Fue un sábado y quizás había algo más de gente que el domingo que fuimos. Nos pusieron en la misma mesa que previamente dos parejas más habían pedido cambio por el calor que desprendía la barbacoa que hay al lado (quizás también influye el altavoz que pega justo en la oreja del que se ponga en esa silla). Preguntamos si nos podían cambiar porque el calor era demasiado, y como había gente no pudieron, aunque cambiaron un poco la posición de la mesa. Entendible y agradecidos porque pusieran una pequeña solución dentro de sus posibilidades. Mi sorpresa es que los platos empiezan a salir extremadamente deprisa, aunque no es algo malo a destacar. El primer “pero” viene cuando aún mi pareja y yo estamos masticando la pizza (el segundo plato) y nos quitan los platos de la mesa, teniendo aún el último trozo en la mano. Nos quedamos estupefactos. Nos preguntan si queremos postre, decimos que sí y pedimos dos. De nuevo los traen al segundo. Como comemos relativamente deprisa nos los acabamos casi al momento, por lo que de nuevo se acercan y quitan los platos. Al segundo viene otro camarero a preguntar qué tal la cena, poniéndote en el compromiso de pedir ya la cuenta. La pedimos y la traen, de nuevo, al segundo. Pagamos con tarjeta y queriendo descansar de tanta comida cinco minutos antes de irnos, para nuestra sorpresa es que a las 23:30 se nos acerca otro camarero y pidiendo disculpas nos dice que hay mucha gente esperando y que nos tenemos que ir… nos levantamos, por mi parte bastante molesta aunque sin decir nada, y nos vamos. ¿Por qué no nos dieron ni el margen de esperar 2 minutos siquiera? Una situación bastante lamentable y que hace que finalmente nos vayamos con un mal sabor de boca de este restaurante. Da que pensar… Quizás el problema no es que queramos esperar cinco minutos a bajar toda la comida antes de ponernos a andar un camino un poco largo hasta nuestro alojamiento, sino que no sepan controlar ni medir la lista de espera de toda la gente que van apuntando cuando llegan. Creo que es un fallo bastante importante del servicio no saber controlar bien los tiempos de comida y calcular en base a esto el aforo que pueden llegar a coger antes de su cierre. Bajo mi punto de vista el problema no es del cliente que está disfrutando de una cena, sino del restaurante que no tiene controlado este punto. El resultado después de no saber controlar esta situación son dos: Clientes insatisfechos porque les echan nada más terminar el último bocado y clientes malhumorados porque no les sientan después de estar esperando un tiempo.

  2. Eulalio Gracia ★★★★★

    Cuarto año que vamos a El Palmar, y cuarto año que repetimos aquí. La pasta y las pizzas de primera calidad, la pizza al horno de leña le da un sabor top, totalmente recomendable. Muy buena relación calidad precio.

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Dirección: Avda. de la Playa, s/n, 11159 El Palmar de Vejer, Cádiz, España.

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Teléfono: +34 627 68 13 39.

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